Preservativo femenino

El preservativo femenino es un método anticonceptivo de barrera alternativo al preservativo masculino hecho de poliuretano o de nitrilo. Sirve para evitar embarazos no deseados y las infecciones de transmisión sexual.

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¿Cómo se utiliza el preservativo femenino?

El preservativo femenino es como una especie de funda de plástico delgada que se coloca en la vagina, no queda ajustado a tensión y por la humedad y temperatura de la vagina se adhiere cómodamente y es casi inapreciable. Tiene forma de cilindro, esta lubricado y presenta dos anillos. El anillo más grande debe permanecer en el exterior de la vagina, aplanado sobre los labios mayores de la vulva. Se coloca durante de la relación sexual, siempre antes de la penetración, de forma que el pene queda cubierto y el semen queda almacenado en el preservativo. Para su extracción hay que torcer el anillo exterior y estirar suavemente con cuidado de que no se derrame el semen.

Los preservativos (tanto el masculino como el femenino) son de un único uso, no hay que volver a utilizarlos, hay que usar uno nuevo en cada. Se debe comprobar la fecha de caducidad y conservarlos alejados de la luz y el calor.

Eficaz y seguro

Si se utiliza correctamente es un anticonceptivo seguro, al igual que el preservativo masculino. Además, es el método que previene de las ETS (enfermedades de transmisión sexual).

Algunos inconvenientes

Uno de los principales inconvenientes que presenta este método es que la fricción del preservativo puede disminuir la estimulación del clítoris y su lubricación, lo que puede llevar a que la mujer disfrute menos de la relación sexual o incluso que ésta le resulte incómoda. Para evitar esta situación, se recomienda el uso de un lubricante a base de agua que, además, puede  disminuir también el sonido que produce y que constituye otra de las desventajas de este método.

Otro inconveniente es la posibilidad de que cause irritación y reacciones alérgicas. Al tener recubierta toda la vagina, ésta no entra en contacto directo con el pene, lo que puede disminuir la sensación de placer. Por otro lado, muchas mujeres lo rechazan debido al aspecto “antiestético” provocado por el anillo externo del preservativo que sobresale de la vagina.


Dra. Isabel Giménez Blasco – Especialista en Ginecología y Obstetricia - Medico colaborador de Advance Medical