Anillo vaginal, una alternativa anticonceptiva femenina.

Entre las opciones anticonceptivas femeninas, la píldora es la más extendida y la más utilizada. Te ofrecemos una alternativa muy poco conocida, el anillo vaginal.

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El anillo vaginal es, desde 2003, una alternativa más dentro de la oferta de anticonceptivos hormonales.  Su funcionamiento es el mismo que el de la píldora anticonceptiva: administramos al organismo una combinación de hormonas (estrógenos y progestágenos) que “engañan” a la glándula central que se encarga de dar las instrucciones al ovario para que realice su función, que es sintetizar estas hormonas y generar un óvulo cada mes.

Al estar circulando en sangre esas hormonas que administramos desde el exterior, esa glándula da por hecho que el ovario está trabajando solo y deja de mandarle mensajes para que haga su función, por lo que ni fabrica hormonas ni óvulos. El hecho de no fabricar hormonas no trasciende porque ya las estamos tomando y el hecho de no fabricar óvulos es el que perseguimos, y funciona por tanto como anticonceptivo.

Vía vaginal

Los tratamientos hormonales anticonceptivos se pueden administrar por distintas vías. La más común, con la que estamos familiarizados, es la vía oral: una pastilla diaria. Pero el mismo efecto lo podríamos conseguir por vía transdérmica mediante un parche en la piel, o intramuscular mediante un inyectable… Y justamente la vía vaginal es una vía de administración de gran potencial, pues la mucosa vaginal está muy vascularizada y permite la absorción de fármacos con mucha eficacia (más estable que la vía rectal en el caso de los supositorios).

Una amplia gama de medicamentos puede ser administrada por vía vaginal que ofrece como ventaja adicional que el tratamiento no se ve afectado por un eventual vómito o diarrea que podría poner en riesgo la absorción de la dosis. Además, al no pasar por el estómago evita el llamado “primer paso hepático”, que implica que cualquier fármaco administrado por vía oral es absorbido en el intestino y obligatoriamente pasa por el hígado antes de distribuirse por el torrente sanguíneo, donde hay una primera metabolización de la sustancia. Así, cualquier medicación que esquive el hígado puede ser administrada en una dosis inferior y conseguir el mismo efecto.

Eficacia del anillo vaginal y a prueba de despistes

Todas estas ventajas de la vía vaginal fueron aprovechadas por la industria farmacéutica para preparar un anticonceptivo de perfil similar a la píldora, pero que se libera de forma prolongada durante tres semanas desde un pequeño anillo cargado con esta medicación, sustituyendo de este modo a tres semanas de pastilla diaria con una efectividad similar, del 98%, con la ventaja adicional de que los trastornos digestivos no interfieren con su absorción y que está hecho “a prueba de despistadas”. Es fácil olvidarse de tomar una pastilla, pero el anillo, al no tener que recordar más que el día de colocarlo y el día de retirarlo, tiene mayor tasa de cumplimiento.

Otra ventaja sobre el tratamiento oral es que la dosis es estable a lo largo de las tres semanas, pues con la pastilla no se puede evitar que los niveles de fármaco oscilen desde un máximo a las dos o tres horas de haberlas ingerido para iniciar un descenso progresivo que llegará a valores mínimos a las 24 horas cuando ya hemos de volver a tomar otra dosis. Con el anillo la liberación es constante y se mantiene regular durante las tres semanas sin tener que llegar a picos tan altos. 

Cómo es

El anillo es de un material plástico flexible, mide unos cinco centímetros de diámetro y pocos milímetros de grosor. Para colocarlo en la vagina se dobla y se inserta como si se tratara de un tampón. Su posición en la vagina es indiferente, pues mientras esté colocado está liberando. Normalmente busca el fondo vaginal, que es más ancho, de manera que si queda demasiado bajo puede molestar, entonces es suficiente con empujarlo ligeramente más al fondo pues ahí no se nota. Existen también unos aplicadores diseñados para su inserción, igual que los aplicadores de tampones: el anillo queda doblado en su interior, se coloca el aplicador en la vagina, se empuja y el anillo se coloca en el fondo. Para retirarlo simplemente hay que buscarlo con el dedo y tirar de él.

Cómo se utiliza

Es raro que salga espontáneamente y no es necesario retirarlo para nada, pues permite mantener relaciones sexuales con normalidad sin percibirlo, y la rutina es mantenerlo tres semanas y retirarlo durante una semana que es cuando vendrá la regla, normalmente a las 48 horas. A cabo de la semana se coloca uno nuevo y el tratamiento funciona también durante esa semana. 

El anillo vaginal es una opción anticonceptiva más que habrá que valorar con nuestro especialista pues será quien aconseje el método más adecuado a cada mujer.

 

Dra. Natalia Garcia Montaner - Especialista en Ginecología y Obstetricia – Médico colaborador de Advance Medical