Indefensión aprendida

El concepto de indefensión aprendida es el estado psicológico por el cual una persona sufre a menudo acontecimientos incontrolables, lo que le conduce a una pasividad porque haga lo que haga, el resultado será el mismo.

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¿Qué es la indefensión aprendida?

El concepto de la indefensión aprendida nos acompaña desde el año 1975 y desde entonces ha ido sufriendo reformulaciones y modificaciones hasta convertirse en el concepto que conocemos en la actualidad.

La primera formulación sobre la indefensión aprendida vino de la mano del autor Seligman, quien sugirió la siguiente definición inicial sobre el concepto teórico de la indefensión: “es el estado psicológico que se produce frecuentemente cuando los acontecimientos son incontrolables, cuando no podemos hacer nada para cambiarlo, cuando hagamos lo que hagamos siempre ocurrirá lo mismo". Seligman, 1975.

Cómo se puede identificar la indefensión

Para que se pueda interpretar o suceder un fenómeno entendido como indefensión aprendida deben cumplirse tres criterios básicos:

  • Aparición de una pasividad inapropiada y disminución de las conductas o acciones encaminadas a resolver una situación en la que es posible un afrontamiento eficaz de la misma: esto significa que debe observarse una actitud pasiva o una falta de voluntad o interés por solucionar una determinada realidad a la cual la persona se debe enfrentar como, por ejemplo, superar una determinada enfermedad o bien una determinada condición crónica como padecer obesidad.
  • Aparición de dicha pasividad como consecuencia de la presencia de sucesos incontrolables: este criterio hace referencia a que en la vida real existen factores que se escapan de nuestro control o son incontrolables por nosotros, mientras que hay otros que sí que podemos controlar en mayor medida.
  • Las cogniciones (pensamientos negativos, atribuciones, emociones y creencias) adquiridas durante la exposición a dichos estímulos incontrolables son las que hacen que surjan déficits, ya que se generalizan de manera errónea a nuevas situaciones.

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La indefensión puede ser de tres tipos

  • Motivacional: caracterizado por la disminución de la iniciación de respuestas para controlar el resultado o, dicho de otra manera, donde se observa que la persona se desmotiva o su motivación no se suficiente para solucionar o mejorar una determinada situación.
  • Cognitivo o de aprendizaje: se produce un déficit de aprendizaje asociativo, de modo que el sujeto tiene dificultad para aprender que las respuestas que emite puedan producir algún resultado, sobre todo en positivo. Este déficit comporta una barrera psicológica que dificulta aún más buscar nuevas soluciones.
  • Emocional: si el resultado es traumático se produce ansiedad, llegando incluso a presentar depresión. Las situaciones incontrolables para las personas también merman los sentimientos de felicidad, confianza y satisfacción.

Causas

Como decíamos al inicio del artículo, el concepto de indefensión aprendida ha ido sufriendo cambios y variaciones. Hacia el año 1978, Seligman reformuló el modelo de indefensión aprendida para aplicarlo a seres humanos:

  • Cuando las personas nos sometemos a experiencias que escapan de nuestro control, y las percibimos como tales, tendemos a realizar una atribución respecto a cuál es la causa de esa falta de control, buscando así intentos de explicaciones o atribuciones posibles que nos puedan servir para obtener respuestas.
  • La indefensión aprendida es un fenómeno multidimensional, producto de diferentes factores causales, tanto experimentales como individuales o personales. En este sentido, cuando se trata de personas, existen una serie de elementos que van a condicionar nuestra vivencia de la indefensión aprendida. Algunos de ellos son: el género, nuestra capacidad de autocontrol, el nivel de autoconfianza, el contexto que nos rodea, la compañía, etc.
  • En las personas, cabe destacar la diferencia existente entre dos subtipos de indefensión: la indefensión personal y la indefensión universal. En este sentido, conviene aclarar que no es lo mismo que una persona que se encuentre ante un problema o una situación irresoluble considere que ni él ni el resto de las personas pueden resolverlo (indefensión universal), que piense que él en concreto no es suficientemente capaz de encontrar una solución (indefensión personal).

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¿A qué se atribuye la indefensión aprendida?

Por último, a partir de la aplicación de la indefensión aprendida a los humanos, también se ha empleado como modelo explicativo de un gran número de trastornos, tales como:

  • La depresión.
  • El fracaso escolar.
  • Trastornos debidos a agresiones físicas como, por ejemplo, robo o violación.
  • Muerte en instituciones.
  • Úlceras de estómago.
  • Cáncer.
  • Trastorno de estrés postraumático.

Gracias a estos modelos explicativos, se ha logrado un mayor entendimiento y comprensión de estas dificultades psicológicas y, por tanto, se ha podido avanzar en el campo de las opciones terapéuticas o de mejora para afrontar dichas alteraciones.