Embarazo, primeras semanas, 0 -6

Estar embarazada es uno de los momentos más especiales que puede experimentar una mujer. Empezamos una serie de artículos que recorren todas las semanas del embarazo para comprender los cambios que el cuerpo de la mujer sufre durante todo el proceso

Primeras semanas de embarazo

El embarazo dura 40 semanas y en cada una de ellas se producen cambios tanto en la madre como en el feto. La forma de contar estas semanas es desde la fecha de última regla (FUR).

1ª y 2ª Semanas

En las semanas 1 y 2 realmente aún no hay embarazo; es hacia el final de estas semanas cuando se produce la ovulación y puede haber concepción. Este momento de la ovulación no es percibido por todas las mujeres, pero las que sí lo hacen lo experimentan de forma de leve con un dolor en el bajo vientre, incluso a veces hay un pequeño manchado. Es consecuencia de la salida del óvulo y del líquido folicular del ovario a la cavidad abdominal lo cual provoca una leve irritación peritoneal. El ovulo es “atrapado” por la Trompa de Falopio y ahí es donde será fecundado por un espermatozoide.

Una vez fecundado el óvulo se denomina zigoto y tiene dos células, la materna y la paterna. Conforme pasen los días se irá multiplicando el número de células hasta llegar al estado de blastocisto y a los siete días desde la fecundación, el blastocisto se podrá implantar en el endometrio del útero. Por lo tanto, estamos ya en la tercera semana.

3ª semana

En esta tercera semana puede haber una pequeña hemorragia, más corta y de menos cuantía que la menstruación, pero no todas las mujeres la presentan. En este momento también es pronto para empezar a tener síntomas de embarazo, pero algunas que si pueden sentir ya aumento en el tamaño de los senos, mayor sensibilidad, algo de cansancio, incluso alguna nausea o mala gana. Unos días después de la implantación, en torno a 10 días tras la fecundación, ya puede salir positivo el test de embarazo. No obstante, que salga negativo no significa que no estés embarazada, puede ser un falso negativo, porque hay test que son menos sensibles y necesitan más días de embarazo para dar positivo o puede ser que la fecundación haya sido más tarde.

4ª semana

La cuarta semana suele coincidir con la primera falta, por lo que es un buen momento para confirmar el embarazo mediante un test de orina casero. Aunque si eres de ciclos largos o irregulares puede ser que aun salga negativo.

En esta semana el embrión se empieza a dividir en tres “hojas” llamadas ectodermo, mesodermo y endodermo, y que son las encargadas de dar lugar a las diferentes partes y tejidos del futuro bebé. También la placenta está empezando a desarrollarse.

En esta época hay mujeres que pueden presentar una sensación de hinchazón, dolor pélvico leve, calambres… típicos de cuando va a bajar la regla, es bastante frecuente pero no demasiado molestos. A parte también pueden aparecer las primeras náuseas y vómitos, cambios en los pechos como aumento de tamaño y de la sensibilidad, incluso en alguna mujer algo de secreción por el peso.

Ecográficamente el embarazo todavía no es evidente, tan solo se podrá ver un endometrio engordado y homogéneo y el cuerpo lúteo que es el folículo resultante de la ovulación y el que ahora mismo fabrica la progesterona necesaria para mantener el embarazo.

5ª semana

En la quinta semana los síntomas de embarazo se van haciendo cada vez más evidentes. Son mayores las náuseas y los vómitos, sobre todo por la mañana. Además, la sensación de cansancio va en aumento, igualmente la necesidad de ir a orinar. Los cambios en el pecho son más llamativos e incomodos, sobre todo la tensión mamaria.

Ecográficamente es pronto, pero al menos se debe visualizar el número de sacos gestacionales, es decir, si es un embarazo gemelar o no. El saco gestacional es una estructura redondeada, de paredes blancas y bien definidas. En estos días no siempre se ve embrión y muy rara vez el latido cardiaco. 

6ª semana

El embrión en la semana 6 mide entre 2-4 mm y ya tiene latido cardiaco. La medición se hace marcando el polo cefálico y el polo caudal o nalgas (LCC o LCN). Durante esta etapa ha comenzado la organogénesis y además del corazón el tubo neural se está cerrando. Por tanto, se podría decir que es un momento extremadamente sensible a las malformaciones.

Si se realiza una ecografía en este momento se verá un saco gestacional de mayor tamaño con un embrión de unos 2-4 mm con latido y una imagen redondeada llamada vesícula vitelina que es donde se está formando parte del tubo digestivo.

La futura mama está sufriendo cambios en su cuerpo, no es fácil que haya aumentado de peso, pero si tendrá sensación de pesadez abdominal, acúmulo de gases, incluso si las náuseas y los vómitos han ido a mas puede que haya bajado alfo de peso. Es frecuente que empiecen los ardores y el reflujo gastroesofágico. Para mejorarlo o evitarlo es bueno hacer muchas comidas de poca cantidad y mantener en todo momento funcionando el estómago.

 

Dra. Isabel Giménez – Especialista en Ginecología y Obstetricia – Médico colaborador de Advance Medical

 

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