Ligadura de trompas

La ligadura de trompas es el término que utilizamos para definir la intervención quirúrgica que se realiza como método de planificación familiar definitivo en la mujer. Conoce en qué consiste, su eficacia y en qué otras situaciones se realiza o se aconseja.

Ligadura de trompas

Quirúrgicamente llamamos ligadura de trompas a la oclusión de un vaso o tejido de forma mecánica, con un hilo de sutura anudado a su alrededor o con un clip metálico, como sinónimo de “atadura”.

Qué son las trompas de Falopio

Las trompas uterinas o trompas de Falopio, pues así las describió por primera vez un anatomista italiano del siglo XVI, son unos órganos huecos de forma tubular a derecha e izquierda del útero que tienen la función de conducir el óvulo que emite periódicamente el ovario hacia el interior del útero, y es en su interior donde se produce la fecundación si el ciclo es fértil. Miden aproximadamente unos 10 cm y se inician en la parte superior y lateral del útero y finalizan en su extremo más lateral con una especie de “flecos”, llamados fimbrias, que tienen la finalidad de aumentar la superficie para captar más fácilmente al óvulo. El calibre del conducto interno es del tamaño de un cabello y está recubierto por unas digitaciones que a modo de dedos empujan el óvulo o el embrión si ya ha sido fertilizado en su interior hacia el útero que es el órgano donde se produce la implantación y posterior desarrollo del embarazo.

Se trata de una estructura muy delicada, cualquier infección o inflamación en el interior de la trompa puede obstruirla o dañarla de forma que no sea útil para el paso de óvulos y espermatozoides constituyendo un motivo de esterilidad para la mujer. Es por este motivo por el cual su oclusión es un método anticonceptivo definitivo para mujeres que ya no desean más hijos.

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Cómo se realiza la ligadura de trompas

Desde el punto de vista técnico, para practicar esta intervención hay que acceder a las trompas y realizar una sección o sutura o colocar un clip en su recorrido, normalmente en el primer tercio de su longitud. La mayoría de ligaduras se practican laparoscópicamente: la laparoscopia es un tipo de intervención mínimamente invasiva, que se realiza bajo anestesia general, en la que se introduce un gas en el abdomen para tener un espacio libre en el que moverse y a través de unos pequeños orificios de 0.5 a 1 cm de diámetro en la pared abdominal, en los que se inserta un canal de trabajo, llamado trócar, se introduce en el abdomen una cámara de endoscopia que nos proyecta en una pantalla de televisión el interior de la cavidad abdominal. Por otro trócar podemos introducir una pinza que coagule la trompa para poder posteriormente cortarla, o unos clips metálicos que pincen definitivamente la trompa. Otra manera de abordar las trompas es de forma abierta en el curso de una cesárea. Y en la época previa a la laparoscopia era relativamente común hacer las ligaduras de trompas inmediatamente después de un parto para aprovechar la anestesia peridural y que el útero está muy alto y no es excesivamente complicado llegar hasta las trompas desde una pequeña incisión realizada en el ombligo.

¿En qué otros casos se realiza la ligadura de trompas?

Desde hace una década hay una creciente evidencia científica que respalda la hipótesis de que ciertos tipos de cáncer de ovario, trompa y peritoneo se originan en la parte terminal de la trompa, esto ha hecho que poco a poco se vaya imponiendo la opción de quitar la trompa en su totalidad en lugar de simplemente seccionarla o ligarla manteniéndola. Técnicamente es poco más complicado de hacer y así disminuimos el riesgo de que la mujer sufra en un futuro un cáncer de ovario. Incluso las sociedades científicas aconsejan quitar las trompas bilateralmente cuando haya que realizar cirugía pélvica por otro motivo.

¿Es eficaz la ligadura de trompas como anticonceptivo?

La eficacia anticonceptiva de este método es altísima, pero como en casi todo, no es del 100%. Aunque parezca mentira, el proceso de reparación de nuestro organismo es tan eficiente que en ocasiones es capaz de cicatrizar tan bien que incluso se puede repermeabilizar. Esta posibilidad es bastante remota, porque una vez lesionada la trompa es muy difícil que sea funcional, es por este motivo por el que hay que considerarla una decisión definitiva. En la era pre-tratamientos de fertilización in vitro se había intentado la microcirugía de reconstrucción cuando una mujer deseaba embarazo después de una ligadura de trompas, pero es una cirugía de máxima complejidad con unos resultados muy mediocres… ¡Así que hay que pensarlo bien antes de decidir!

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Natalia Garcia

Artículo de Natalia García Montaner

Ginecóloga

Especialista en Ginecología y Obstetricia – Médico colaborador de Advance Medical. Blog de Andrea Arroyo

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