Consejos de actividad física para los más jóvenes

Como para cualquier grupo de edad, el principal consejo que se le puede dar a las personas jóvenes es mantenerse activas. Disponemos de una amplia gama de actividades adecuadas para mantener o mejorar nuestra salud y controlar el peso corporal.

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La práctica deportiva es muy recomendable, porque permite disfrutar de un momento de encuentro y diversión con amigos y amigas. El deporte a practicar depende de los gustos, características y habilidades de cada persona, pero la sugerencia es que sean deportes en equipo porque ofrecen un plus en cuanto a diversión y buenos momentos.

Beneficios de la actividad física en jóvenes

La actividad física durante este periodo de edad ofrece una serie de beneficios que detallamos a continuación:

  • Desarrollo del aparato locomotor, huesos, articulaciones.. evitando enfermedades y lesiones
  • Desarrollo del sistema cardiovascular, corazón y pulmones, sin la aparición de enfermedades.
  • Aprender a controlar el sistema neuromuscular, coordinación y control de los movimientos.
  • Mantener un peso equilibrado y evitar el sedentarismo.

La actividad física en los jóvenes también tiene efectos psicológicos beneficiosos ya que los ayuda a controlar la ansiedad y la depresión.

Además si los jóvenes realizan la actividad física en forma de deporte, su interacción social mejora y con ello las capacidades de relacionarse dentro de la sociedad. Con la práctica continuada de la actividad física, los jóvenes también tienen un mayor número de probabilidades de mantenerse alejados de hábitos poco saludables como son el consumo de tabaco, alcohol, drogas...

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el nivel recomendado de actividad física para los jóvenes de edades comprendidas entre los 5 y 17 años es:

  • Mínimo de 60 minutos diarios de actividades físicas de intensidad moderada a fuerte.
  • Aquella actividad física con una duración superior a los 60 minutos acarreará mayores beneficios en la salud.
  • La mayor parte de la actividad física debe ser aeróbica. Conviene complementar este tipo de actividad física, al menos tres veces por semana, con actividades de intensidad fuerte en las que se trabaje y refuerce los músculos y los huesos.

Las actividades físicas no deportivas, como caminar, trotar o pedalear también son muy recomendadas. Además de poder realizarse en cualquier época del año, no requieren de equipamiento o indumentaria especial, por lo que son las actividades más sencillas de poner en marcha.