Viajes en coche con niños: Recomendaciones infalibles

Descubre trucos para tener un viaje tranquilo cuando viajas con niños. Ten en cuenta las medidas de seguridad oportunas.

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Las vacaciones y los viajes son esa fuente de libertad y recuerdos que tanta impronta nos dejan para toda la vida. Suena bien ¿verdad? Eso sí, al loro porque no pocas de esas veces acercarse a descubrir el mundo conlleva hacerlo a bordo de un coche aunque algunos padres tengan fobia a conducir.

En esta entrada me gustaría compartir contigo alguna chafardería (derecho al pataleo) y siete recomendaciones serranas que tal vez no sirvan para mucho (o sí) para que la dicha de viajar con nuestros retoños en coche no nos falte nunca. Y que la fuerza te acompañe.

De viaje en coche con los payasos

Somos niños grandes. ¿Te acuerdas de la niña o niño que fuiste? Yo recuerdo que, cuando yo y mi hermana éramos pequeños, no pocos de aquellos viajes a la playa con sus benditas curvas daban como resultado nuestros vómitos infantiles y como en más de una ocasión nuestros padres al vernos en aquella calamitosa situación nos daban chocolate con el estómago vacío para consolarnos. Craso error.

Sí hace tiempo que se ha generalizado el uso de pastillas anti-mareo también para los niños aunque no sé yo si la solución a todo debe pasar por enseñarles a nuestros hijos que todo mal tiene su remedio en una pastilla o más bien es educarnos implícitamente en tomarse las cosas con más calma, prevenir yendo a la raíz del problema y una cierta carga de filosofía oriental. Ommmmmm

Viajar en auto es divertido, ¡qué caramba! Baste recordar la mítica canción de los payasos de la tele (qué grandes) "vamos de paseo, pi pi pi/en un auto feo pi pi pi/pero no me importa pi pi pi/ porque llevo torta (nunca entendí exactamente a qué se refería con lo de "torta". ¿Sería la torta de chocolate y tenían razón mis padres?).

Una generación entera crecimos al son de esta canción y la verdad es que fuerza no le falta. No olvidéis que este hit cantado a tiempo te puede sacar de algún que otro apuro viajero.

Cada familia y me atrevo a decir más, cada niño es un mundo, que digo, un universo entero. Que cada cual con suerte conoce a los suyos y desde luego no viaja igual ni podemos esperar el mismo comportamiento de un niño de dos años que otro de diez.

Si el problema es que el copiloto pase a acompañar al niño al asiento de atrás, tampoco conviene dramatizar. A pesar de todo, en algún momento tendrá el niño que entender que el copiloto se llama así justamente porque viaja sentado en el asiento delantero derecho acompañando al conductor y que al que le toca ir sentado en la sillita es a él.

Menos mal que están los hermanos. Con ellos no faltan las compañías. Lo malo es que a veces esas compañías, la de sus hermanos, están demasiado cercanas y se creen que el auto es un campo de batalla... de verdad. Cualquier día, ofrecerán de serie en los coches un sistema por el cual aparecerá una barrera separadora retráctil entre los dos asientos de atrás. Triunfaría.

Viajar seguro con niños

Viajar con niños no siempre es sencillo. Hay que seguir una serie de recomendaciones para que nuestros hijos estén tranquilos durante el viaje:

  1. Planificar la ruta.

Escoger las carreteras más vistosas, con menos curvas, las menos congestionadas y a las horas de menor insolación. Un clásico: intentar echarnos a la carretera a últimas horas de la tarde para que viajen dormiditos.

  1. ¿Preparados?

No olvidéis llevar a mano siempre toallitas, pañales, agua, otra muda de ropa, cositas para picar. Mejor adelantarnos a todas esas necesidades que seguro van a surgir en uno u otro momento (y no hagáis como algún bloguero sobre viajes en familia que yo me sé).

Cada cierto tiempo hay que descansar y estirar las piernas. No es que el estado de muchas estaciones de descanso inviten a ello (y mira que por pagar peajes no queda) pero hay que saber tomarse una pausa, ¡aprovechemos que que el jefe no nos espera!

