Salud sexual

El sexo es una esfera más de nuestras vidas que debemos cuidar para poder disfrutar de ella con seguridad y en toda su plenitud. Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) pueden poner en riesgo el poder gozar del sexo como algo natural, por lo que es esencial saber reconocerlas y, ante todo, prevenirlas.

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Las ETS son una serie de enfermedades causadas por diferentes bacterias, virus, hongos o parásitos que se transmiten de persona a persona al mantener relaciones sexuales, sea por vía vaginal, anal, oral o en ocasiones por el mero contacto de la piel de una persona con la de otra.

Las principales ETS en nuestra sociedad son las siguientes:

 

El herpes genital

Su incidencia se ha multiplicado casi por 7 en los últimos 6 años, está causado por un virus que produce una erupción genital ampollosa que pica y duele. Se transmite mediante el contacto de piel y mucosas, durante el sexo vaginal, anal u oral. Los lugares más habituales donde se dan las lesiones son el pene, el escroto y la vulva, aunque también pueden detectarse en periné, ano o mucosa orolabial. Las lesiones escuecen y pueden lugar a producir a llagas dolorosas. El diagnóstico se basa en la observación de las lesiones y se da tratamiento para el picor y medicación antiviral vía oral y tópica.

La gonorrea

Está causada por la bacteria Neisseria ghonorrhoeae, también llamada gonococo. En España se detectan unos 10 casos por cada 100.000 habitantes al año y en los últimos 6 años estas cifras de incidencia se han doblado. Los síntomas aparecen pocos días después de haber mantenido relaciones sexuales sin protección, produciendo escozor y molestias al orinar y en ocasiones urgencia para orinar, así como picor vaginal y la salida de una secreción blanquecina o amarillenta, espesa y mucosa a través de la vagina o del pene. El diagnóstico es clínico, observando la secreción, y pese a hacer un cultivo se suele dar inicialmente una combinación de antibióticos que sea eficaz para cubrir tanto el gonococo como la Chlamydia.

Las ETS son una serie de enfermedades causadas por diferentes bacterias, virus, hongos o parásitos que se transmiten de persona a persona al mantener relaciones sexuales, sea por vía vaginal, anal, oral o en ocasiones por el mero contacto de la piel de una persona con la de otra.

Las principales ETS en nuestra sociedad son las siguientes:

·        herpes genital

·        gonorrea

·        infección por Chlamydia

·        sífilis

·        virus del papiloma humano (VPH)

·        trichomoniasis

·        VIH

·        otras: ladillas, sarna, hepatitis B, etc.

 

El herpes genitalcuya incidencia se ha multiplicado casi por 7 en los últimos 6 años, está causado por un virus que produce una erupción genital ampollosa que pica y duele. Se transmite mediante el contacto de piel y mucosas, durante el sexo vaginal, anal u oral. Los lugares más habituales donde se dan las lesiones son el pene, el escroto y la vulva, aunque también pueden detectarse en periné, ano o mucosa orolabial. Las lesiones escuecen y pueden lugar a producir a llagas dolorosas. El diagnóstico se basa en la observación de las lesiones y se da tratamiento para el picor y medicación antiviral vía oral y tópica.

 

La gonorrea está causada por la bacteria Neisseria ghonorrhoeae, también llamada gonococo. En España se detectan unos 10 casos por cada 100.000 habitantes al año y en los últimos 6 años estas cifras de incidencia se han doblado. Los síntomas aparecen pocos días después de haber mantenido relaciones sexuales sin protección, produciendo escozor y molestias al orinar y en ocasiones urgencia para orinar, así como picor vaginal y la salida de una secreción blanquecina o amarillenta, espesa y mucosa a través de la vagina o del pene. El diagnóstico es clínico, observando la secreción, y pese a hacer un cultivo se suele dar inicialmente una combinación de antibióticos que sea eficaz para cubrir tanto el gonococo como la Chlamydia.

