El cáncer de mama y la genética

El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres de más de 55 años. En algunos casos existe un componente genético, que eleva la posibilidad de sufrirlo, y que se puede comprobar con un simple test.

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En ocasiones el cáncer de mama tiene un componente genético que influye en el % de posibilidades de padecerlo. Se trata de una mutación en los genes BRCA1 y BRCA2 que puede heredarse y que aumenta el riesgo de sufrir la enfermedad. Se recomienda que si has tenido varios familiares directos que han padecido este tumor te hagas el test genético de riesgo de cáncer de mama y ovario para descartar tener esta mutación. Para hacerte esta prueba simplemente necesitas una muestra de saliva o de sangre que será evaluada revelando si posees la mutación y el grado de riesgo de padecer el cáncer.

Tener esta mutación en los genes no significa que vayas a sufrir la enfermedad en un futuro, simplemente quiere decir que tienes un % de riesgo más elevado que el resto de la población de poder desarrollar el tumor.

Una vez se ha obtenido el resultado del test, si el % está fuera de lo común se recomienda tener revisiones periódicas más seguidas para controlar que todo sigue en orden. Se estima que el cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres de más de 55 años. En los casos normales se recomienda que las mujeres se hagan una mamografía al año a partir de los 40 años, pero en estos casos excepcionales se aconseja empezar a tener un control anual a partir de los 30 años. Es cierto que en ciertas ocasiones se puede hablar con el médico para tener un control más exhaustivo de la situación.