De la semana 33 de embarazo a la 35

Llegamos al último trimestre de embarazo y te mostramos la evolución semana por semana del bebé y de la mamá

En el último trimestre de embarazo el feto continúa creciendo y terminando de adquirir la forma con la que nacerá. Estas son las últimas semanas antes del parto, desde la semana 33 de embarazo hasta la 35.

Semana 29

El bebé

Puede alcanzar 37-38 cm y pesar 1300-1500 gramos. Su pelo se alarga y ya tiene cejas y pestañas, además puede abrir y cerrar los ojos, son sensibles a la luz, pero no puede ver aún. Los huesos siguen creciendo y tienen su forma definitiva. Todavía son blandos y flexibles, pues la osificación se sigue produciendo. La piel se va volviendo rosa y lisa, aunque está cubierta por el vermut (capa de grasa blanquecina que lo recubre para su protección). En estos momentos la cabeza sigue siendo algo mayor que el abdomen, por eso los niños prematuros tiene la cabeza algo desproporcionada. El sistema nervioso sigue madurando y ya presenta los surcos principales. El aparato respiratorio todavía no ha finalizado la maduración, pero va aumentando la capacidad pulmonar. En los niños los testículos siguen descendiendo a las bolsas escrotales desde el interior del abdomen.

La mamá

Su cuerpo sigue cambiando. Por lo general a lo largo del tercer trimestre se engorda en torno a 5 kg, lo que hace que cada vez los movimientos sean más torpes. Además, el cansancio es también mayor que en las primeras semanas. Por este motivo, es recomendable bajar el ritmo y evitar los grandes esfuerzos. Igualmente se aconseja descansar el mayor tiempo posible. El aumento de volumen y de peso hace que aparezcan o se incrementen las estrías en el abdomen, pueden aparecer también en los muslos, las caderas y los pechos, por lo que es recomendable aplicar varias veces al día crema en dichas zonas.

Semana 30

El bebé

En estos momentos pesa en torno a 1500 gramos y de la cabeza a los pies mide 39 cm. El bebé puede estar colocado en la posición definitiva en la que nacerá. Los movimientos en estas semanas son muy vigorosos, se suelen notar patadas y brazadas de las extremidades.
Los órganos, en general, van adquiriendo sus funciones, de hecho, el feto sigue tragando líquido amniótico y sigue desarrollando el sentido del gusto y es capaz de diferenciar entre salado y dulce. La audición también está muy desarrollada y cada vez escucha mejor los sonidos de baja frecuencia, como el latido de la mama.

La mamá

El útero sigue creciendo y puede medir unos 30 cm desde el pubis. Esto hace que poco a poco la pelvis vaya modificándose y preparándose para el parto, aunque de una forma prácticamente imperceptible. El aumento de volumen uterino hace que las estructuras cercanas como el colon, el recto, la vejiga, el estómago... se queden algo desplazadas y puedan aparecer molestias inespecíficas o incluso malas digestiones, gases, ardores, acidez... por lo que es recomendable cuidar un poco la alimentación y evitar alimentos pesados de mala absorción. A partir de estas semanas es recomendable iniciar las clases de preparación al parto.

Semana 31

El bebé

Mide unos 40 cm y pesa unos 1700 gramos. El crecimiento de los órganos y su madurez continúa y el aparato respiratorio está prácticamente formado. Los alveolos prácticamente han acabado de madurar y la superficie de contacto entre el alveolo y el capilar sanguíneo para el intercambio de oxígeno está casi completa. El sistema urinario sigue filtrando la sangre y eliminando las sustancias nocivas a través de la orina, que acaba formando parte del líquido amniótico. A lo largo del día el feto es capaz de eliminar 500 ml de orina.

La mamá

Es habitual que en estas semanas las molestias en la parte baja de la tripa vayan aumentando, y suelen ser por la tirantez muscular. Es un dolor mecánico que cede con el reposo o con algo de analgesia. A veces puede ser un poco incapacitante y dificultar la deambulación.

