Vivir de forma activa y saludable

La actividad física es un hábito fundamental para mantener un buen estado de salud. Pero en la actualidad la mayor parte de las personas tenemos un estilo de vida sedentario y la actividad física que realizamos no es suficiente para garantizarnos un buen estado de salud.

Consumimos la mayor parte del día en el trabajo, y en muchos casos cumpliendo tareas que demandan poca movilidad. Si tenemos que trasladarnos a algún lugar, ahí está el automóvil para llevarnos a destino. Y si nos queda un rato libre, ahí viene la televisión y nos captura. Aquello que a primera vista está para facilitarnos la vida nos ha convertido, al mismo tiempo, en personas inactivas.

La consecuencia directa de este estilo de vida sedentario es el aumento de enfermedades como las afecciones cardiovasculares, la diabetes, la hipertensión y algunos tipos de cáncer. También un incremento de los casos de sobrepeso y obesidad. En definitiva, estamos perdiendo calidad de vida porque no nos movemos ni ejercitamos nuestro cuerpo lo suficiente.

Desarrollar una vida activa es mucho más sencillo de lo que creemos. Por ejemplo:

  • Al trasladarnos, podemos evitar o reducir el uso del automóvil, y en su lugar andar o utilizar la bicicleta;
  • En el trabajo o en los edificios públicos es un buen ejercicio subir y bajar las escaleras en lugar de utilizar el ascensor;
  • En el hogar podemos realizar tareas de limpieza (como barrer los pisos o limpiar las ventanas) y de jardinería (cortar el césped, podar árboles, remover la tierra);
  • En el tiempo libre tenemos una gran variedad de actividades, como realizar excursiones a pie o en bicicleta; recorrer la naturaleza recogiendo objetos como hongos o flores; bailar; o practicar deportes en forma recreativa.

Y recuerda las recomendaciones de los expertos: realizar alrededor de 30 minutos de actividad física moderada por día como parte de nuestras actividades cotidianas es suficiente para ganar salud.