Neumonía

La neumonía es una infección en los pulmones todavía frecuente que afecta mayormente a personas ancianas o con otros problemas de salud. 

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¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una infección en los pulmones que puede ser causada por una gran variedad de microorganismos (virus, bacterias, hongos o parásitos) microoscópicos. Es una enfermedad todavía frecuente y su tasa de mortalidad en todo el mundo es del 5%, afectando mayormente a personas ancianas o con otros problemas de salud. 

La neumonía también puede ser causada por inhalación de productos químicos o gases tóxicos, y en ese caso se denomina neumonitis. Esta inflamación en los pulmones es consecuencia directa del medio ambiente

La neumonía es una enfermedad infecciosa, producida cuando los microorganismos superan las barreras defensivas del aparato respiratorio y llegan a los pulmones. Suele producirse por aspiración de productos contaminados o gases tóxicos que encontramos en el medio ambiente.

Para confirmar el diagnóstico el médico revisará los síntomas y molestias y buscará sonidos anómalos en los pulmones. Si los síntomas son altos, se realizará una radiografía del tórax y lo más probable es que el paciente quede ingresado en el hospital para tratamiento y vigilar los síntomas.

Síntomas de la neumonía

  • Fiebre alta. En personas mayores pueden incluso llegar al delirio.
  • Tos seca los primeros días y luego se produce el esputo (amarillo y con restos de sangre)
  • Escalofríos
  • Dolor en el pecho (tórax)
  • La respiración es rápida y en casos graves dificultad para respirar. La respiración profunda es dolorosa y esto indica que la inflamación se ha extendido hasta las membranas que cubren los pulmones.
  • Al tener las defensas bajas, es frecuente que aparezcan herpes labiales.

En el caso de que un catarro se vuelva crónico o surjan los síntomas que hemos mencionado, se debe consultar con el médico para que haga una exploración y descartar una posible neumonía.

Personas en riesgo

La vacuna es imprescindible en personas anteriormente mencionadas, cuyo riesgo de contraer neumonía es alto. En el caso de las personas mayores de 65 años, cuyo sistema inmunitario es menor, se debe administrar la vacuna sobre todo si además tienen otro problema de salud como enfermedades respiratorias, enfermedades cardiácas o diabetes. En estos casos es también recomendable administrar la vacuna contra la gripe.

Evolución de la neumonía

La neumonía se trata con tratamiento de antibióticos, y la evolución varía dependiendo del estado de salud del paciente, de la virulencia de la bacteria responsable de la infección y de la eficacia del tratamiento. La vacuna protege en el 90% de los casos mejorando además la calidad de vida de las personas en riesgo de padecer la enfermedad.

Una vez superada la enfermedad, el paciente puede tener síntomas de debilidad, cansancio y dificultad para respirar correctamente, pero estos síntomas van desapareciendo a las semanas. En el caso de las personas mayores puede durar varias semanas, pero en personas jóvenes, la recuperación tarda apenas unos días.