En estas semanas es posible que el pecho secrete líquido denso y amarillo, es el calostro. Puede salir de forma espontánea o como consecuencia de la excitación durante una relación sexual o la masajear los senos. Esto ocurre de forma más frecuente en aquellas mujeres que ya han tenido hijos. Como consecuencia del aumento de tamaño del útero es frecuente que al dificultar el retorno venoso los genitales pueden edematizarse y la vulva esté más hinchada. Además, aparecerán varices. Una vez que haya pasado el parto y el útero vaya recobrando su tamaño los genitales volverán a su aspecto y a su tamaño normal.

A partir de esta semana y más o menos hasta la 34 se hará otra ecografía para comprobar el crecimiento fetal y su posición. A parte de ver el tamaño del feto para estimar su peso también se evalúa la cantidad de líquido amniótico y el estado de la placenta. Si el peso fetal estimado en la ecografía no es el esperado por defecto o por exceso se intentará citar una nueva ecografía en el plazo de unas semanas para valorar la evolución.

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Semana 32

El bebé

Su tamaño está en torno a los 42 cm de largo y pesa alrededor de 1900 gramos. Su aspecto es prácticamente el que tendrá al nacimiento. Como ya hemos dicho ya tiene pelo en la cabeza, cejas, pestañas. Dentro del útero continua con el movimiento de extremidades inferiores y superiores pudiendo a veces incomodar a la mama porque pueden ser algo bruscos. En estas semanas todos los órganos terminan su maduración y van comenzando a funcionar de la forma en la que lo harán fuera del útero. Están preparándose para la adaptación al nuevo medio. Si en estos momentos se produjera el parto la supervivencia del recién nacido es muy alta. Al estar todos los órganos ya desarrollados hayan empezando a funcionar lo normal es que la evolución fuera buena. El único, pero sería el desarrollo pulmonar, que todavía no está completado, por lo que en caso de tener tiempo antes de un parto prematuro habría que administrar corticoides para mejorar el funcionamiento de los pulmones.

La mamá

Como consecuencia del aumento del tamaño uterino y de su compresión sobre la pelvis la dificultad del retorno venoso lo que provoca como ya hemos descrito la hinchazón de los genitales, pero también se puede producir un éxtasis venoso tanto en las piernas en forma de varices como en el ano en forma de hemorroides. Para su tratamiento lo ideal son medidas higiénicas y medicación si es preciso, en casos extremos de crisis hemorroidal puede ser necesaria la cirugía de urgencia. En los casos de estreñimiento su alivio puede mejorar las hemorroides.
Si aún no has comenzado las clases de preparación al parto, este es un buen momento. En ellas aparte de informar sobre las etapas del parto te enseñaran a realizar el masaje perineal.

Semana 33

El bebé

En la semana 33 de embarazo el peso fetal puede estar ya en 2100 gramos y medir hasta 44 cm. Por lo general, en estas semanas, incluida la semana 33 de embarazo, ya está colocado en posición cefálica, es decir con la cabeza hacia abajo y es poco probable que a partir de este momento la posición se modifique. En las últimas semanas, desde la semana 33 de embarazo hasta la 35, el cerebro del feto sigue madurando y aumentando el número de neuronas, así como las conexiones que se establecen entre ellas. Poco a poco el cerebro empieza a desarrollar sus funciones, de hecho, el bebé ya tiene ciclos de sueño-vigilia en la semana 33 de embarazo, y además se puede ver gracias a la ecografía cómo realizan movimientos rápidos oculares, lo que significa que sueñan intraútero.

