La temperatura no se puede medir en cualquier parte del cuerpo de forma indistinta. Tal y como os hemos explicado en Maldita Ciencia,  no es lo mismo tomar esta medición en la frente que en la muñeca. Ahora nos habéis preguntado si los termómetros de frente son fiables. Sí, lo son. Pero es muy importante seguir las instrucciones del fabricante para evitar mediciones erróneas.

María Enríquez, enfermera del Consejo General de Enfermería, explica a Maldita Ciencia que los termómetros que miden la temperatura en la frente sin contacto lo realizan por medio de infrarrojos. “Dichos termómetros son fiables y no representan ningún daño para la salud”, afirma. En Maldita Ciencia ya os hemos contado por qué no es cierto que estos dispositivos dañen la vista ni maten neuronas.

Ventajas de los termómetros de frente

“La gran ventaja que ofrecen este tipo de termómetros es su capacidad para realizar una medición rápida de la temperatura sin necesidad de contacto con la persona o paciente, motivo por el cual son muy utilizados en estos momentos de pandemia que estamos viviendo”, señala Guadalupe Fontán, también enfermera del Consejo General de Enfermería.

La precisión y exactitud de estos termómetros puede variar en función de la marca comercial, según indica a Maldita Ciencia Lorenzo Armenteros del Olmo, portavoz COVID-19 de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia: “Hay muchas marcas de termómetros de este tipo, desde los que valen 10 euros hasta los profesionales de 500 euros, y este hecho sin duda influye en su sensibilidad y la veracidad de las mediciones”.

Deporte

La sensación de hormigueo es una alteración de la sensibilidad localizada, normalmente más frecuente en brazos y piernas, que provoca una respuesta sensorial sin un estímulo previo. Dicho de otra forma, la piel de la zona afectada percibe contacto con algo que no está presente.
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Entonces, ¿es posible que al medirnos la temperatura con dos termómetros diferentes, con los termómetros de frente obtengamos resultados distintos?

Sí, puede haber pequeñas variaciones pero, según Armenteros, “no son significativas”. “De existir una gran diferencia entre una y otra significaría una alteración del termómetro o una mala técnica de medición”, baraja. Por ello, es primordial realizar las mediciones “ateniéndose estrictamente a las recomendaciones del fabricante”.

Por su parte, Irene Suárez, farmacéutica del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, subraya a Maldita Ciencia que las mediciones de la temperatura corporal se pueden ver afectadas por factores externos. Por ejemplo, menciona la humedad, la temperatura ambiental o la presencia de partículas sobre la superficie.

Cómo utilizar correctamente los termómetros de frente

Para asegurarnos de que la medición del termómetro es correcta, Suárez indica que el primer paso es comprobar que tenga el marcado CE. Además, debemos asegurarnos de que la zona de medida está despejada (sin pelo o sudor).

Enríquez aconseja que la lente del termómetro permanezca limpia y libre de polvo: “Hay que evitar que se ensucie”. Por lo tanto, “no se debe tocar con los dedos ni soplar encima”. “Antes de tomar la temperatura, es recomendable dejar el termómetro en la sala donde se vaya realizar la medición para que se aclimate, por si ha estado guardado en zonas con excesivo calor, frío o humedad”, señala.

Con la mayoría de termómetros de este tipo, según cuenta Armenteros, las mediciones deben hacerse a una distancia menor a 40 centímetros: “Las realizadas a más distancia pueden ofrecer temperaturas erróneas, cercanas a la hipotermia”. En caso de duda, Suárez aconseja utilizar otro dispositivo. Por ejemplo, un termómetro de galio (que es la alternativa a los termómetros de mercurio) o digital axilar.