¿Por qué quitarles el chupete y el biberón?

Los niños mayores de un año es mejor que no utilicen ni chupete ni biberón. Descubre las razones y las posibles alternativas.

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El uso del chupete y la tetina no se debería prolongar más allá del año de vida. En el caso de la lactancia materna a demanda y prolongada, es posible que el bebé jamás haya utilizado ni chupete ni biberón, por lo que, en estos casos, tenemos un “problema” menos. En los niños lactados artificialmente se considera el uso del chupete especialmente importante ya que parece proteger frente al síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). A partir del año, disminuye la necesidad de succión y el riesgo de muerte súbita, por lo que es el momento indicado para retirar chupetes y tetinas. Hay que recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda Lactancia Materna exclusiva los seis primeros meses, con la recomendación de seguir hasta los dos años.

  1. Efectos negativos del chupete y el biberón en mayores de un año
  2. Uso responsable del chupete y las tetinas

Efectos negativos del chupete y el biberón en mayores de un año

La succión del biberón o del chupete nada tiene que ver con la succión que se realiza durante la lactancia materna. La succión que requiere el biberón es completamente diferente a la que el niño debe hacer cuando lacta, se trata de una succión antinatural. El chupete puede ser usado para calmar al bebé cuando llora, pero tiene efectos negativos:

  • Caries: el uso de biberones para dormir o chupetes untados en algo dulce favorecen el desarrollo de caries, sobretodo en los incisivos. Son las llamadas “caries del biberón”. Será necesario ir al dentista con nuestro hijo.
  • Otitis por irritación: las tomas de biberón cuando el bebé está tumbado pueden favorecer el paso de líquido a las trompas de Eustaquio (conectan con el oído medio) y pueden provocar otitis de repetición.
  • Alteraciones del habla: Un estudio publicado en la revista médica Pediatrics encontraron que los pequeños que tenían el hábito de usar chupetes y/o biberones mostraron una mayor predisposición a desarrollar trastornos del habla en la edad preescolar.
  • Mala oclusión o afectación de la mordida: el uso prolongado de tetinas puede originar una mordida abierta, una alteración que impide que los dientes superiores coincidan con los dientes inferiores. También puede provocar una mordida cruzada, un problema similar al de la mordida abierta, en la que en vez de no coincidir ambas arcadas, estas se cruzan entre sí, impidiendo que los niños puedan masticar bien los alimentos.
  • Favorece la respiración bucal.
  • Alteraciones de la deglución: Cuando se mantiene la succión con el biberón y/o chupete más de lo necesario, se está favoreciendo que no evolucione adecuadamente la deglución.

Uso responsable del chupete y las tetinas

La Asociación Española de Pediatría da una serie de consejos para el uso responsable del chupete y las tetinas:

  • No usarlo (en el caso de la lactancia artificial) como única vía para calmar al bebé. El contacto piel con la piel y mecerlo en los brazos es una alternativa eficaz.
  • Usar el chupete por periodos cortos de tiempo, evitarlo si el bebé está tranquilo.
  • Empezar a ofrecer el vaso a partir de los seis meses.

Dra. Esther Martínez García - Especialista en pediatría – Médico colaborador de Advance Medical