La mamá

El aumento del tamaño uterino en la semana 33 de embarazo puede provocar atrapamientos musculares, pinzamientos nerviosos, sobre todo del nervio ciático. Para evitar que esto ocurra es bueno realizar ejercicio moderado durante el embarazo, sobre todo ejercicios tipo Pilates, espalda sana, yoga... Si aun así ocurren estas dolencias se pueden paliar con calor local o paracetamol. También debido a la compresión del útero sobre el estómago es fácil que aparezca ardor, malas digestiones, sensación de plenitud con comidas de poca cantidad... para eso es mejor evitar comidas de mala absorción y pesadas, sobre todo por la noche. Es mejor tomar alimentos ligeros y evitar las bebidas carbonatadas, café, té, chocolate, fritos y estofados, quesos grasos... Entre la semana 33 de embarazo y la 37 hay que hacer dos determinaciones de laboratorio: la primera es la última analítica de sangre en la que se ve el número de plaquetas, la hemoglobina, el estado de coagulación, todo ello de cara al parto y su desarrollo. La otra analítica es un cultivo de exudado vaginal-rectal en el que debemos confirmar o descartar la presencia de un microorganismo que en caso de estar presente hará necesaria una pauta antibiótica en el momento de la rotura de membranas para evitar que el bebé se contagie durante el parto.

Semana 34

El bebé

En la comparación con la semana 33 de embarazo, el feto mide ya 45 cm y puede llegar a pesar 2.300 gramos. Los pulmones casi han completado su maduración, y si por algún motivo se produce una amenaza de parto prematuro sería necesaria la administración de corticoides que aceleren la maduración de los mismos. La carita del bebé está formada del todo y tiene el aspecto que tendrá en el momento de nacer, puede abrir y cerrar los ojos, le va creciendo el pelo poco a poco y tiene hasta mofletes.

La mamá

El útero mide más de 30 cm, un mayor tamaño que en la semana 33 de embarazo, y desplaza los órganos de la cavidad abdominal lo cual resulta muy incómodo, pero además puede provocar dificultad respiratoria, haciendo que sean respiraciones cortas y rápidas. En el abdomen pueden seguir apareciendo las temibles estrías probando momentos de picor intenso, por eso es tan importante la prevención con cremas hidratantes. El aumento de peso y de tamaño del útero presionan a la vejiga de forma que la mama está continuamente haciendo pipí, situación que también encontramos durante la semana 33 de embarazo. Además, sus genitales están más inflamados y aparecen hasta varices. Todo ello desaparece en cuanto se produce el parto.

Semana 35

El bebé

Las medidas del bebé son de 46 cm y 2500 gramos de peso aproximadamente. En estos momentos la prematuridad es leve con un altísimo porcentaje de fetos que sobreviven. De hecho, si se produjera el parto ya no es necesario acelerar la maduración de los pulmones. En estas últimas semanas la mamá le confiere al bebé una inmunidad temporal de forma que está protegido hasta que se le empiecen a administrar las primeras vacunas. Es recomendable, por este motivo, vacunar a la mamá de la gripe, sobre todo si el tercer trimestre y el parto se van a producir en la época de mayor epidemia de gripe. También se recomienda la vacuna de la tosferina entre la semana 28-36, para evitar un posible contagio en el recién nacido.

La mamá

La mamá sigue con las posibles molestias como consecuencia del aumento de tamaño y la ocupación del útero. Sobre todo, es una temporada de muchos calambres, en espalda, bajo vientre, incluso en genitales externos. Para evitar la hipotensión provocada por el peso del útero sobre la vena cava la futura mama deberá tumbarse de lado izquierdo tantas veces sea necesario, así también mejorará la circulación y el intercambio de oxígeno entre el feto y ella. En esta semana se hará la analítica del tercer trimestre si aún no se ha hecho la extracción.

Árticulo de Dra. Isabel Giménez Blasco

Ginecóloga y obstetra

Médico especialista en Ginecología, Obstetricia y Reproducción Humana. Título de Magister en Reproducción, y Máster en Actualización Profesional para Ginecólogos. Actualmente, forma parte del equipo de la Unidad de Reproducción Asistida y de Obstetricia y Ginecología en la Unidad de Ginecología del Hospital Quironsalud de Zaragoza.

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