 

Los casos de infección por Chlamydia trachomatis también se han doblado en los últimos 6 años y se detectan unos 8 casos por cada 100.000 habitantes anualmente. Los síntomas son similares a los provocados por la infección del gonococo, siendo el flujo vaginal o la secreción uretral algo menos espesa en general, pero es difícil diferenciarlas a menos que se realice un cultivo. Empíricamente se suelen tratar ambas enfermedades a la vez mediante antibióticos.

 

La sífilis, cuya incidencia también se ha doblado en los últimos años, está causada por una bacteria llamada Treponema pallidum y se contrae al entrar en contacto con una lesión sifilítica. En la primera etapa de la enfermedad aparece la lesión clásica, la úlcera llamada chancro, en general en pene, escroto, labios vaginales, periné o ano, a las tres semanas de mantener la relación sexual sin protección. De no tratarse la enfermedad progresa y puede llegar afectar piel, articulaciones, huesos, corazón o encéfalo. El diagnóstico se basa en la observación de las lesiones y el cultivo de la bacteria y se puede tratar sin consecuencias graves con penicilina en la primera fase de la enfermedad.

 

El VPH tiene diferentes variedades y no todas causan lesiones, siendo los tipos 6 y 11 los principales causantes de las lesiones conocidas como condilomas. Su incidencia ha aumentado espectacularmente en los últimos años y se detectan unos 9 casos por cada 100.000 habitantes al año. Se contagia al contactar piel con piel, sin que la penetración sea imprescindible, y se producen unas verrugas blandas en los genitales externos, perineo y zona perianal, aisladas o agrupadas. No suelen dar síntomas salvo picor ocasional. El diagnóstico es de visu y el tratamiento se basa en eliminarlas mediante pomadas, crioterapia, láser, electrocoagulación o incluso cirugía si es preciso. El VPH tiene especial relevancia dada la relación de algunos de sus subtipos con el cáncer de cérvix, de ahí que desde hace unos años se haya incluido la vacuna contra estos dentro del calendario vacunal.

 

La trichomoniasis está causada por la Trichomona vaginalis y su incidencia se ha multiplicado por 7 en el último lustro. Solamente una 30% de las personas infectadas padecen síntomas y suelen ser las mujeres, pasando desapercibida en casi la totalidad de los hombres infectados. Se produce un picor vaginal intenso y un flujo amarillento o verdoso que suele ser maloliente. El diagnóstico es de presunción al observar el flujo a la espera del cultivo y se trata sin secuelas con antibióticos.

 

El VIH se puede contraer mediante las relaciones sexuales sin protección tanto a nivel vaginal como anal, siendo más difícil su contagio mediante el sexo oral; no se contagia mediante el contacto con saliva. El VIH, pese a las campañas de protección, ha sufrido un repunte en los últimos años, con una incidencia de unos 8,5 casos por cada 100.000 habitantes. En parte se debe al hecho que con los nuevos tratamientos la enfermedad se ha vuelto crónica y permite a los pacientes llevar una vida normal. Los síntomas iniciales de la infección son similares a los de una gripe. El diagnóstico se realiza mediante la detección de los anticuerpos del virus en la sangre y los pacientes requieren tratamiento de por vida.

Toda la comunidad médica constata que en los últimos años ha habido un aumento de la incidencia de las ETS, en parte por el menor número de campañas y en parte porque la gente no se protege tanto como antes dado que se ha perdido inconscientemente el miedo al contagio por el VIH al haberse convertido esta enfermedad en crónica en vez de mortal, lo que ha hecho aumentar la incidencia, no sólo de esta enfermedad sino de otras ETS. El mero hecho de utilizar un preservativo puede prevenir muchas de estas enfermedades, de manera que el miedo no debe impedirnos disfrutar del sexo, pero siempre tomando las precauciones necesarias para salvaguardar nuestra la salud y la de nuestras parejas sexuales. Ante la sospecha de padecer una ETS es aconsejable ponernos en contacto cuanto antes con un profesional médico.

David Cañadas Bustos – Especialista en Medicina General – Medico consultor de Advance Medical