Ejercitar la mente para mantener nuestro cerebro activo

Cada vez las personas tenemos una mayor esperanza de vida, lo cual hace que nuestro cuerpo, a medida que vaya envejeciendo, va a ir padeciendo un deterioro progresivo. Dependerá de nosotros mismos que dicho envejecimiento inevitable sea lo más saludable posible. Para ello, dentro de las limitaciones propias de cada persona, debemos intentar mantener unos hábitos de salud y de prácticas físicas, mentales y sociales que permitan que sigamos activos, preservando así una buena calidad de vida en todos sus ámbitos.

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La mayor esperanza de vida hace que sean más prevalentes ciertas enfermedades como la demencia senil o el Alzheimer. Las demencias son enfermedades neurodegenerativas para las que no existe cura. La única manera de arrostrarlas es prevenirlas en la medida de la posible y, una vez establecidas, realizar una serie de medidas, tanto farmacológicas como psicológicas para frenar el avance de la enfermedad.

Ejercitar la mente para reducir el impacto del deterioro cerebral

La neuroplasticidad cerebral es la capacidad de este para adaptarse a las nuevas situaciones y restablecer el equilibrio tras una lesión. Permite que se formen nuevas conexiones neuronales para compensar el posible daño sufrido. A medida que envejecemos perdemos plasticidad neuronal, pero estimulando el cerebro, si se han creado estas conexiones neuronales, se logrará reducir el impacto del envejecimiento cerebral. Cuanto más hayamos ejercitado el cerebro, mayor reserva cognitiva tendremos, es decir, mayor número de conexiones cerebrales creadas para hacer frente al deterioro cognitivo. De ahí la importancia vital de que nos mantengamos activos mentalmente durante toda nuestra vida.

¿Cómo podemos ejercitar nuestra mente para mantener activo nuestro cerebro y así aumentar nuestra reserva cognitiva?

Se deben ejercitar todas las áreas cognitivas para obtener mejores resultados. Estas áreas y algunos ejercicios que se pueden realizar son:

  • Memoria: practicar juegos de memoria, fomentar los recuerdos mediante fotografías, juegos de cartas, juegos de mesa, recordar datos como teléfonos o direcciones, eventos históricos, listas de la compra, poemas…
  • Atención: tachar determinadas letras o números de un texto, discriminar ruidos y colores, buscar diferencias entre dos imágenes, buscar patrones en una serie de elementos…
  • Lenguaje: leer, escribir, aprender cada día una palabra, estudiar idiomas nuevos y recordar los aprendidos, buscar en el diccionario, sociabilizar para mantener conversaciones con personas de diferentes ámbitos y edades.
  • Cálculo: realizar operaciones matemáticas mentales, ir a la compra y pagar en efectivo.
  • Orientación: guiarse leyendo un mapa, trazar recorridos, buscar signos de referencia, realizar asociaciones entre lugares y actividades
  • Funciones ejecutivas: realizar crucigramas, sudokus, problemas de lógica, ejercitar capacidad de abstracción…

Activos física e intelectualmente

En internet existen muchos ejercicios sencillos para mantener el cerebro activo, así como aplicaciones de móvil para ejercitar el cerebro cada día en todas estas áreas. De todos modos, la mejor herramienta es el interés personal por mantenerse activo intelectualmente y huir del sedentarismo mental al que muchas veces nos someten estas mismas nuevas tecnologías. La sociabilización directa con otras personas y no mediante la telefonía móvil o las redes sociales es esencial para la salud de nuestro cerebro.

Todas estas medidas deben ir acompañadas de una actividad física adecuada y una alimentación sana, así como el control de las enfermedades que suponen un riesgo para el cerebro, como la diabetes, el colesterol o la hipertensión.

Las medidas que se puedan tomar para prevenir el deterioro no van a evitar la aparición de la demencia, pero sí pueden retrasar su aparición y enlentecer su progreso, permitiendo que gocemos de una vejez lo más saludable posible, tanto física como mental y socialmente.


Dr. David Cañadas Bustos - Especialista en Medicina General - Médico consultor de Advance Medical

Etiquetas: Salud emocional