La vuelta a la calma o cómo acabar correctamente nuestro entrenamiento o sesión de ejercicio

Siempre se habla de la importancia del calentamiento antes de empezar una práctica física, pero al igual que la adaptación al ejercicio antes, también es importante la vuelta a la calma al terminar una actividad, es decir, no podemos para una actividad de golpe, esto no es saludable.

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La vuelta a la calma debe de ser progresiva de más a menos en intensidad y específica según el ejercicio realizado. Evitará lesiones, síncopes y facilitará la recuperación postesfuerzo. Veamos algunos ejemplos de vuelta a la calma según deportes.

Cómo acabar nuestro entrenamiento de carrera

Al correr, lo ideal es disminuir la velocidad de carrera progresivamente hasta que se acaba por andar. De este modo la circulación sanguínea se va adaptando al estado de reposo. Después de acabar andando un par de minutos no olvides estirar los músculos principalmente implicados en la carrera (cuadriceps, isquiotibiales y gemelos).

Vuelta a la calma tras una salida en bici

Después de realizar nuestro entrenamiento en bicicleta, debemos de seguir pedaleando con una cadencia alta pero sin resistencia durante unos 5-10 minutos disminuyendo poco a poco esa cadencia. Aqui también es importante acabar con estiramientos porque el movimiento cíclico de pedalear acorta en cierto modo el músculo al acostumbrarse a ese rango de movimiento. Si la sesión ha sido muy intensa un masaje no nos vendrá nada mal para recuperar mejor el esfuerzo.

Cómo acabar un entrenamiento de pesas en el gimnasio

Tras una sesión de gimnasio con ejercicios de musculación no vendrá nada mal acabar con un ejercicio aeróbico que implique las zonas trabajadas, así la sangre retirará metabolitos y limpiaremos el músculo. Aquí también se debe de acabar con estiramientos de los músculos trabajados. Si después del gym vas a la ducha prueba a alternar 3 minutos de ducha caliente con 1 de agua fría, esto dilata y contrae los vasos sanguíneos ayudando a limpiar el músculo.

Cómo acabar una sesión de natación

En natación se recomienda acabar nadando de forma relajada la décima parte de la distancia que hemos entrenado. Después realizar inmersiones soltando todo el aire debajo del agua para el restablecimiento de la mecánica pulmonar. Y como no, los ejercicios de flexibilidad tampoco pueden faltar aqui.