Presión arterial elevada en el anciano

Numerosos estudios concluyen que la presión arterial, en particular la sistólica o máxima, tiende a aumentar progresivamente con la edad, así como que la diastólica o mínima disminuye después de los 60 años.

Miniatura

La hipertensión se ha convertido en un problema muy común en personas mayores de 65 años, alcanzando una prevalencia del 65% al 75% en ese grupo de población. Recientemente se ha demostrado que en las personas mayores hipertensas, la llamada presión del pulso, es decir, la diferencia entre las presiones máxima y mínima, es el principal determinante del riesgo de sufrir una enfermedad cerebrovascular.

Diagnóstico de hipertensión en personas mayores

El diagnóstico debe realizarse tras la toma de múltiples mediciones en un periodo de tiempo. En ocasiones se pueden dar falsos resultados, como los siguientes:

Pozo auscultatorio:  se puede producir si no se tiene la precaución de inflar el manguito con la suficiente presión como para hacer desaparecer el pulso que habitualmente medimos en la flexura del brazo (pulso braquial). En esta situación se puede producir un error al determinar la presión arterial sistólica por debajo de la real, con lo que se minusvaloran las cifras de presión arterial.

La pseudohipertensión: se observa en aquellos ancianos con rigidez en sus arterias que no pueden ser colapsadas por la presión del manguito. Se presenta aproximadamente en el 5% de los ancianos y debe sospecharse en aquellos pacientes que no sufren repercusión de esta enfermedad en los órganos que habitualmente presentan complicaciones, como el corazón, los riñones, los ojos o el cerebro, a pesar de presentar cifras muy elevadas de presión arterial.

La hipertensión de bata blanca: se observa en pacientes cuya presión arterial siempre se encuentra elevada al ser medida en la consulta del médico o de la enfermera, pero que es normal en otras ocasiones. Esta situación es especialmente frecuente entre las mujeres de edad avanzada.

Además, los pacientes de más edad presentan una caída de la presión arterial con los cambios bruscos de posición. Por ello, debería tomarse tanto de pie como sentados y en tumbados boca arriba.

Tratamiento de la Hipertensión

Tratar el aumento constante de la presión arterial en las personas mayores resulta beneficioso para evitar complicaciones en los vasos sanguíneos del corazón y el cerebro. Existen dos formas fundamentales de tratamiento de este problema de salud:

Siguiendo unos hábitos de vida saludable:

  • Reducción del peso corporal si éste excede del 10% del deseable.
  • Reducción del consumo de sal (menos de 5g/día).
  • Reducción del consumo de alcohol.
  • Práctica de un ejercicio físico regular y “prudente”.

Introduciendo un tratamiento con medicamentos

Si aun haciendo hincapié en las indicaciones anteriores, la presión arterial sigue siendo elevada, se recomienda disminuir la presión de forma gradual utilizando medicamentos de acción prolongada con una dosis baja para evitar efectos secundarios.

Objetivos del tratamiento en personas mayores

  • Reducir la cifra de presión arterial a 140/90mmHg.
  • Reducir las complicaciones y fallecimientos caudado por enfermedades cardiovasculares.
  • Revertir las lesiones que la presión arterial elevada haya podido ocasionar en el corazón, riñones, ojos, cerebro, etc.
  • Evitar que la hipertensión derive en formas más graves.
  • Mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Etiquetas: Presión arterial