La bicicleta como deporte

Pedalear, sea por carretera, montaña, con o sin ruedecitas de apoyo, es una actividad muy saludable para toda la familia. Quizás por esta razón, el hecho de que se puede hacer en familia, con un grupo de amigos o incluso a nivel de competición, tiene tantos adeptos.

En los más pequeños

Son muchos los pequeños que piden como regalo una bicicleta y empiezan así su andadura sobre ruedas. Para los benjamines de la casa, supone un ejercicio muy válido no sólo como trabajo cardiovascular siempre saludable, sino también de gran ayuda en cuanto a desarrollo a nivel de coordinación. El inicio no es fácil y para cualquiera que se sube por primera vez a una bicicleta, mantener el equilibrio, además de pedalear de manera coordinada y seguir una línea recta, es más que complicado. Tener el apoyo de los padres, las primeras veces es indispensable para ellos. No hay que forzarles a quitar las ruedas de apoyo. Primero deben de sentirse cómodos y en cuanto cogen seguridad, de manera progresiva, hay que irles dando cancha y dejando que ellos mismos vayan avanzando. En cuanto se defienden y aguantan un rato sobre la bici la diversión está asegurada. Por ello, desde aquí animamos a los padres a que las salidas en bicicleta sean una actividad saludable y en familia, es una gran opción para compartir tiempo además de hacer ejercicio.

Para los mayores

Las bicicletas, al igual que el resto de equipamiento deportivo han evolucionado muchísimo. Hay decenas de posibilidades tanto a nivel de la propia bicicleta como de accesorios que se le pueden colocar. Lo primero que conviene valorar es el terreno por el que queremos ir. No es lo mismo hacerlo sobre una superficie plana, como puede ser el asfalto, que por un terreno irregular de la montaña. Es evidente que cambiará mucho el modelo de bicicleta. En terrenos irregulares se necesita de un buen agarre, por lo que las ruedas deberían tener dibujos y tacos para impedir al máximo pérdidas de adherencia con el suelo.
El tipo de bicicleta también tiene que estar adaptado a la constitución de la persona, ya que no tendrá las mismas necesidades una persona de 45 años que mida 1,80 cm y pese 75 Kg, que otra que mida 1,60 cm y pese 50 Kg. Es importante escoger correctamente y de este modo evitar situaciones problemáticas. Consultar antes de adquirir vale la pena.

Valorar el estado físico

Antes de pensar en el material y el equipamiento hay que ser consciente del nivel y el estado físico en el que uno se encuentra. Pedalear es muy recomendable como ejercicio cardiovascular y como tal es más que saludable. Ayudará a que se mantengan controlados los niveles de tensión arterial así como a evitar el desarrollo de factores de riesgo cardiovascular como niveles elevados de colesterol. En el caso de que ya existieran es una herramienta terapéutica a tener en cuenta. Una buena rutina en bicicleta es una opción para ayudar a reducir las patologías asociadas a problemas cardiacos e incluso poder llegar a mejorar. Las bicicletas de los gimnasios o las estáticas que uno puede tener en casa son una solución perfecta para aquellos que no saben ir en bicicleta o no disponen de tiempo. Muchas de estas bicicletas llevan ya instalados programas que facilitan ir avanzando en nivel y dificultad lo que permite, con seguridad, mejorar en cuanto objetivos a se refiere. De todos modos, si se es socio de un gimnasio, no está de más consultar con algún profesional en caso de tener dudas al respecto.
Como deporte que es, de la misma manera que se recomienda hacer una revisión médico-deportiva a aquel que empieza a correr, quien se inicia ?en serio? en bicicleta es también candidato a someterse a una valoración para conocer su estado de salud actual.

Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer - Especialista en Medicina Deportiva - Médico colaborador de Advance Medical