Lucía mi pediatra: Alimentación en la adolescencia

¿Miedo a la llegada de la adolescencia? Es normal que su comportamiento y su apetito cambie, puesto que su cuerpo está cambiando. Los padres debemos tomar ciertas medidas para que sigan hábitos saludables, pero también darles un poco de libertad y no atosigarles. Recuerda: tú también fuiste adolescente

Alimentación en la adolescencia

¡Qué miedo la adolescencia! No te quejes tanto, ya verás cuando llegue la adolescencia…

¿Cuántas veces habré oído estos comentarios? Pues hoy quiero romper una lanza en favor de los adolescentes. ¿Miedo? Pues no. ¿Curiosidad, excitación, expectación, asombro, aprendizaje? Mucho. ¿En qué momento pasas de ser “anda mami, ven un ratito conmigo” a “¡mamá tío qué pesada!”?

Preocupaciones más comunes en la adolescencia

No sé exactamente en qué momento cambia esa relación con tus hijos, y pasas de ser la madre querida y tan necesaria, a la madre pesada que se mete en todo... Pero por ahí vamos a pasar todos los padres, si no estamos pasando ya por ello.

  • Es que se pasa horas mirándose en el espejo- me comentan algunas madres.

Durante esta turbulenta pero apasionante etapa de su vida, su cuerpo sufre muchos cambios físicos y muy rápidamente: Crecerá entre 8 y 12 centímetros al año. A los chicos les saldrá pelo por cada centímetro de su cuerpo, les cambiará la voz, les crecerán de una forma llamativa sus genitales y su masa muscular aumentará el doble.

En las chicas, su cuerpo se redondeará, aparecerá la tan deseada cintura como también las caderas, les crecerá el pecho, les saldrá vello, acné y aumentará su masa grasa. Todos estos cambios se producirán en apenas unos meses y requieren de una fase de reconocimiento y de aceptación de su nuevo cuerpo. ¿Qué mejor forma de hacerlo que frente al espejo? ¿Quién no se pasaba horas en el baño con su edad?

El adolescente necesita ese tiempo para verse, analizarse, observarse, explorarse… cada día encuentra algo diferente, siente algo nuevo y toda esa información deben procesarla; su cerebro debe registrarla. No te preocupes, no le impidas hacerlo. Tiene que pasar por ello, es bueno para él y para la creación de su nueva imagen.

  • También me preocupa que tenga alguna enfermedad, tipo diabetes. Me han dicho que los chicos que empiezan con diabetes comen a todas horas y tienen mucha sed. Come desmesuradamente. Come más que su padre: es capaz de meterse dos pizzas seguidas y medio litro de cocacola en lo que canta un gallo. No puede pasar por la cocina sin abrir la nevera y devorar todo lo que encuentra; y sólo quiere comer pasta, hamburguesas… bueno, y barras de pan, que últimamente las compro de cinco en cinco. No gano para hacer la compra ¡Es exagerado! ¡Come más que el gato de Karlos Arguiñano.

Sí, así ocurre en la adolescencia. - les explico. - Su cuerpo está cambiando mucho y muy rápidamente. Su masa muscular ha aumentado el doble, por tanto, también su peso habrá subido de forma importante. Además, tu hijo practica mucho deporte. Por lo tanto, consume mucha energía y, además, a estas edades, los requerimientos energéticos son mucho más altos que hace dos años. Sin las calorías de los hidratos de carbono y de las proteínas, todos estos cambios no se podrían llevar a cabo. ¿Comprendes?

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Consejos para una buena alimentación en la adolescencia

Eso sí, establece unas reglas básicas en la alimentación de los adolescentes para garantizar un buen estado de salud:

  • Nada de bebidas energéticas. Cada vez encontramos más efectos nocivos en su consumo por el alto nivel de azúcar y de cafeína.
  • Evitar el máximo posible el consumo de refrescos. En la lista de la compra no han de entrar. Exceso de azúcares que aumentan el riesgo de caries, de obesidad y de riesgo cardiovascular.
  • Que te acompañe a hacer la compra, como cuando era pequeño, así podréis “negociar” lo que más le guste dentro de unos límites saludables.
  • Por mucho que le gusten las salsas “de bote”, evítalas, llevan exceso de grasas trans, sal y azúcares.
  • Hazle partícipe de unos buenos hábitos y explícale que la fuente de cereal siempre es mejor integral: pasta integral, pan integral… Si lo has hecho desde pequeño, esto no te costará nada.
  • Ha de comer fruta todos los días como así hacía cuando era pequeño, tanto entre horas si le apetece picar algo, como de postre en las comidas.
  • Compra variedad de frutos secos: nueces, almendras, avellanas son una excelente fuente de grasas saludables y de energía, además de calcio.
  • Motívale para que cocine contigo. Lo que uno cocina siempre sabe mejor.
  • Muéstrale perfiles en redes sociales de profesionales implicados en la alimentación saludable, personas jóvenes con las que se pueda sentir identificado. Ya que no podemos evitar que estén en rrss, acompáñalos en ese proceso también y que sigan a personas que les aporten y les influyan positivamente.
  • Y por último: da ejemplo. Nos sentamos todos a la mesa a comer; nada de móviles; fruta fresca en el frutero siempre; ensalada al centro, la fruta a bocados y no en zumo. Las verduras como quieran, con pasta, con arroz, con legumbres, pero las verduras no se negocian. El menú es el mismo para todos, ni papá y mamá tiene un restaurante, ni en esta casa se come a la carta. Y para beber en la mesa, siempre agua.

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Mis hijos siempre han sido mis grandes maestros, pues ahora con la adolescencia más aún. El adolescente es valiente, es crítico, es inconformista, es luchador y resistente, es persistente, es idealista, es creativo, es alegre y es pura vida.

¿Quién no recuerda su adolescencia como una de las etapas más intensas y transformadoras de su vida? Pues vivámosla junto a nuestros hijos sin pretender ser sus mejores amigos; ni lo somos ni lo seremos. Un adolescente necesita un padre, una madre, un referente, no un amigo, amigos ya tiene muchos. Y allí estaremos nosotros a su lado viendo como emprenden el vuelo, alegrándonos de sus éxitos y recogiendo sus trocitos en las caídas que indudablemente tendrán, como las hemos tenido todos. Y sobre todo, recuerda que la adolescencia es una transición desde la infancia al ser adulto, y en el que empiezan a vivir situaciones propias de adulto que generan ansiedad en la adolescencia.

¡A por ello!

Artículos de Lucía mi pediatra

Cristina Agud

Árticulo de Dra. Lucía Galán

Pediatra

Lucía Galán, más conocida como 'Lucía Mi Pediatra', es licenciada en Medicina y especializada en Pediatría y áreas específicas. Pediatra de vocación, puso en marcha un blog, “Lucía, mi pediatra”, en el que recoge consejos sobre crianza, experiencias profesionales, personales y noticias de actualidad pediátrica.

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