Ejercicio, ¿mejor por la mañana?

Es cierto que más vale hacer ejercicio sea la hora que sea que no dejarse vencer por el sedentarismo. Y que lo ideal es practicar ejercicio cada día a la misma hora, para acostumbrar al cuerpo a un ritmo y organizarse de cara a que esta actividad acabe formando parte de nuestra rutina diaria.

Ahora bien, puestos a elegir, los expertos recomiendan el ejercicio matinal ya que parece demostrado que provoca menos abandonos que cuando se entrena a otra hora del día. Concretamente, se ha comprobado que la mayoría de personas que han mantenido durante años una actividad física de forma regular, realizan ejercicio durante la mañana.

Otra razón para hacer ejercicio a primera hora es que se realiza con el estómago vacío o después de haber comido algo para desayunar y esto resulta muy efectivo para quemar grasas. Y es que si se realiza después de haber comido, se queman las calorías que se acaban de tomar, especialmente los hidratos de carbono. Y como se empiezan a quemar calorías antes, el metabolismo también se activa mucho antes.

Haz la prueba: poco a poco te costará menos levantarte antes porque todas las hormonas implicadas en la actividad física empezarán a funcionar cuando aún duermas para preparar el cuerpo para el ejercicio, regulando la presión sanguínea, el ritmo cardiaco y la afluencia de sangre hacia los músculos.