Consejos para cuidar tu espalda

El dolor de espalda afecta a gran parte de la población y suele ser provocado por la reiteración de malas posturas o debilitamiento de los músculos estabilizadores de la espalda. Nunca viene mal seguir unos consejos de prevención, que a la larga nos ayudarán a tener una buena salud de nuestra columna.

Miniatura

Ya desde el colegio nos decían que nos teníamos que sentar rectos para evitar los dolores de espalda. Vemos constantemente gráficos sobre cómo deberíamos sentarnos y movernos para evitarlos. Y, sin embargo, el dolor de espalda es uno de los problemas de salud que afectan a más españoles. Estos consejos no te sorprenderán, pero esperamos que te refresquen la memoria y la próxima vez que los incumplas te acuerdes del origen de tu dolor de espalda.

Realiza deporte de forma regular

Una actividad física adecuada tonificará los músculos responsables de la estabilidad de la espalda y evitará las malas posturas. Ejercicios como la natación o la potenciación de los abdominales te ayudarán a cuidar tu espalda.

Cuidado con los vicios posturales cuando estés sentado

Hoy en día pasamos muchas horas sentados delante del ordenador, es muy importante adoptar una posición adecuada libre de vicios posturales que afecten a nuestra espalda. Un buen truco para sentarse bien es la regla de los 90º, es decir, situar las articulaciones de la rodilla, cadera y codos en 90º.

Que el descanso no arruine tu espalda

Es mejor gastar más dinero en un buen colchón que en pastillas para dormir. Un buen lecho donde descansar proporcionará el descanso que tu espalda merece y no se resentirá a la hora de levantarnos.

Evita el sobrepeso

Un peso excesivo puede hacer variar las curvaturas de la columna produciendo un desequilibrio postural que a la larga limitará nuestros movimientos y desembocará en dolores de espalda.

Cuidado al cargar peso

Evita coger peso en exceso y, si lo haces, al cogerlo y dejarlo, flexiona las rodillas en lugar del tronco. Y siempre mantén el peso lo más pegado a tu pecho, así tu espalda sufrirá lo menos posible. Si utilizas mochila cuidate de llevar las dos asas, así repartirás el peso homogéneamente.