Trastornos musculoesqueléticos en el trabajo

Los trastornos musculoesqueléticos son lesiones y síntomas que afectan al sistema locomotor y sus estructuras. Algunos se relacionan con el trabajo.

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Se trata del problema de salud relacionado con el trabajo más común tanto en España como en el resto de Europa. La mayoría de estos problemas de salud afectan a la espalda, el cuello, los hombros y las extremidades superiores, aunque también se pueden ver afectadas las extremidades inferiores con menor frecuencia.

¿Por qué se producen las lesiones músculoesqueléticas?

Dichas lesiones musculoesqueléticos pueden ser secundarias a:

  • Sobreesfuerzos, que suelen dar lugar a esguinces, dislocaciones, torceduras, contracturas musculares o fracturas.
  • Trastornos traumáticos acumulativos, que son el resultado a largo plazo de esfuerzos físicos repetidos que tiene un efecto de desgaste, sobre todo a nivel de las extremidades superiores y la musculatura lumbar y cervical, siendo las principales lesiones la epicondilitis, la epitrocleítis, el síndrome del túnel carpiano, el ganglión, la tendinitis del manguito de los rotadores, la lumbalgia y la cervicalgia por tensión.

Las principales situaciones potenciales de riesgo, es decir, aquellas tareas en las que se dan uno o más factores de riesgo de un mismo tipo de daño osteomuscular son la manipulación manual de cargas (especialmente de levantamiento, de empuje y de arrastre), los movimientos repetitivos y las posturas no ergonómicas, como trabajar con la espalda inclinada o girada, de pie, en cuclillas, de rodillas, sentado sin un correcto apoyo lumbar, con el cuello extendido o flexionado o con los brazos elevados por encima de los hombros.

Los movimientos repetitivos son aquellos que afectan sobre todo a los miembros superiores y que, si se llevan a cabo suavemente y con un patrón razonable de actividad y pausas no tienen por qué causar daño, pero sin estas características pueden ir lesionando progresivamente las estructuras osteotendinosas y musculares por rozamiento, compresión o alargamiento. Pueden ser movimientos aparentemente inofensivos como atornillar y desatornillar, teclear o manejar el ratón de un ordenador.

Prevención de las lesiones músculoesqueléticas

Todas estas lesiones musculares pueden acarrear bajas prolongadas e incapacidades laborales, cuando en general podrían prevenirse si se cumpliesen las normativas vigentes en materia de seguridad y salud en el trabajo y se siguiesen las indicaciones dadas por los expertos en salud laboral.

A la hora de manipular cargas el peso no ha de ser excesivo y se deben manipular con la espalda recta y las rodillas flexionadas. En caso de que las cargas a desplazar sean muy pesadas deberán movilizarse con la ayuda de maquinaria adecuada como carretillas o grúas.

El efecto sobre las estructuras musculoesqueléticas de los movimientos repetitivos de las extremidades superiores se debe minimizar ejerciendo una fuerza adecuada, no excesiva, así como pausas intercaladas autoadministradas, en función de cada persona.

Por último, las posturas forzadas y que causen dolor deberían solventarse con un correcto diseño de la posición de trabajo de cada persona y con pausas cada cierto tiempo para desentumecer los músculos y relajar las articulaciones.


Dr. David Cañadas Bustos – Especialista en Medicina General - Médico consultor de Advance Medical