  1. Pantallitas de colores

Desde hace años, los DVD parecen la solución. Hay padres viajeros antaño escépticos que han acabado formando parte de su cada vez mayor legión de seguidores. Les conectas el aparatito y ¡hala!, mano de santo. ¿O no tenemos derecho a conducir tranquilos?

Pero ya se sabe que toda panacea sea o no hiperestimuladora tiene su reverso. Por una parte no todos los vehículos disponen de él, hay que estar todo el tiempo pensando en las películas y su stock además de consensuar las proyecciones entre los hermanos. Por otra, cuidadín con las pelis para los peques porque algunas veces con esto de intentar llamar la atención a los directores artísticos de los estudios de cine se les va un poco la mano y el niño recibe un torrente indigerible de imágenes impactantes cuando no absurdamente violentas. A ver si va a ser peor el remedio que la enfermedad.

Tres cuartos de lo mismo sobre smartphones y video-consolas. En realidad aquí deberíamos ser bastante más restrictivos. Niños menores de 6 años abstenerse.

Mira, si de verdad quieres que se partan la caja diles que cuando tú eras niños veías los dibujos animados en blanco y negro. 

  1. Cumplir las normas de tráfico... y además parecerlo

¡Claro! Este punto cae por su propio peso, ya sabemos que todos cumplimos siempre la normativa vial. Pero es que ante nuestros hijos además tenemos que demostrar un comportamiento ejemplar, siendo considerados y pacientes, reprimiendo verbalizar esos sentidos deseos de paz y amor que a veces prodigamos a nuestros congéneres conductores. Así que aunque haya quien intente agotar nuestra santa paciencia, muuucha calma.

  1. Viajar en auto con niños es divertirse. 

Sí, lo decimos en serio. Viajar en coche tiene su lado lúdico y nuestros niños pueden disfrutar como enanitos. Veo, veo… No olvidemos cargar y tener a mano sus juguetes e inventar juegos y cantar con ellos. (aunque a veces no estemos para demasiadas animaciones). Que sí, que entre las ventajas de compartir a menudo tu coche con tu prole está el hecho de que en caso de emergencia podrías sobrevivir varias semanas solo con los restos de comida.

  1. Elegir los mejores sistemas de retención infantil (SRI)

Por supuesto. Los SRI a contramarcha están demostrando ser los más seguros y recomendables del mercado. Circulando, incluso para trayectos breves nunca caigamos en la tentación de que llevarlos en brazos es más seguro para ellos y nunca tampoco les dejemos estar de pie. Es increíble el porcentaje de niños que viajan sin estar asegurados en el coche y las estadísticas nos muestran su relación con lesiones o pérdidas de vida infantiles fácilmente evitables. Nuestra es la responsabilidad.

Los accidentes de tráfico son la mayor causa de mortalidad infantil en los países desarrollados. Pero lo peor de todo es que el 75% de estas muertes se podría haber evitado utilizando el sistema de retención infantil adecuado.

  1. Y bien pensado...

Los desplazamientos en auto son a menudo una pesadez cuando son largos y reiterados, especialmente para nuestros hijos. Además suponen la emisión de gases contaminantes para la atmósfera.

Si pones las anteriores recomendaciones en funcionamiento y la cosa no enmienda... ummm tampoco viene mal que pienses que a fin de cuentas tus hijos crecerán, tiempos mejores han de llegar. ¿O acaso tú con 20 años todavía golpeabas a tus hermanos con un camión de Lego en la cabeza mientras circulabas?

Partimos de la base de que los viajes y vacaciones son para disfrutarlos en familia. Nunca olvidemos que podemos minimizar los desplazamientos en coche al máximo e incluso eliminarlos buscando formas alternativas de viajar como alquilar un automóvil en destino, el uso de otros transportes como trenes y barcos, rutas en bicicleta o la práctica de senderismo ya sea o no a la pata coja.

¡Buena ruta a todas y todos!