Prevención de la demencia senil

Una de las cosas que más preocupan cuando a alguien de nuestro entorno le diagnostican demencia senil es saber si vamos a tener también la enfermedad.

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Los tres tipos más frecuentes de demencia senil son el deterioro cognitivo leve (mas propio de pacientes ancianos, lo que antes se conocía como ·chocheo· de la gente mayor), la demencia tipo Alzheimer y la demencia vascular.

  1. Control para prevenir la demencia senil
  2. Prevención de la demencia senil de forma activa

Control para prevenir la demencia senil

Aunque en las tres hay factores genéticos que no podemos modificar, sí que hay varias cosas con las que es posible evitar o al menos retrasar la aparición del deterioro cognitivo o demencia senil.

  • Control de los factores de riesgo cardiovascular:
    • El control de estos factores de riesgo no sólo ayuda a la salud del corazón, sino también a la salud de los vasos sanguíneos del cerebro. Se disminuye así el riesgo de demencia vascular, aunque en ciertos estudios se sugiere que también se ayuda en cierta medida a prevenir la demencia tipo Alzheimer. Para este control es importante tener en cuenta los siguientes puntos:
  • Evitar el consumo de tabaco.
  • Dieta mediterránea, con disminución del consumo de carnes rojas, de sal y azúcares, y evitar el exceso de consumo de alcohol
  • Control de la tensión arterial
  • Control de los niveles de glicemia en caso de diabetes mellitus
  • Control de los niveles de colesterol
  • Evitar el sobrepeso

Prevención de la demencia senil de forma activa

La prevención de la demencia senil también se puede hacer de forma activa:

  • Ejercicio físico periódico
    • Hay estudios observacionales en los que se sugiere que los individuos que mantienen durante la vida un ejercicio moderado, pero constante, tienen menor posibilidad de presentar deterioro cognitivo. A través de qué mecanismo se puede producir dicho efecto aún está por estudiar, aunque es posible que este ejercicio contribuya a mejorar la salud cardiovascular. ¡Nunca es tarde para empezar!
  • Mantener la mente activa
    • Se ha visto que las personas con un nivel de estudios e instrucción superior tienen menor riesgo (en general) de desarrollar demencia senil que otros individuos sin este mismo nivel educativo. Pero, más que la escolarización, es el mantener la mente despierta, activa, lo que durante toda nuestra vida va a hacer que la demencia se mantenga lejos durante más tiempo. Esta gimnasia cerebral puede ser lectura, pasatiempos como sodokus o similares, manualidades, aprender nuevos idiomas, u otras habilidades, en fin, cualquier cosa que nos guste, entretenga y nos mantenga con la mente despierta.
  • Mantener relaciones sociales
    • Una de las cosas que suelen pasar al hacernos mayores es la pérdida de las redes sociales: jubilación, viudedad, hijos que se van de casa y hacen su vida, amigos que marchan o se mueren, etc... Es importante que, en la medida de lo posible se mantengan estas redes: mantener contactos con familiares y amigos, aunque estén lejos (teléfono, cartas, aprovechar las posibilidades de las nuevas tecnologías...), así como crear nuevas relaciones (grupos con intereses comunes como corales, grupos excursionistas, acudir a clases o talleres en centros cívicos, etc.). De esta manera, casi sin darnos cuenta seguimos realizando la gimnasia cerebral que comentábamos antes, y también trabajamos una gimnasia emocional muy beneficiosa para el mantenimiento adecuado de las funciones cerebrales.
  • Mantener horarios y rutinas
    • Tener cierto marco constante en las actividades habituales básicas (acostarse, despertarse, comidas, etc.) ayuda a la actividad mental, estableciendo patrones de fácil memorización y automatismo.
  • Dormir lo suficiente
    • Una buena higiene del sueño ayuda a la recuperación mental y cerebral tras la actividad del día a día. Una mente descansada y reorganizada es una mente con menos problemas de memoria.
  • Evitar lesiones y traumatismos en la cabeza
    • Varios estudios observacionales realizados en jugadores de fútbol americano han relacionado los traumatismos craneales con el desarrollo de deterioro cognitivo. Recordemos además el boxeador “tocado” después de muchos golpes en la cabeza y derrotas por KO... Así pues, es importante que, en la práctica de deportes de riesgo, o al ir en moto o bicicleta, llevemos casco para proteger al máximo el cráneo.
  • Control del estrés y depresión
    • El mantenimiento de una adecuada salud mental ayuda a que esta se pueda mantener flexible y activa. Sin embargo, no queda claro hasta qué punto una depresión profunda y de difícil control no es un síntoma precoz de inicio de deterioro cognitivo.

Estas medidas generales pueden hacer que mantengamos el fantasma de la demencia senil lo más alejado posible. Sin embargo, no hemos de olvidar que siguen existiendo factores genéticos y ambientales que no vamos a poder modificar. Así pues, debemos seguir estando alertas ante los primeros síntomas y sospechas para acudir al médico y poder establecer medidas terapéuticas adecuadas.

Dra. Montse Queralt – Especialista en Geriatría – Médico consultor de Advance Medical