Claves para una buena adaptación infantil ante la vuelta al cole

Atrás dejamos la playa, la montaña, la piscina, los largos días de descanso y los despertares a las doce del mediodía. Ahora toca madrugar y afrontar un nuevo curso con energía y motivación.

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Tras unas largas vacaciones, es hora de afrontar la vuelta al cole y a la rutina que ello supone. La capacidad de adaptación de los adultos a las rutinas y nuevas situaciones es totalmente distinta a la que tienen los niños debido al bagaje de experiencias que nos preceden y que nos permite adaptarnos de una forma más suave y controlada.

Antes de la vuelta al cole, adapta sus horarios

Pautas para la adaptación infantil en la vuelta al cole

La forma de ser del niño influye en su capacidad de adaptación  cuando llega a un sitio nuevo, con niños nuevos y, además, donde sus padres no están para guiarle. Para ello existen algunas pautas que agilizan y suavizan este proceso que, en ocasiones, puede provocar estrés en los pequeños, e incluso en los padres.

  1. Adaptación infantil de los horarios: cambiar los hábitos horarios de los niños es una de las principales condiciones a tener en cuenta para una rápida adaptación al colegio. Acostumbrados a echarse a dormir más tarde y despertarse también tarde, se hace difícil reestructurar sus hábitos. Para ello, en los últimos días de vacaciones es aconsejable acostarles antes e irles haciendo madrugar cada día un poco más. Así el cambio no será tan brusco.
  2. Despedidas rápidas: lo mejor cuando dejamos a nuestros niños en el colegio es despedirnos rápidamente. Si alargamos este mal trago, querrán quedarse con nosotros y les producirá un sentimiento de estrés que tardarán en olvidar. Despedirse rápido desde el primer día hará que al cabo de una semana ya no suponga un problema dejarlos en el cole, ni para ellos, ni para los padres.
  3. Objetos de apego: a los más pequeños les cuesta más adaptarse a este proceso. Por eso los expertos recomiendan acompañar al niño con un juguete al que le tenga mucho aprecio. Gracias a esto se sentirá arropado y acompañado de “alguien” familiar que le hará pasar la mañana mucho más rápido.
  4. Motivación: para empezar con buen pie es importante motivar a los niños en su primer día de colegio. Así empezarán con muchas ganas y dejarán el tópico de que “el colegio es aburrido” de lado.
  5. Alimentación para la adaptación infantil: todo esto no tiene mucho sentido si no atendemos los aspectos saludables. Una buena alimentación es la base para comenzar el día con energía y optimismo. Si nos olvidamos de esta base, el resto de consejos no sirven para nada. Empezar el día con energía llena de reportes positivos el resto de la jornada infantil.
  6. Ambiente relajado: la tranquilidad y la paz interior es un bien muy deseado por todos. En concreto, los niños necesitan un ambiente relajado a su alrededor para evitar que a la vuelta al cole se le sume el estrés de una situación familiar agitada, así como de una semana llena de actividades extraescolares. Éstas últimas es preferible irlas añadiendo al calendario poco a poco y no de golpe, ya que podrían saturar y hacer del mes de septiembre el mes más odiado por los pequeños.