Hongos en los pies, ¿cómo los elimino?

Pensando en el verano y nuestras visitas a las piscinas, te explicamos los diferentes tipos de hongos que podemos contraer en los pies y las formas de tratarlos.

Hongos en los pies

La enfermedad fúngica es frecuentísima en los pies.  Existen diferentes tipos de hongos en los pies. Hablaremos de tiña para referirnos a la afectación cutánea y de onicomicosis para referirnos a la afectación ungueal (de la uña). Los hongos en los pies que tienen afinidad por la queratina de la piel son llamados dermatofitos.

Tiña pedis o pie de atleta

Llamamos tiña o dermatofitosis a una infección de causa fúngica o micótica (por hongos) con especial afinidad por tejidos queratinizados (piel, pelo y uñas). La tiña que afecta a los pies recibe el nombre específico de tiña pedis o pie de atleta (llamado así por afectar frecuentemente a los deportistas entre los dedos de los pies).

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  • El pie de atleta es más frecuente en hombres que en mujeres. Afecta tanto a la población infantil como a la adulta. El contagio es por transmisión directa de una persona a persona, así como de superficies húmedas donde el hongo persiste durante varios meses (piscinas, baños, duchas, saunas, gimnasios, toallas, alfombras, comunidades, colegios…). Esta infección se ve muy favorecida por la persistencia de humedad de forma constante, ya sea por sudoración, por un secado insuficiente tras la higiene, por calzado poco ventilado, por el uso de calcetines acrílicos, etc.
  • Las zonas del pie más frecuentemente afectadas son los pliegues interdigitales, la planta y los bordes del pie. La ubicada en los pliegues entre los dedos de los pies es la tiña interdigital. Puede pasar desapercibida al inicio, pero evoluciona con una leve descamación de la piel y un enrojecimiento o eritema que causará picor. La humedad continuada favorecerá la expansión y el agravamiento de los síntomas dando lugar a una piel macerada con grietas, ampollas y escamas en el área afectada.
  • Debemos recomendar medidas higiénicas para evitar la humedad (uso de calcetín de algodón, zapato ventilado, secado profuso tras la ducha insistiendo entre los dedos con la toalla…) y con ella la propagación de los hongos en los pies. El tratamiento específico consiste en la utilización de un antifúngico, ya sea vía oral o tópica, en función de las características y magnitud de la lesión a tratar. Normalmente se inicia un tratamiento tópico. La erradiación de la infección es difícil puediendo recidivar fácilmente, en cuyo caso se contemplará la vía oral.

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Onicomicosis

  • Hablaremos de onicomicosis para referirnos a la infección de la lámina ungueal de causa fúngica. Afecta a un 10% de la población en nuestro medio. Es la enfermedad ungueal más prevalente y mucho más frecuente en edad adulta que en la infantil. Están afectadas sobre todo las uñas de los pies y, con mucha menos frecuencia, las uñas de las manos. Concretamente el dedo del pie más comúnmente afectado es el primero. Se caracteriza por la presencia de una uña engrosada e indurada con estrías en la superficie y de color amarillo parduzco (aunque también pueden aparecer manchas blancas e incluso pigmentación negruzca). Con el paso del tiempo la lámina ungueal se desprende del lecho dejando un espacio muy proclive a la colonización por gérmenes.
  • Existen unos factores que predisponen a este tipo de infección por hongos en los pies como el calzado apretado, el uso de vestuarios comunes sin calzado de protección y la presencia de tiña pedis.
    El diagnóstico es clínico, por inspección visual. Debemos explorar cuidadosamente las uñas y los pies en busca de otros signos de micosis cutánea (sobre todo interdigital) a la que suelen estar asociadas frecuentemente. Recurriremos al diagnóstico microbiológico cuando no se obtenga una respuesta adecuada al tratamiento o aparezca una recidiva en poco tiempo.
  • El tratamiento de la onicomicosis va a depender, fundamentalmente, de la severidad de la infección, de la zona de la uña afectada y agente etiológico. En general, cuando está afectada la lámina ungueal emplearemos un tratamiento tópico (normalmente un antifúngico en forma de laca de uña con un pincel que aplicaremos tras limpiar y secar la superficie ungueal) y durante varios meses. Este tratamiento exigirá constancia para obtener el resultado deseado. Cuando está afectada la matriz ungueal suele precisarse un tratamiento vía oral asociado o no a un tratamiento tópico.

Es importante concienciar al paciente sobre la duración del tratamiento (puede requerir seis meses) para eliminar los hongos en los pies y los posibles efectos secundarios de la vía oral, así como de la alta tasa de recurrencias. Es posible erradicar infecciones ungueales de tiempo de evolución con el uso de un antimicótico tópico si se realiza el tratamiento correctamente con constancia y perseverancia.

Dr. Jorge Romaní – Especialista en Dermatología – Médico colaborador de Advance Medical