¿Es bueno que nuestros hijos hagan pesas en el gimnasio?

Entrenar la fuerza tiene muchos beneficios, incluso en niños y adolescentes. El gimnasio no debe ser terreno prohibido para un niño, solo hay que saber qué ejercicios tiene que hacer.

Miniatura

A esta pregunta debemos de responder como a casi todas: depende. No es lo mismo un niño de 4 años que un adolescente de 16. En general, trabajar la fuerza es beneficioso a todas las edades, solo hay que diferenciar a qué edad y cómo se debería de entrenar. A modo de orientación, podemos establecer algunos rangos de edades:

Hasta los 12 años, los niños no deben hacer ejercicios con pesas

En los primeros años de desarrollo del niño, nuestro hijo debe de disfrutar del deporte “jugando”. En esos juegos que los niños hacen: trepar, reptar, tirar, correr, saltar…de hecho ya están trabajando la fuerza, pero con el peso de su propio cuerpo o, como mucho, el de un amigo.

Tampoco pasa nada si nuestro hijo de 10 años tiene unas pesas de un kilo y se dedica a “simular” a los mayores haciendo algunos ejercicios de musculación. Al principio se lo toman como un juego y puede ser una época magnífica para enseñarles cómo hacer esos movimientos de forma correcta.

Nuestro hijos a estas edades no tienen un entorno hormonal que haga que sus músculos se desarrollen en exceso: tranquilos, no van a hinchar sus músculos de forma notable. Pero con pequeñas cargas sí que van desarrollando aspectos como la coordinación dentro de cada músculo y entre diferentes músculos o una mejora de ciertos movimientos.

Desde los 12 años hasta los 18, los niños se interesan más por el gimnasio

En estas edades comienzan a interesarse más por el gimnasio, tanto ellas como ellos. No debemos de asustarnos ni prohibir esta práctica a nuestros hijos, al fin y al cabo se trata de hacer deporte, solamente debemos de aconsejarles bien y supervisarlos.

Normalmente, en un gimnasio no dejan entrar solos a niños menores de 16 años y deben de ir acompañados por sus padres. Por tanto, entre la ayuda de los padres y el monitor o profesional que haya en la sala, lo primero que el niño/adolescente debe de aprender es a hacer bien los movimientos con pesas, olvidándose de coger mancuernas o barras muy pesadas.

Con estas edades lo que nuestros hijos pretenderán es ganar músculos o lucir un cuerpo más bonito. Esto es totalmente normal, solo tenemos que guiarlos bien y darle un enfoque saludable. Es importante explicar a nuestro hijo que a su edad no va a ganar mucha masa muscular, pero que va a crear una buena base para ser un mejor deportista y cuando sea mayor sus músculos sí podrán crecer más fácilmente.

Tampoco es necesario que nuestro hijo vaya al gimnasio para entrenar la fuerza, podemos explicarle que ejercicios con su propio peso pueden ser suficientes para mejorarla: sentadillas, flexiones, abdominales, saltos, dominadas…

Conclusiones sobre niños y pesas

Yo sacaría algunas conclusiones fundamentales, que nos pueden servir de orientación si algún día nuestro hijo nos sugiere que quiere hacer pesas como los mayores:

  • Hacer pesas es saludable y una forma más de hacer deporte. Evidentemente, que nuestro hijo de 10 años coja una pesa de 20 kilos, no es saludable.
  • Lo primero que tiene que aprender es a hacer los movimientos correctamente, con nada o muy poco peso.
  • En menores de 12 años el juego es la mejor forma de trabajar la fuerza.
  • En mayores que ya quieres “hacer pesas” es recomendable que comiencen con ejercicios con su propio peso y, si van al gimnasio, tengan una supervisión profesional. Nosotros podemos aprovechar el interés de nuestro hijo para ir con el al gimnasio, es otra forma de hacer deporte en familia.

En definitiva, no te asustes si tu hijo te sugiere un día que quiere hacer pesas. Bien enfocado es un deporte muy saludable y sienta las bases para unos huesos, articulaciones y músculos fuertes, útil para evitar lesiones y tener mejor rendimiento deportivo en el futuro.