Fisioterapia en la tercera edad

La fisioterapia para las personas de tercera edad es un recurso que tienen a su alcance, que les ayudará a afrontar su día a día, mejorando su salud.

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El ejercicio físico es clave para un envejecimiento activo. El problema reside en que las personas pertenecientes a la tercera edad tienen algunos problemas de salud. Es cuando entra en funcionamiento la fisioterapia.

Alteraciones propias de la tercera edad

A la afirmación “la población envejece progresivamente” le acompaña una serie de alteraciones que es importante conocer para poder transmitírselas al médico de familia y que este le pueda dar solución antes que se agraven. Algunas alteraciones serían las siguientes:

  • Caídas y/o inestabilidad
  • Dificultad en la deambulación, así como lentitud en la misma
  • Dieta no variada
  • Úlceras por presión
  • Problemas intelectuales (pérdida de memoria, depresión, somnolencia)
  • Mareos
  • Dolores que producen náuseas y/o vértigos
  • Dificultades en el habla

Estos son sólo algunos de los síntomas que podrían tener los pacientes de tercera edad, no obstante, cualquier síntoma que consideraran que puede ser relevante, es recomendable que lo verbalicen, para que el personal sanitario pueda discriminar su relevancia.

Prevención y tratamiento de la discapacidad en la tercera edad

La OMS entiende discapacidad como “término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación”. Es decir que la discapacidad es “un fenómeno complejo que refleja una interacción entre las características del organismo humano y las características de la sociedad en la que vive”. Las personas mayores se puede considerar que tienen discapacidad ya que cuenta con limitaciones en la actividad durante su vida diaria.

Dicho lo anterior la pregunta obligatoria es: ¿qué puedo hacer para prevenir y/ o tratar la discapacidad? En este caso, el rol de la fisioterapia cobra gran importancia y es esta especialidad la que puede ayudar más, con grandes resultados en cuanto al tratamiento de diferentes patologías sin recurrir a la farmacología, pero esto no significa que sea un sustitutivo de la misma, sino un complemento. Por ello, es importante el trabajo multidisciplinar.

Acudir al fisioterapeuta una vez a la semana o dos veces al mes podría relajar toda la musculatura implicada en las actividades de la vida diaria, aliviando gran parte del dolor que se produce por contracturas musculares. También podría ayudar a perder patrones erróneos adquiridos con el tiempo que pueden acentuar los dolores en el día a día. Además, no solo le podrá ayudar en cuanto a patología de la marcha o el dolor que presente en su día a día. Dentro de la fisioterapia, como en la medicina, existen especialidades.

  • La fisioterapia respiratoria dedicada a la prevención, tratamiento y estabilización de las disfunciones o alteraciones respiratorias. De este tipo de especialidad se pueden beneficiar todas aquellas personas que sufren algún problema respiratorio ya sea desde un exceso de mucosidad, a dificultades en su día a día por problemas respiratorios. La gran mayoría de pacientes que suelen acudir a consulta suelen ser pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva crónica (EPOC). Este grupo de pacientes lo conforman todos aquellos que en los últimos 30-40 años han fumado y ahora ven mermadas algunas capacidades respiratorias.
  • La fisioterapia neurológica, encargada del tratamiento especializado de las lesiones del Sistema Nervioso que afectan al movimiento. Desde este campo de la fisioterapia se intentará ayudar a todas aquellas personas que hayan visto afectada su vida a consecuencia de una complicación derivada de una alteración en el sistema nervioso central. Se intenta que el paciente recobre aquellos movimientos que antes de sufrir la lesión eran normales. Para ello se utilizarán diferentes técnicas como pueden ser bobath, perfetti, Kabat… Cada una dirigida a mejorar diferentes situaciones y cuya utilización dependerá mucho del terapeuta que le trate y del estado del paciente cuando se presenta en consulta. Podríamos extendernos hojas y hojas y no acabaríamos de hablar de estas técnicas, pero a grandes se basan en la propiocepción, que es la “capacidad de sentir la posición relativa de partes corporales contiguas”. Mediante diferentes órdenes de contracciones y relajaciones musculares, sumado a pensamientos de los movimientos percibidos y que se quieren realizar, se intentará recobrar poco a poco todas esas funciones mermadas o perdidas por la patología sufrida.
  • La fisioterapia basada en Terapia Manual. Esta especialidad tiene la finalidad terapéutica y /o preventiva de normalizar y equilibrar las alteraciones musculares, nerviosas y osteoarticulares mediante la utilización de métodos y técnicas manuales sobre los mismos tejidos. A este tipo de especialista acuden aquellas personas que dicen las frases de: “me duele mucho la espalda”, “estoy pinzado”, “me he quedado clavado”, “no puedo dar ni dos pasos por el dolor de espalda”… Es decir, son este grueso de población que quizás sufre las alteraciones musculares más típicas del hecho de cumplir años. Es por ello que es recomendable acudir como mínimo una vez al mes al especialista para poder equilibrar toda la musculatura y poder evitar en un futuro un empeoramiento de estos desequilibrios.

Carlos Maestro Lara - Graduado en Fisioterapia con mención en Terapia manual, Máster en Investigación Traslacional – Fisioterapeuta consultor de Advance Medical