¿Por qué vomitan los niños?

Los bebés y los niños vomitan frecuentemente y el mayor peligro de que aparezcan los vómitos es que sean muy frecuentes y puedan causar deshidratación.

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Los vómitos en niños es uno de los problemas más graves de los más pequeños. Aprende sus causas y cómo tratarlos.

Causas de los vómitos en los niños

La causa más frecuente es la gastroenteritis vírica que infectan e irritan el sistema digestivo; además puede ir acompañada de diarrea. En los bebés es frecuente que los vómitos sean el primer síntoma de una infección de orina. En las infecciones respiratorias, la tos puede ser tan intensa que provoque el vómito; en estos casos, el contenido del mismo puede ser sólo mucosidad. Otras causas más graves de vómitos serían los secundarios a infecciones (meningitis) o lesiones tumorales del sistema nervioso.

Cómo tratar los vómitos

Lo más adecuado es ofrecer líquidos de manera fraccionada y en pequeñas cantidades. Lo ideal es dar suero de rehidratación para recuperar el agua, el azúcar y las sales que el niño pierde. No conviene ofrecer jugos envasados ni bebidas demasiado dulces o carbonatadas.

Para administrar la solución de rehidratación se puede utilizar una cucharita, una jeringa o un gotero medicinal. También se puede utilizar un biberón o una taza.

Se debe ofrecer al niño una pequeña cantidad de líquido (5 ml o 1 cucharadita para comenzar) cada 2 a 3 minutos. Si la acepta y la bebe, aumentaremos gradualmente la cantidad. Se puede aumentar la cantidad hasta un máximo de 30 ml cada 5 minutos. No se debe ofrecer más cantidad y se debe insistir en que el niño beba lentamente. Beber rápido o tomar mucho líquido de una vez, puede causar vómitos.

En general, cuando el niño lleva un par de horas sin vomitar, se le puede ofrecer de comer lo que le apetezca, sin forzar y poca cantidad.

Si el bebé toma pecho, conviene ofrecérselo a demanda.

Para evitar el contagio al resto de miembros de la familia es conveniente lavarse bien las manos.

Signos de alarma para acudir a urgencias

  • Si el niño presenta signos de deshidratación: no ha orinado en más de 8 horas, tiene la boca muy seca, no tiene lágrimas o bien está muy irritable o muy somnoliento.
  • Si el vómito es de color verde, sanguinolento o marrón oscuro (En poso de café)
  • Si el niño presenta un fuerte dolor de estómago o cabeza.
  • Si el niño tiene fiebre alta que no cede con los antitérmicos habituales.
  • Si el niño tiene manchitas en la piel.
  • Si el niño no tolera el líquido que se le ofrece.
  • Si los vómitos duran más de 24 horas en niños menores de dos años o bien más de 48 horas en mayores de dos años.

Dra. Esther Martínez García - Especialista en Pediatría – Médico colaborador de Advance Medical