Cuando empieza a hablar un bebé. Posibles trastornos y dificultades

En la mayoría de los casos el retraso para empezar a hablar un bebé, es un tema que hace saltar las alarmas a los padres. En este artículo te explicamos qué es un trastorno del habla, cómo detectarlo y su tratamiento.

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La época cuando empieza a hablar un bebé es un momento de disfrute para los padres. Por norma general los bebes empiezan a articular sus primeras palabras alrededor de los dos años pero hay bebés que tardan más en hacerlo, sin que signifique que sufra dificultades en el habla.

El ritmo de desarrollo de cada niño es diferente. No lograr los hitos a la edad que supuestamente debe lograrlo, es una cuestión que puede llegar a preocupar a los padres. El retraso no sirve de indicativo para detectar un trastorno del habla.

¿Qué es un trastorno del habla?

Cuando hablamos de trastorno del habla, en el momento cuando empieza a hablar un bebé, nos referimos a los problemas que sufre una persona a la hora de crear o formar sonidos que son necesarios para realizar una correcta comunicación con otros interlocutores.

Las dificultades en el habla más comunes son:

  • Trastornos fonológicos
  • Falta de fluidez
  • Trastornos articulatorios
  • Trastornos de la voz

Estos trastornos del habla no se deben confundir con los trastornos del lenguaje en los niños que son diferentes que se basan en las dificultades que tiene un niño en lograr comunicar el significado o mensaje a otros o entender un mensaje que proviene de otros. En el primer caso se trata de un trastorno del lenguaje expresivo y en el segundo caso, trastorno en lenguaje receptivo.

Causas de los trastornos del habla

Que un niño no comience a hablar hasta los tres años no se debe considerar como una señal que nos indica que padece cualquier trastorno del habla. Aunque hemos mencionado con anterioridad que la edad en la que debería comenzar a hablar un niño está situada en los dos años, cada niño lleva su propia velocidad de desarrollo y puede conseguirlo pasados esos años, sin que esto signifique que haya un trastorno del habla detrás.

Existen tres niveles de afectación dependiendo de los síntomas que el niño padezca:

  • Retraso leve: el niño tiene problemas en la pronunciación de determinados sonidos que sustituye por otros que le resultan más sencillos de pronunciar. A estos procesos se les conoce como procesos de simplificación fonológicos. En la mayoría de los casos estos niños tienen un nivel semántico inferior al resto. Esto no significa que cuando empieza a hablar un bebé tenga este tipo de problemas de articulación.
  • Retraso moderado: el niño padece los problemas de simplificación morfológica de manera más evidente y su nivel semántico es muy pobre. Además la comprensión queda limitada al ámbito familiar y cercano. La principal carencia es el poco uso de artículos y preposiciones, y la dificultad para crear frases simples.
  • Retraso grave: En este grado de afectación, el niño solo articula palabras compuestas por una vocal y una consonante como por ejemplo “ma” o palabras compuestas de consonante + vocal +consonante + vocal como puede ser “mama”. La forma de expresarse del niño es de manera simple juntando palabras, “bici nene”.

Tipos de trastornos del habla

Los principales trastornos del habla relacionados con el lenguaje son:

  • Trastorno fonológico o dislalia: problema en la articulación de palabras ya sea la omisión, distorsión u inserción de otros sonidos, cuando empieza a hablar un bebé.
  • Disfasia: es un tipo de discapacidad en la comprensión y expresión del lenguaje. El niño tiene un nivel cognitivo normal para su edad pero presenta problemas en el lenguaje, expresivo o receptivo que hace que su vocabulario sea muy pobre.
  • Disfemia: el niño sufre tartamudeo o problemas en la fluidez cuando habla. Es un trastorno centrado exclusivamente en la fluidez y el ritmo en la comunicación. Los episodios ocurren cuando el niño. Este problema del lenguaje solo aparece cuando el niño tiene que hablar con alguien puesto que cuando esta solo no tiene dificultad para hablar perfectamente sin tartamudear y con la fluidez precisa.
  • Disartria: En este caso el problema en la articulación de palabras se debe a una afectación neurológica que hace que los músculos de la boca y aquellos que participan en el proceso del habla no presenten el adecuado tono muscular con lo que su respuesta no es la adecuada.
  • Trastorno de la comunicación social: En estos casos el niño no es capaz de comunicarse adecuadamente en un entorno comunicativo. No entenderá las metáforas utilizadas, los gestos que acompañan al lenguaje, ni será capaz de respetar los turnos de palabra.
  • Disglosia: El niño sufre malformaciones en los órganos bucofonatorios lo que le causa grandes problemas en articulación de sonidos.
  • Taquifema o farfulleo: El niño realiza una comunicación muy rápida con la consiguiente pérdida u omisión de palabras y realizando errores en el proceso comunicativo.
  • Afasias: Es un trastorno relacionado con personas adultas, en los niños se consideran disfasias. La persona tiene problemas en el lenguaje, pérdidas o alteración en el lenguaje, debido a alteraciones o lesiones que afectan al cerebro.

Tratamientos para los trastornos del lenguaje

Los tratamientos utilizados para mejorar en el proceso del habla, cuando empieza a hablar un bebé, involucran tanto a los niños como a los padres ya que en la mayoría de los casos será necesario una modificación de ciertas actitudes como la sobreprotección y la falta de estimulación.

En todos los casos será preciso la enseñanza de técnicas que ayudan a la estimulación del habla en el niño y se aconseja no dilatar en el tiempo la puesta en marcha de estas técnicas ya que los problemas de lenguaje se pueden perpetuar y causar problemas de sociabilización en el niño.

Por último, los niños con retraso en el lenguaje pueden terminar acusándolo en su aprendizaje tanto de la lectura como de la escritura, ambas habilidades tendrán que trabajarse para evitar el retraso cognitivo del niño.

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