Infección por clamidia

La infección por la bacteria clamidia trachomatis es una enfermedad de transmisión sexual y puede afectar tanto a mujeres como a hombres.

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Como ocurre con todas las ETS, la posibilidad de contraer la infección por clamidia aumenta con las relaciones sin protección, al aumentar el número de parejas sexuales y la posibilidad de padecer o haber padecido otra infección igual o similar.

Síntomas de la clamidia

Tanto hombres como mujeres pueden estar infectados por la bacteria sin presentar ningún tipo de clínica. En caso de haberla el varón padecerá sensación de ardor al orinar, secreción en el pene o en el recto, dolor o sensibilidad en los testículos. En el caso de la mujer también sensación de ardor al orinar, dolor con las relaciones, dolor o secreción rectal, flujo vaginal alterado y/o sangrado después de la relación sexual. Se puede diagnosticar la infección por clamidia mediante la determinación de la bacteria en orina o bien mediante el cultivo específico para clamidia en la secreción vaginal y endocervical. En caso de diagnosticar a alguien con clamidia se recomienda realizar una serología completa en busca de otras posibles enfermedades de transmisión sexual concomitantes, por ejemplo sífilis, VIH, herpes virus, hepatitis, incluso tricomonas.

Tratamiento

El tratamiento para la infección por clamidia se basa en la toma de antibióticos tanto la persona infectada como la pareja/s sexuales. Al cabo de cuatro semanas deberá hacerse un control para comprobar que la infección ha desaparecido. Los tratamientos más frecuentemente utilizados son: una dosis única de azitromicina o una semana de tratamiento con doxiciclina (dos veces al día). Durante el tratamiento para clamidia es recomendable abstenerse de mantener relaciones sexuales.

Complicaciones

Si la infección no es debidamente tratada pasará de ser una cervicitis a propagarse por todo el tracto genital femenino pudiendo llegar a producir una enfermedad inflamatoria pélvica en forma de salpingitis, absceso tubárico. Si aparece esta complicación puede darse un  daño permanente en el aparato reproductor y dolor pélvico crónico que en caso extremo provocará dificultad para quedar embarazada y en otros casos embarazo ectópico. En caso de infección por clamidia en la mujer embarazada si no recibe tratamiento puede producirse un parto prematuro, incluso provocar endometritis postparto. Los recién nacidos pueden contraer infección por clamidia en los ojos y en el tracto respiratorio. La clamidia es una de las causas principales de aparición temprana de neumonía y conjuntivitis entre los recién nacidos.


Dra. Isabel Giménez Blasco - Especialista en Ginecología y Obstetricia - Médico colaborador Advance Medical