Hipotiroidismo e hipertiroidismo. ¡No los confundas!

La glándula tiroides se encuentra situada en la cara anterior del cuello, y su función es la formación de hormonas tiroideas (T3 y T4), que posteriormente se secretan a la sangre ejerciendo determinadas funciones del organismo (regulación de la temperatura corporal y del metabolismo, fertilidad, funciones cerebrales, crecimiento, etc).

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Definición de tiroides

La función tiroidea puede verse alterada, tanto por exceso como por defecto. Cuando existe un exceso de función tiroidea el tiroides secreta mayor cantidad en sangre y se habla de hipertiroidismo. El hipertiroidismo puede aparecer por una inflamación de la glándula (tiroiditis), por déficit de yodo que provoca un aumento de la glándula y de su funcionamiento (bocio multinodular tóxico) y por enfermedades autoinmunes como la enfermedad de Graves-Basedow.
Cuando, por el contrario, la glándula funciona por debajo de lo normal, se producen menor cantidad de hormonas tiroideas y se habla de hipotirodismo, cuyas causas incluyen inflamaciones de la glándula (tiroiditis de Hashimoto), cirugía  o radioterapia sobre la glándula, y enfermedades que afectan la hipófisis (glándula que a través de la TSH regula lafunción del tiroides). 

Sintomatología

Se puede decir que los síntomas del hipotiroidismo y del hipertiroidismo son opuestos, es decir, si el hipotiroidismo provoca intolerancia al frío el hipertiroidismo es causa de intolerancia al calor.

Hipotiroidismo

Hipertiroidismo

Falta de concentración, lentitud mental

Nerviosismo e irritabilidad

Bajo estado de ánimo, apatía

Temblor de manos

Aumento de peso

Pérdida de peso

Estreñimiento

Aumento del ritmo intestinal

Intolerancia al frío

Intolerancia al calor

Cansancio

Debilidad muscular

Piel y cabellos secos y quebradizos

Piel húmeda y caliente

Somnolencia

Dificultades para dormir

Abortos

Palpitaciones, sudoración

 

Diagnóstico de hipotiroidismo e hipertiroidismo

El diagnóstico en ambos casos se basa en la sospecha por los síntomas referidos, la historia familiar y la determinación de hormonas específicas en sangre: TSH (hormona estimuladora de la función tiroidea, producida por la hipófisis) y T4. 

  • Hipotiroidismo: existe una elevación de la TSH (hormona estimuladora de la función tiroidea) y una disminución de la T4 (hormona tiroidea). En las etapas iniciales la T4 puede ser normal (hipotiroidismo subclínico).
  • Hipertiroidismo: existe una disminución en sangre de las concentraciones de TSH y una elevación de la T4 y/o T3. Pueden solicitarse pruebas de imagen (como una ecografía y/o gammagrafía) para ver el tamaño y la morfología de la glándula.

Tratamiento

El tratamiento en el caso de hipotiroidismo consiste en aportar de forma sintética las hormonas tiroideas que no puede fabricar la glándula tiroides: tiroxina. Se denomina tratamiento sustitutivo y se toma de forma oral. Es necesario seguir un tratamiento de por vida,  el cual puede tener que modificarse en determinadas circunstancias como el embarazo o determinadas enfermedades, entre otras. El control médico periódico sirve inicialmente para establecer la dosis óptima (se empieza con dosis bajas hasta ajustarlas),  y posteriormente para modificarla en las situaciones que lo precisen.

En caso de hipertiroidismo será necesario disminuir la actividad de la glándula, esto se puede realizar mediante:

  • Tratamiento médico: fármacos antitiroideos, indicados si la causa es autoinmune (enfermedad de Graves-Basedow).  
  • Tratamiento quirúrgico: eliminar parte de la glándula tiroides. El paciente puede  requerir posteriormente tratamiento sustitutivo.
  • Tratamiento con iodo radiactivo: inhibe la función de la glándula. 
  • En ambos casos con un control médico adecuado se puede llevar una vida absolutamente normal.

Dra. Eva Ormaechea – Especialista en Medicina Intensiva – Médico consultor de Advance Medical