Calentamiento para una jornada de esquí segura

El calentamiento en el esquí es fundamental ya que al estar expuestos a bajas temperaturas, nuestro cuerpo tiene que adaptarse.

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¿Por qué es tan importante el calentamiento en el esquí?

Aunque todos sabemos que el calentamiento antes de realizar una actividad deportiva es importante, cuando subimos a las pistas de esquí, en pocas ocasiones vemos deportistas haciendo un calentamiento previo, un grave error ya que saltarnos este paso puede provocarnos lesiones muy graves. Siempre pensamos que con empezar con una pista fácil es suficiente para activar nuestro cuerpo, pero ¡no! A pesar de empezar poco a poco, nuestros movimientos no son fluidos ya que nuestro cuerpo no está preparado, con el frío los vasos sanguíneos se estrechan y esto dificulta la normal circulación de la sangre en nuestros músculos. ¿Lo sabías?

Cuando esquiamos, actúan gran parte de nuestros músculos, realizando movimientos bruscos, por ello para evitar posibles lesiones, que en este deporte pueden resultar graves, es esencial realizar un calentamiento previo que prepare a nuestros músculos para la futura actividad.

Además, al estar expuestos a bajas temperaturas, nuestro cuerpo tiene que adaptarse. El calentamiento nos sirve para elevar la temperatura de nuestros músculos lo que promueve el aumento de sangre y oxígeno en nuestro cuerpo.

Con un calentamiento de 20 minutos conseguiremos que nuestro cuerpo esté preparado y disfrutaremos del deporte de moda cada invierno. Nuestros sistemas cardiocirculatorio, nervioso y muscular comienzan a trabajar de manera progresiva, lo cual evita riesgos de lesiones. En cuanto a nuestro sistema nervioso, el calentamiento hace que mejore la coordinación de movimiento y mejora nuestra capacidad de concentración, así nos preparamos no solo físicamente sino también psicológicamente.

A continuación te proponemos una tabla de ejercicios para el calentamiento previo en una jornada de esquí.

    • Calentamiento de piernas: Mover las piernas hacia arriba, llevando la pierna hacia el glúteo. Con el cuerpo erguido y los pies juntos, saltamos girando el cuerpo a ambos lados, tratando de no separar los pies. Para los tobillos, antes de ponernos las botas deberemos hacer pequeños círculos hacia ambos lados.
    • Calentamiento de rodillas: Con los pies juntos y las rodillas ligeramente flexionadas, haremos círculos internos y externos de manera suave apoyando las manos en las mismas para facilitar el ejercicio y mantener el equilibrio.
    • Calentamiento de caderas: Hacer círculos de cadera, hacia un lado y hacia el otro. Podemos utilizar el bastón, lo cogemos con ambas manos, una a cada extremo. Lo colocamos por detrás de la nuca, y con las piernas separadas a la altura de los hombros giramos el torso hacia la derecha y hacia la izquierda, repitiendo este ejercicio unas 10-12 veces.
    • Parte superior del tronco: Es muy importante ya que es la que nos va a dar equilibrio esquiando o haciendo snowboard . Colocamos un bastón en el suelo frente a nosotros, flexionamos ligeramente las rodillas y, con la espalda erguida,  subimos el bastón por encima y por detrás de la cabeza. Hacemos el mismo movimiento  a la inversa y lo repetimos unas 10-15 veces.
    • Para los hombros, haremos círculos hacia adelante y hacia atrás así como cruzar los brazos hacia adelante y hacia detrás realizando círculos en el aire.
    • Muñecas:  Las muñecas en el esquí están sometidas a presión ya que ejercemos fuerza de manera constante al tener que sujetar los bastones. Con el codo doblado a 90 grados y pegado al cuerpo y con la mano estirada, giramos la palma de la mano hacia abajo y con la ayuda de la otra mano empuja suavemente y maten durante diez segundos esta posición, y lo mismo pero ejerciendo presión hacia arriba.
    • Cabeza: Es muy imporante realizar ejecicios suaves y lentos para que nuestro cuello esté totalmente relajado y no suframos un tirón