No logro entender por qué hay padres y madres que le dan tanta importancia a los percentiles cuando nosotros, los pediatras, no es algo que nos quite el sueño… Y no lo es porque el percentil es un dato más dentro de toda la exploración física e historia clínica del paciente que no tiene más importancia ni menos que cualquier otro parámetro que evaluamos.

¿Qué es un percentil?

El percentil no es más que un método estadístico que compara niños y niñas de su misma edad en peso, talla o índice de masa corporal.

Tenemos percentiles para casi todo, os sorprenderíais. Pongamos un ejemplo:

Tu hijo está en un percentil 20 de peso:

Esto quiere decir que, de 100 niños de su misma edad, 20 pesarán menos que él y 80 pesarán más que él. Pero esto no quiere decir que tu hijo tenga un peso bajo aun estando por debajo de la media. Si su ritmo de crecimiento es ese y siempre se ha movido en ese carril, no has de darle más vueltas. Es más, si a tu pediatra no le preocupa, a ti tampoco debería.

Tu hijo está en un percentil 80 de estatura, quiere decir que, de 100 niños de su misma edad, 20 medirán más que él y 80 medirán menos.

No os obsesionéis con ellos porque esto no es una carrera, ni tampoco el objetivo es que suba de percentil a toda costa.

Se trata de que tu hijo vaya creciendo de forma armónica y proporcional a su talla y que en cada una de sus revisiones el pediatra te confirme que tu hijo no tiene ningún signo que justifique realizar estudios complementarios.

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Lucía Galán

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De ahí que tengamos también una fórmula matemática que nos predice la talla diana, es decir, la talla final del niño cuando termine su desarrollo. Las variables que se utilizan para calcularla no son otras que la talla de la madre y la talla del padre.

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¿Cuándo es aconsejable hacer pruebas para ver si mi hijo crece normal?

  • Cuando el niño es anormalmente bajito, es decir, cuando su talla está por debajo del percentil 3.
  • Cuando su crecimiento claramente se estanca y lleva meses sin crecer.
  • Cuando se desvía mucho del percentil donde debería estar en función de la talla de sus padres, de su talla diana. Es decir, si calculando su talla diana nos sale un percentil de P.85 a los 18 años y sin embargo resulta que el niño en cuestión se mueve en percentiles 3-10 de manera continuada, debemos poner los cinco sentidos.

Es muy importante para los pediatras, no solamente el percentil, que no deja de ser una medida aislada en un momento determinado sino la velocidad de crecimiento, es decir el ritmo de crecimiento en los últimos seis meses. Para esto también tenemos una fórmula matemática que nos lo calcula.

En el fondo los pediatras somos unos calculines; todo el día con la calculadora a cuestas, si no es para calcular dosis de fármacos es para hacer estas fórmulas.

  • Y por supuesto debemos plantearnos hacer estudio cuando además de un estancamiento de la talla hay más síntomas, como rasgos faciales peculiares, bajo peso, problemas con la alimentación o alteración de su desarrollo psicomotor.

Si tu hijo es bajito, tu pareja y tú no sois muy altos y se está desarrollando perfectamente, mantened la calma y por supuesto si albergáis cualquier duda, aquí estamos para intentar ayudaros.

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