Guía de supervivencia para novatos de gimnasio

Cuando empezamos a ir al gimnasio hay muchas dudas e interrogantes. Algunos consejos básicos nos servirán para comenzar en el gimnasio.

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Seguro que muchos de vosotros en algún momento habéis pensado eso de ir al gimnasio y poneros en forma. Algunos lo estaréis agradeciendo, otros, en cambio, estaréis muertos de dolor por las agujetas o molestias musculares. Nunca vienen mal algunos consejos para novatos de gimnasio.

Guía de supervivencia para novatos de gimnasio

  • En el gimnasio un ingrediente principal es la paciencia y hay que empezar poco a poco. Todos tenemos agujetas y dolores al comenzar a hacer una actividad a la que no estamos acostumbrados, pero si ese dolor es insoportable es síntoma inequívoco de que nos hemos pasado de intensidad. Comienza poco a poco, sin meter mucho peso.
  • Deja siempre un día de descanso entre entreno y entreno, así tu cuerpo tendrá tiempo para recuperar y poder entrenar mejor. Comenzar a ejercitar los músculos es algo muy cansado y costoso energéticamente, necesitamos de tiempo de descanso para asimilar los entrenamientos.
  • Mejor empezar a hacer los ejercicios de pesas y máquinas con muy poco peso. Lo principal es aprender a hacer el movimiento bien, después ya iremos aumentando poco a poco la carga. Igual con las máquinas aeróbicas, poco tiempo y poca intensidad para familiarizarnos al principio con ellas.
  • Aeróbico no debe faltar. Si tu objetivos sólo son las pesas y coger músculo es una buena opción, pero el ejercicio aeróbico siempre ayuda a limpiar el músculo después del entrenamiento y a recuperar antes y mejor.
  • No te fijes en los demás. Hay gente que lleva entrenando años, no los vas a coger de un día para otro ni vas a conseguir su cuerpo en la primera semana. Por mucho que te piquen, ve a tu ritmo y céntrate en tus posibilidades.
  • Siempre debes realizar un calentamiento y una vuelta a la calma, se evitan lesiones y facilitan la recuperación. Nuestro cuerpo, al igual que los coches, necesitan calentarse antes de poder estar a tope.
  • El monitor es tu mejor amigo en el gimnasio. És es realmente el que sabe qué ejercicios nos convienen y con qué intensidad. Haz caso omiso al listillo de turno del gimnasio que se empeña en darte lecciones.

El primer mes es el más duro, después iremos notando como avanzamos y haciendo lo mismo que antes nos cansamos menos y recuperamos antes. Todo es tener paciencia y realizar la rutina adecuada.

Imagen | andy wagstaffe