Consejos para correr en la cinta del gimnasio

Aunque siempre es más recomendable correr al aire libre, la cinta de correr nos ofrece una alternativa válidad para momenos ocasionales o, simplemente, para hacer el calentamiento en el gimnasio.

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Por diversas causas (tiempo, trabajo, pereza…) algunas personas se ven obligadas a correr en la cinta de correr del gimnasio. Aunque las máquinas cada vez son más sofisticadas, hay ciertas diferencias con correr por una carretera o un sendero. Siempre es bueno tener en cuenta ciertos aspectos que nos ayudarán a mejorar la carrera en estas máquinas:

  • La superficie de la cinta es plana, por lo que debes de tener cuidado al elegir tus zapatillas, que no estén muy gastadas. Y por supuesto amarra bien tus cordones para que no cuelguen y corras el riesgo de que se enganchen en la cinta.
  • Sobre todo para los novatos es aconsejable comenzar andando a poca velocidad e ir aumentanto poco a poco la velocidad para acostumbrarnos al movimiento de la cinta y no correr el riesgo de sufrir tropiezos.
  • Si tienes un espejo cerca es buena idea tomar referencias para cuando vayas cansado o aprietes el ritmo no tropezar con la parte delantera o salirte por la parte de atrás. Cuando uno va cansado ya no se sabe ni donde se está.
  • Intenta mantener tu cuerpo erguido y no echarte hacia adelante ya que puedes acabar con ciertos dolores en la parte baja de la espalda.
  • Para bajarte de la cinta practica a baja velocidad, bien disminuyendo poco a poco la velocidad hasta pararte (es lo más aconsejable) o saltando a las partes laterales si tienes que parar por emergencia.

Imagen | E´Lisa Campbell