Cuidar la vista en el trabajo

Los ordenadores del trabajo pueden dañar la vista. Aprende técnicas y ejercicios para cuidar tus ojos mientras te encuentras trabajando.

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La salud de los ojos se ve afectada con frecuencia en el medio laboral. Por un lado, podemos encontrar lesiones por traumatismos directos en trabajadores con ocupaciones de riesgo (soldadores, carpinteros, trabajadores de la construcción) y, por otro, problemas derivados de la fatiga ocular en trabajadores sedentarios con largas horas delante del ordenador.

  1. Prevenir es clave para cuidar la vista
  2. Trabajos físicos
  3. Problemas de vista derivados del uso del ordenador
  4. Gafas adaptadas a tu fisionomía

Prevenir es clave para cuidar la vista

La prevención de estos problemas potenciales es la mejor manera de evitarlos o al menos de disminuir su frecuencia.

Existe una regulación de salud laboral, así como unas normas que incluyen las medidas de prevención para evitar problemas oculares y que deberían ponerse en marcha y cumplirse en cualquier ámbito laboral.

Trabajos físicos

Las lesiones oculares en el trabajo son una de las principales causas de pérdida de visión, discapacidad y ceguera. Si se realiza un trabajo de riesgo (físico) es imprescindible el uso de protectores, que incluyen cascos, protectores oculares, gafas de protección etc. Por ejemplo, lo soldadores, los trabajadores de la construcción (uso de taladros), en empresas de productos tóxicos, etc.

El equipo de protección tiene como función proteger los ojos de impactos directos por productos tóxicos, fragmentos de piezas que vuelan, polvo en suspensión, irritantes aéreos, chispas, salpicaduras metálicas y radiación entre otros.

Es importante, por tanto, establecer un protocolo de seguridad, informar de ello al trabajador y hacerlo cumplir, así como tener un protocolo de actuación de emergencia en caso de que se produzcan lesiones.

Problemas de vista derivados del uso del ordenador

Otro tipo de problemas son los derivados del uso del ordenador durante la jornada. Una excesiva exposición también puede conllevar riesgos para la visión. Esto se conoce habitualmente como “fatiga ocular” o presbicia y se suele manifestar en forma de escozor y sensación de quemazón, dificultades para enfocar, presencia de manchas en el campo visual, sensibilidad a la luz, ojos llorosos, dolor de cabeza…

En la mayoría de los casos estos síntomas están relacionados con hábitos inadecuados y exceso de “trabajo ocular”. Todo esto se ve favorecido por diversos factores como la mala iluminación y el paso de luz natural a luz artificial, los centelleos, el ambiente seco, etc.

En este caso, también son muy importantes los consejos y medidas de prevención que incluirían:

  • Revisiones anuales por el oftalmólogo al menos una vez al año para comprobar si necesitas gafas o lentillas.
  • Evitar los ambientes secos y ambientes tóxicos como el tabaco o los humos industriales, ya que pueden irritar los ojos.
  • Descansar los ojos al menos una vez cada hora en el trabajo.
    • Se pueden hacer ejercicios para relajar los músculos de los ojos, mirando a lo lejos o abriendo y cerrando los párpados, entre otros.
  • Optimizar la iluminación del campo visual y del lugar de trabajo habitual.
  • Realizar descansos periódicos de la actividad visual (por ejemplo, cada hora descansar 5-10 minutos).
    • Es recomendable además levantarse del sitio para no mantener la vista fija.
  • Mantener los ojos lubricados (parpadeo).
    • Si es necesario con el uso de lágrimas artificiales para evitar la sequedad.
  • Medidas de protección de la pantalla del ordenador (como filtros de pantalla).
  • Sentarse adecuadamente y a la distancia y altura adecuadas (unos 30 cm de la pantalla y a la altura de los ojos).
  • Se debe colocar todo el material de trabajo tan cerca de la pantalla como sea posible para minimizar los movimientos de la cabeza y de los ojos y también los cambios de enfoque.
  • Realizar una serie de ejercicios oculares sencillos.
    • Estos ejercicios se deben realizar sin gafas ni lentes de contacto, con descansos pequeños y parpadeos entre cada ejercicio.
  • Parpadeos.
    • Observar y sentir 10 parpadeos completos (cerrar, abrir, cerrar...) como si fuera un telón de un teatro que baja y sube.
  • Parpadeo fuerte.
    • Contracción máxima de los párpados, apretando los ojos, los puños y todos los músculos de la cara. A continuación, abrir al máximo los ojos, los puños y estirar la cara abriendo la boca. Repetir 5 veces. Después, realizar parpadeos rápidos, como aleteos de mariposa rápidos durante 5/7 segundos. Al terminar, cerrar los ojos y dejar unos momentos de escucha.

Gafas adaptadas a tu fisionomía

Hace mucho tiempo que buscamos seguir las tendencias, pero cada vez más estas tendencias se quieren personalizar para diferenciarnos de los demás y dar un toque personal. Esto también pasa con las gafas.

A partir de ahora es posible hacerlo, y además ya no tendrás el problema de que las gafas no te queden bien, te queden pequeñas o grandes. Gracias a las nuevas tecnologías, las gafas que te compres siempre estarán en armonía con tu fisonomía. Esto se debe a que con un escáner facial y los algoritmos se obtienen la morfología y los rasgos de cada uno para adaptar la estructura de las monturas de las gafas a la altura de tus orejas o el grosor de tu nariz, midiendo la posición exacta de cada punto crucial.

Una vez conseguidos estos datos, las gafas se imprimen en una impresora 3D y los cristales se tallan con la información del escaneo facial para solucionar el problema visual que tengas.

Normalmente se pueden escoger diferentes modelos de monturas que vienen de fábrica, pero en estas ocasiones se pueden modificar gracias al escaneado. Este se centra en analizar tu rostro para nivelar las patillas, ya que la mayoría de las veces no tenemos las orejas a la misma altura; o hacer más grande o más pequeño el puente de la nariz por la amplitud que pueda tener.

Además de adaptar las gafas a tu fisonomía, tienes la posibilidad de, con la gama de colores básicos, escoger entre 270 combinaciones de colores distintos y diferentes modelos de monturas. En estos casos, primero se selecciona el tipo de monturas y después se hace el escáner facial que adapta la montura escogida a tus rasgos para que todo quede de forma correcta. Pero no todo es estética, porque lo primero que se mira es solventar las necesidades visuales que tengamos, el motivo principal por el que llevamos gafas.

Todo el proceso suele tardar unos 10 días desde que se decide hacer hasta que llegan a tus manos, siendo unas gafas exclusivas y únicas.

Dra. Eva Ormaechea – Especialista en Medicina Intensiva – Médico consultor de Advance Medical