Infoxicación: cómo gestionar el exceso de información

¿Cual es la mejor manera de gestionar la información estos días para evitar los síntomas de ansiedad generados por la infoxicación?

Infoxicación

La pandemia COVID19  está produciendo una paradoja: nunca en la historia hubo tantas personas de tantos países preocupadas y confinadas en sus domicilios y, al mismo tiempo con acceso libre, todo el tiempo, a tantos contenidos de tantas fuentes diversas y dispersas de información multimedia, a una infoxicación que llega a producir ansiedad.

¿Qué denominamos infoxicación?

Se denomina infoxicación al exceso de información, en la que el cerebro recibe más información de la que puede procesar, y como consecuencia de ello, brota la ansiedad, algo que técnicamente se denomina "síndrome de fatiga informativa".

Entre los cuidados personales necesarios para preservar la salud física y emocional relacionada con el COVID19 están administrar de forma saludable los diversos aspectos de la información a recibir, a fin de evitar los síntomas psíquicos y físicos por exceso de información, o infoxicación.

Recomendaciones para evitar la infoxicación

  1. Evitar el exceso que provoca la sensación innecesaria de riesgo, el cual paraliza psicológicamente, y no permite realizar las tareas o decisiones cotidianas.
  2. Detener el consumo de información si se siente con demasiada intensidad emociones como inseguridad, miedo, rabia o desolación.
  3. Conocer la fuente e identificar los medios oficiales de gobiernos, organizaciones, entidades sanitarias o profesionales reconocidos de los que no lo son.
  4. Establecer un número máximo de fuentes diversas a consultar. Cuanto mayor es el número, más predispone a la confusión personal.
  5. Leer los detalles concretos de la información seleccionada y no solo los títulos y remarcados.
  6. Actualizarse a través de cuentas verificadas en redes sociales de organismos públicos.
  7. Evitar compartir o reenviar noticias sin contrastarlas o sin conocer el autor.
  8. Informar adecuadamente y con empatía a los niños, ancianos, enfermos y sus cuidadores.
  9. Avisar a los contactos de informaciones erróneas o incorrectas denominadas bulos o fake.
  10. No reaccionar inmediatamente ante una noticia que provoca miedo o ansiedad sino hacer otra actividad temporalmente, evitando decisiones precipitadas y revalorarla después.
  11. Confiar en la ciencia y evitar creer noticias de causas, procedimientos  y tratamientos médicos no oficiales. En las crisis surgen siempre voces desconocidas que buscan llamar la atención.
  12. Dedicar un tiempo por la mañana para actualizar la información y con ello, decidir las acciones practicas del día. Evitar estar todo el rato enterándose, pero sin hacer nada con ello.
  13. No atender noticias antes de dormir pues no se tendrá tiempo de valorarlas y contrastarlas y puede afectar al sueño.
  14. No mirar noticias mientras se come. La digestión saludable requiere sentirse seguro para una buena digestión.
  15. Cuidarse no significa hacer consultas médicas superfluas a los servicios de atención.
  16. Aceptar los sentimientos incómodos que provocan las noticias e identificarlos: miedo, rabia, desolación, … y luego compartirlos o relajarse hasta disolverlos.
  17. Si es útil, usar informaciones con humor (memes, parodias y mensajes divertidos) para disolver las preocupaciones y controlar el miedo.
  18. Comparar noticias similares que hayan ocurrido en el pasado.
  19. Estar alerta con los vídeos o audios dramáticos de supuestos sanitarios o enfermos con identidad no contrastada: no dan su nombre y cargo, dan datos y recomendaciones que alarman y que no se parecen a los oficiales.
  20. Buscar otros temas de conversación. El mundo no se reduce solo al coronavirus.
  21. Recordar que el miedo provoca interpretaciones alarmistas y cambia el orden y sentido de las palabras leídas.
  22. Contrastar las fotos y vídeos. Existen buscadores inversos de imágenes para comprobar su origen.

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