En este contexto, se hace necesario apostar por líderes con competencias emocionales, no solo habilidades para gestionar el desarrollo profesional de su equipo, y la consecución de los objetivos planteados, tanto para sí como para su equipo, sino que puedan atender las propias necesidades psicológicas que el puesto requiere y que, sin duda, ayudará a prevenir la aparición de riesgos psicosociales.

Un estilo de liderazgo más competitivo y sensible a las demandas emocionales pasa por tener que desarrollar una serie de habilidades básicas.

Competencias emocionales imprescindibles para liderar de forma saludable: 

  • Asertividad
  • Empatía
  • Resiliencia
  • Comunicación efectiva y directa
Deporte

Equipo médico DKV

Miniatura

En este artículo exponemos algunas ventajas de la desconexión digital, tanto a nivel personal como profesional así como seis consejos para desconectar en tu vida profesional y personal de dispositivos electrónicos.
Leer más

Asertividad

La asertividad es la capacidad de expresar lo que la persona necesita o desea de una manera amable y respetuosa, sin atentar contra los demás. En el ámbito laboral, puede darse usualmente cuando hay que hacer alguna crítica a un colaborador o colaboradora o hay que solicitarle o indicar alguna instrucción que no es de su agrado. 
Para ello, se pueden seguir las siguientes pautas: 

  • Tener muy claro el objetivo. Expresar nuestro deseo con claridad y objetividad. Que sea lo más específico y concreto posible.
  • Elegir el momento adecuado: hay veces que la situación me exige intervenir en el momento y otras en las que es mejor no actuar en caliente.
  • Control emocional. Ante la pasividad: respiración abdominal y autoinstrucciones. Y ante la agresividad: respiración y parada de pensamiento.
  • Contacto visual durante la conversación, mirar a los ojos pero sin hostilidad.
  • Volumen y tono de voz adecuado: audible y claro pero SIN GRITAR.
  • Expresión facial seria, no crispada ni condescendiente.
  • Presencia de gestos mientras se habla, como movimientos de brazos y manos que añaden énfasis y aplomo durante la interacción, pero sin resultar exagerados.
  • No poner excusas.
  • Insistir cuanto haga falta.
  • NO realizar descalificaciones personales.
  • Indicar que eres consciente del punto de vista de la otra persona para suavizar la respuesta y que no resulte agresiva.
  • Pedir un cambio de conducta o proponer una solución.
Guía gratuita
Impacto del liderazgo en la salud emocional
El impacto del liderazgo en la salud emocional de los equipos de trabajo

Una persona que gestione de forma adecuada a sus equipos de trabajo es una figura clave para el buen funcionamiento de cualquier organización, y, por ende, para lograr que el rendimiento del grupo sea óptimo, propiciando, además, un clima laboral emocionalmente sano. Al final de esta guía encontrarás 4 ejercicios prácticos para aplicar en tu día a día.

Empatía 

Un liderazgo saludable también necesita de la empatía, que es esa capacidad para ponernos en el lugar de la otra persona, y de entender lo que nos trata de manifestar pero desde su punto de vista y no solo desde el nuestro. La empatía es una de las claves de un liderazgo efectivo y entraña grandes posibilidades para el desarrollo del liderazgo. Una escucha atenta y activa es imprescindible para el desarrollo de la misma. Esto contribuye a establecer una buena relación, cercana, confiable y fluida.
Todo ello dará resultados extraordinarios tanto para el líder como para el equipo. La empatía ayuda a comprender las fortalezas, capacidades y debilidades.

¿Cómo puedo practicar la empatía?

  • Mantén el contacto visual con tu interlocutor o interlocutora. Mírale a los ojos. Mantener el contacto visual implica interés por tu parte. Así lo percibirá la persona a la que te diriges. Se trata de crear una atención plena que se traduce en escuchar a una persona, haciendo que se sienta escuchada por ti.
  • Modela: asiente con la cabeza, introduce frases como por ejemplo “entiendo lo que me transmites”, con el objetivo de que la persona sienta que nos identificamos con ella, e intentamos llegar a un entendimiento desde la comprensión.
  • Gesticulación: por ejemplo, esbozar una sonrisa es un gesto de aprobación hacia la persona receptora del mensaje. 
  • Una sonrisa, una palmada, gestos de complicidad que generan conexión y afinidad entre las personas, además de facilitar el entendimiento.
  • Adecuar la expresión a las circunstancias. Si, por ejemplo, tenemos que comunicar una noticia negativa, adecúa tu expresión al mensaje para que tenga congruencia, acompaña tus palabras con el estado emocional para dar un valor a las mismas.

Resiliencia y liderazgo

La resiliencia es una cualidad necesaria para un liderazgo sólido. Sobrevivir a todos los cambios que en los últimos meses se han producido en las organizaciones está siendo clave para generar un liderazgo efectivo.  Las personas que lideran con resiliencia son capaces de enfrentarse a las adversidades y superarlas, sacando partido de todos los momentos difíciles, y convirtiéndolos en un impulso para su equipo. 
Para trabajar la resiliencia, analiza la situación, rectifica si es necesario y sobreponte, ya que un entorno empresarial está sometido a cambios constantes y va a ser necesaria esta adaptación.

Ingredientes para liderar de forma saludable
01:17