Herpes labial: Síntomas, diagnóstico y remedios caseros

Conoce esta enfermedad provocada por un virus. Te presentamos sus síntomas, los factores que pueden provocarlo y su tratamiento con remedios caseros.

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El herpes labial está causado por una clase de virus, el virus del herpes simple tipo 1 o VHS-1, que pertenece a la misma familia de virus que causan las verrugas genitales, el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2). Como su propio nombre indica, el herpes labial se desarrolla en los labios. 

  1. ¿Cómo se produce el herpes labial?
  2. Factores de riesgo
  3. Síntomas y diagnóstico del herpes labial
  4. Remedios caseros para el herpes labial

¿Cómo se produce el herpes labial?

El VHS-1 afecta, aproximadamente, a 3.700 millones de personas menores de 50 años de edad en todo el mundo y su infección dura toda la vida. Se suele adquirir durante la infancia, en general por contacto boca a boca, con las lesiones o por la saliva. Es frecuente que se pueda contagiar sin que en realidad se observe una lesión evidente en la mucosa labial, aunque el riesgo de contagio en este caso es menor. El herpes labial es una de las infecciones transmisibles en el embarazo.

Tras el primer contacto en niños y la aparición y resolución de la lesión labial, el virus se reproduce y emigra a través de las terminaciones nerviosas hacia las neuronas ganglionares, ubicadas junto a la médula espinal, donde queda acantonado, en estado de “hibernación”. Se queda latente allí durante cierto tiempo hasta que algo hace que se reactive, migre de nuevo por las neuronas hacia la mucosa labial y dé nuevamente lesiones. Inicialmente la frecuencia de las recidivas es mayor, sobre todo en niños, pero luego estas se van espaciando.

Factores de riesgo

Los principales factores que pueden reactivar un herpes labial son:

  • Fiebre
  • Menstruación
  • Procesos infecciosos
  • Estrés emocional
  • Bajada de defensas
  • Traumatismos labiales
  • Extracciones dentales
  • Exposición solar excesiva

Síntomas y diagnóstico del herpes labial

La mayoría de las primeras infecciones son asintomáticas, no se sabe que se es portador de VHS-1 hasta que aparece la lesión por primera vez, lo que normalmente se llama “calentura” o “pupa labial”. Antes de que surja la persona puede notar un cierto picor, ardor o quemazón en la zona del labio. La lesión en sí es elevada, rojiza o rosada, causa picor y dolor y tiende a ir secándose y formando una costra. Suele ser única y estar en el labio, pero también puede aparecer en la mucosa oral. Asimismo, si se practica el sexo oral, se puede ver afectada la salud sexual. Haber padecido un herpes genital por VHS-1 no impide que pueda haber contagio de herpes genital por el VHS-2.

Es una enfermedad de escasa gravedad y que se autolimita en el tiempo, pero puede tener, en determinadas situaciones, complicaciones graves como una encefalitis o una queratitis en caso de pacientes inmunodeprimidos por la causa que fuere.

El diagnóstico es visual, observando la lesión, y el tratamiento debe instaurarse lo antes posible, a poder ser incluso antes de que aparezca la verruga labial. El tratamiento es tópico, con pomadas con antivíricos como aciclovir, famciclovir o valaciclovir. Estas pomadas curan el episodio, pero no se deshacen del VHS-1, que volverá a guarecerse dentro de las neuronas ganglionares hasta que despierte de nuevo. Con el tratamiento la lesión desparece en menos de una semana. Es importante que la zona esté bien seca, no mantener contacto con la lesión, ni directo ni indirecto (compartir vasos, cubiertos, comida, sexo oral…) y en caso de dolor se puede tomar algún analgésico.

Remedios caseros para el herpes labial

Existen en el mercado una serie de parches que se aplican a las lesiones para curarlas. Estos parches no llevan antivírico, suelen tener hidrocoloide o poliuretano, que protegen la lesión, la mantienen seca y ayudan a que cicatrice, a la vez que mejoran el aspecto al disimularla levemente.

Teniendo en cuenta que la gran mayoría de personas adultas son portadoras del virus, las medidas de prevención deben ir dirigidas a evitar las recidivas, con una vida sana, una alimentación adecuada, actividad física moderada, protección contra las posibles infecciones del invierno (catarros, gripes, etc.) y evitando el contacto con las lesiones de otra persona afecta. Ante la aparición de un herpes labial lo mejor es acudir al médico de cabecera para que confirme el diagnóstico e inicie el tratamiento tópico lo antes posible.

Dr. David Cañadas Bustos – Especialista en Medicina General - Médico consultor de Advance Medical