Menopausia: Problemas de piel y cómo solucionarlos

La menopausia es una época de la vida de la mujer que se debe entender como un proceso normal, asociado con un diferente periodo del ciclo hormonal.

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La disminución progresiva de la función de los ovarios no sólo supone la falta de menstruación (amenorrea), sino que también acarrea cambios hormonales que tienen un impacto sobre el metabolismo óseo (el importante problema de la pérdida de calcio u osteoporosis), la piel y el tejido muscular, entre otros. Otro cambio asociado con la menopausia es la mayor frecuencia de enfermedad cardiovascular, ya que los estrógenos actúan como protectores de la misma, y en la menopausia disminuyen.

  1. Alteraciones en la piel
  2. Tratamientos para la piel
  3. Tratamiento sustitutivo con estrógenos

El conjunto de alteraciones cutáneas asociado con la edad se ha llamado dermatoporosis, en analogía con la osteoporosis, y es especialmente frecuente en la mujer postmenopáusica. Afecta, de hecho, a una de cada tres personas a partir de los 60 años, con independencia del sexo. Consiste en un proceso fisiológico de pérdida de elasticidad y fragilidad, mala hidratación cutánea, lo cual implica sequedad y picor, y facilidad para la producción de hematomas. Las lesiones propias de la dermatoporosis son más visibles en las áreas expuestas al sol, como la cara, los antebrazos, el escote o las piernas.

Alteraciones en la piel durante la menopausia

Una de las características de la piel de la mujer menopáusica es la tendencia a la sequedad, debido a la falta de la acción prohidratante de las hormonas ováricas. La sequedad en las mucosas también es frecuente, y puede dificultar la vida sexual.

La atrofia o adelgazamiento de la piel es típica, ya que en la dermis se altera su entramado de fibras de colágeno y elastina, y disminuye la cantidad de ácido hialurónico que actúa como cemento y sostén. La pérdida de masa muscular también influye sobre la estructura de la piel, que tiene más tendencia a arrugarse y descolgarse por acción de la gravedad.


Los trastornos de la pigmentación incluyen los léntigos o manchas solares, la púrpura o hematomas espontáneos causados por la fragilidad cutánea, y muy especialmente una alteración de la pigmentación que se conoce como poiquilodermia, y afecta a la zona del cuello y el escote, causando enrojecimiento, manchas y telangiectasias (pequeños capilares dilatados). La poiquilodermia está causada por el daño solar o fotoenvejecimiento, en las áreas donde la piel ha acumulado mucha exposición a la luz.

Tratamientos para la piel en la menopausia

  • Fotoprotección
    • El primer paso en la educación dermatológica es recomendar una protección solar eficaz en las áreas más sensibles: escote, cara, manos y antebrazos, sobre todo, ya que son zonas descubiertas en las que la luz incide voluntaria o involuntariamente. Existen numerosos fotoprotectores con alta cosmética y facilidad de aplicación. En algunos de ellos se añaden moléculas que contribuyen a la defensa de la piel contra los radicales libres y la luz solar.
  • Tratamientos específicos
    • Existen, asimismo, tratamientos específicos para el tratamiento de la piel osteoporótica o fotoenvejecida, como los retinoides (derivados sintéticos de la vitamina A), la vitamina C, los emolientes o el ácido hialurónico. Este último se ha utilizado en su forma nativa inyectado en la dermis como un reestructurante e hidratante. En cambio, el ácido hialurónico fragmentado puede aplicarse tópicamente, en cremas, y ayuda a la renovación celular y a la formación de los vasos de la piel (angiogénesis).
  • Estilo de vida
    • Ningún cosmético puede sustituir a unas normas de estilo de vida que son básicas para el cuidado de la piel. La primera de ellas es evitar el tabaco. Se ha demostrado que fumar acelera el envejecimiento de la piel, apaga su brillo, confiere una pigmentación grisácea antiestética, y aumenta la formación precoz de las arrugas.
    • La segunda es una dieta variada rica en vitaminas y elementos naturales, como los que se encuentran en la fruta y la verdura frescas. No sirve de nada gastarse dinero en cremas con vitaminas de dudosa eficacia cuando no seguimos una dieta correcta. La tercera es asegurar una correcta hidratación. Cuando la piel pierde su barrera hidratante natural, hay que evitar los jabones y geles de ducha que lleven detergentes tensioactivos, y utilizar en cambio preparados tipo syndet (sin detergentes). Hay que aplicar hidratantes inmediatamente después del baño o la ducha, cuando la piel está húmeda y ha captado agua, para que la crema cree una barrera que la retenga.
    • Por último, es importante mantener una actividad física moderada y adecuada a cada paciente. El mantenimiento de la masa muscular es básico para el sostén de la piel.

Tratamiento sustitutivo con estrógenos en la menopausia

Es conocido que existen preparados estrogénicos en pastillas o parches para prevenir los efectos de la menopausia, como los sofocos, las alteraciones de la piel y la osteoporosis. Sin embargo, su indicación depende del criterio de los ginecólogos, y suele reservarse para mujeres con menopausia muy sintomática o con factores de riesgo para enfermedad cardiovascular u osteoporosis. Una alternativa a considerar son los estrógenos vegetales o fitoestrógenos.

Dr. Jorge Romaní – Especialista en Dermatología – Médico colaborador de Advance Medical


Las mujeres tienen unos problemas de salud específicos. Por ello, contamos en nuestro blog con una sección especial para hablar sobre sus necesidades médicas. Los últimos posts publicados en esta sección son: