Tomar el sol sin riesgo para la piel

Llega el verano y todos queremos disfrutar del sol, del verano y del calor. También queremos lucir un bonito moreno que se asocia con la buena salud y con la mejor apariencia en vacaciones.

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Es importante preparar la piel para el sol. Vamos a repasar algunos consejos para que nuestra piel esté muy bonita durante todos estos meses en los que tomar el sol será una costumbre. 

  1. ¿Cómo tomarlo con seguridad?
  2. ¿Qué hacer si te has quemado?
  3. Cuidar tu piel en verano

¿Cómo tomar el sol con seguridad?

Tomar el sol sin las precauciones adecuadas puede poner en riesgo nuestra salud. Debemos seguir estas recomendaciones:

  • Usa una crema protectora adecuada para tu tipo de piel. No intentes acelerar tu bronceado usando un factor de protección inferior al que necesitas. Si haces esto, puedes acabar sufriendo quemaduras y tu piel sufrirá daños asociados al sol. No olvides que la piel tiene memoria y que todos los efectos negativos del sol acaban siendo acumulativos y pueden pasar factura incluso al cabo de varios años.
  • Aplícate la crema cada dos horas y cada vez que te bañes. Lo habrás leído cientos de veces, pero no podemos dejar de repetirlo porque sigue habiendo personas que no son conscientes de que incluso un pequeño chapuzón puede eliminar total o parcialmente la crema protectora.
  • Si no te bañas, aplícate la crema cada dos horas porque parte de la misma se acaba evaporando o se va con el roce de la toalla. Haciendo esto te asegurarás de que siempre haya una capa de protección entre tu piel y los rayos de sol más perjudiciales.
  • No tomes el sol en las horas del día en las que el sol está más alto. Se recomienda no tomar el sol entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde. Hay mucho tiempo a lo largo del día para disfrutar de unas horas de bronceado, ¿de verdad vale la pena arriesgarse en los momentos en los que el sol es más peligroso? Con esto, no vamos a lograr un color más bonito ni más intenso. Tan solo estaremos elevando el riesgo de quemaduras y de otros problemas relacionados con el abuso del sol. Esto incluye también el riesgo del cáncer de piel.
  • No estés demasiadas horas al sol, no se trata de ponerse moreno el primer día. El exceso de horas de sol puede acabar causando quemaduras, incluso utilizando cremas protectoras. Además, corremos el riesgo de deshidratarnos debido al calor. El bronceado más bonito es aquel que se consigue poco a poco, de forma progresiva y respetando las normas más elementales de seguridad para tu piel.

¿De qué te sirve tener un bonito color en la piel si esta se ve seca, descamada o sin luminosidad? Recuerda que el primer requisito para tener una piel bonita es que esta sea sana.

¿Qué hacer si te has quemado al tomar el sol?

Varias son las acciones que debemos llevar a cabo si hemos sufrido una quemadura al tomar el sol:

  • Aplica productos específicos para después del sol. Puede ser que tras un día en la playa en el que has tomado el sol, aunque sea con protección y moderación, sientas tu piel un poco más sensible y enrojecida. Quizás incluso te aparezca alguna quemadura leve fruto de una mala aplicación de la crema protectora. Al llegar a casa, toma una ducha y aplica productos específicos para después del sol. Te ayudarán a recuperar la sensación de frescor y a hidratar bien la piel.
  • Si las quemaduras son muy graves, acude al médico. Esto suele ocurrir cuando por despiste nos quedamos dormidos al sol. La sensación de calor y el relax nos invaden y, para cuando despertamos, estamos muy quemados y doloridos. Es habitual que cuando esto suceda se sienta sensación de fiebre. Lo normal es que la haya. Si tus quemaduras son muy rojas y dolorosas, aparecen ampollas y/o tienes fiebre, acude al médico, preferiblemente al dermatólogo, para que evalúe tu estado y te haga las recomendaciones más adecuadas.
  • No te hagas una exfoliación. Si a consecuencia de un exceso de sol la piel ha comenzado a desprenderse, tienes que tener un poco de paciencia. Evita frotar la piel ya que estará sensible porque habrá sufrido rojeces. Aunque es tentador practicar una exfoliación para mejorar la apariencia de la piel, esto es contraproducente y puede hacer que se causen lesiones en la piel.
  • Hidrata la piel más de lo habitual, dúchate con productos específicos para la piel sensible y no olvides seguir protegiéndote, evitando tomar el sol hasta que las rojeces se calmen.
  • Si te has quemado en el cuero cabelludo, evita frotar al lavar el cabello, usa crema hidratante en la cabeza durante la noche y peinate sin raya, con el pelo hacia atrás, para proteger al máximo la cabeza. Siempre que puedas, lleva un gorro o un pañuelo para protegerte. Esto es especialmente importante en caso de tener entradas, sufrir alopecia o tener poca densidad de cabello.

Cuidar tu piel en verano sin tomar el sol

Es muy importante cuidar la piel en verano aunque no tomes el sol de forma directa. Por eso, ofrecemos unos consejos: 

  • Ponte la crema protectora antes de salir de casa, sin ropa encima. De esta manera te resultará más fácil extenderla y habrás asegurado una primera capa protectora bien aplicada.
  • Hidrátate con frecuencia por dentro y por fuera. La hidratación de la piel es fundamental y esta se realiza tanto por fuera, usando cremas hidratantes por la noche para garantizar que la piel se recupere tras un día de sol, como por dentro, bebiendo agua de manera frecuente. Si vas a estar varias horas al sol es recomendable que bebas agua con frecuencia para evitar deshidratarte o que la piel se seque en exceso. Un truco para las personas a las que les cuesta trabajo beber está en comer fruta, especialmente el melón y la sandía, que están en temporada y aportan mucha agua al cuerpo. Puedes llevarlos troceados en un recipiente dentro de una nevera portátil y picotear de vez en cuando un par de trocitos.
  • No tengas prisa por coger el tono moreno. No todas las pieles responden igual al sol y las prisas no son buenas. Un bronceado precipitado puede darte muchos más problemas que alegrías, como por ejemplo el envejecimiento prematuro de la piel o, en los peores casos, problemas de cáncer de piel.

Artículo redactado por la Dra. Amparo Rodriguez es especializada en Dermatología en la Cátedra del Dr. Pablo Umbert. Es Dermatóloga y Directora Médica del Centro Dermatológico Dra. Amparo Rodriguez. Es experta en Conferencias de formación, sobre Formulación Magistral en Medicina General y Farmacéutica.

Colaboradora con L’Institut D’expertise Clinique Espagne. Estudios Clínicos sobre evolución y eficacia de un producto cosmético. “Test de uso”. Es Asesora de medicina Estética y colaboradora asidua en revistas especializadas médicas sobre Dermatología.
 

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