Depresión y prevención del suicidio

La tristeza es una reacción normal en momentos difíciles de la vida, algo que todos sentimos en algún momento y que, por lo general, desaparece al cabo de un tiempo.

depresión y prevención del suicidio

Cuando una persona tiene depresión, la tristeza y los demás síntomas que la acompañan interfieren con la vida diaria y el funcionamiento normal del individuo, el decaimiento se adueña de su vida y la melancolía se instaura en la persona.

Pero, ¿es peligroso permanecer en ese estado mucho tiempo?, ¿corre peligro la vida del afectado si no sigue un tratamiento?  Lo cierto es que uno de los síntomas de la depresión, en su faceta más grave, son los pensamientos de muerte, los intentos de suicidio y la culminación de éste.

Y al respecto, las cifras son alarmantes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se suicidan más de 800.000 personas en el mundo. Es decir, cada 40 segundos, una persona intenta quitarse la vida y realiza la tarea con éxito. Es de vital importancia detectar el trastorno a tiempo.

¿Cuáles son los principales síntomas de la depresión?

  • Tener un estado de ánimo constantemente triste o ansioso. 
  • Sentirse “vacío” gran parte del tiempo. 
  • Falta de esperanza o pesimismo frente a la vida. 
  • Sentimientos de culpa, autoestima baja e impotencia por no poder cambiar las cosas. 
  • Perdida de interés o de placer por las actividades mundanas. 
  • Fatiga o baja energía. Pensar, moverse y hablar más lentamente. 
  • Dificultad para concentrarse, recordar detalles o tomar decisiones. 
  • Problemas para dormir, incluyendo despertarse muy temprano o dormir demasiado. 
  • Cambios en el apetito o el peso. 
  • Inquietud e irritabilidad. 
  • Dolores corporales persistentes. 
  • Pensamientos sobre la muerte o el suicidio, o intentos de suicidio

¿Qué es lo que realmente empuja a una persona a suicidarse?

La necesidad de poner fin a un sufrimiento que va en aumento. Los pensamientos sobre la muerte aparecen como una forma de escapar de un presente hiriente que no saben enfrentar. Son un mecanismo primitivo de huida, una manera simple y arcaica de evitar peligros o los problemas. Esto significa que, las personas que se suicidan o lo intentan, verdaderamente no quieren acabar con su vida, sino que lo que pretenden es terminar con su angustia

¿Se puede prevenir el suicido?

En cualquier caso, la decisión de suicidarse, salvo que medien drogas o trastornos psiquiátricos, no llega repentinamente, se va gestando poco a poco hasta que llega un momento en que la idea de la muerte se siente como la única salida. Por lo que, en la mayoría de las situaciones se puede prevenir

Mitos y creencias que dificultan la prevención de la conducta suicida

Mitos y creencias erróneas Realidad
Preguntar o hablar sobre el suicidio con alguien que esté pensando en hacerlo puede aumentar las probabilidades de que lo haga. ¡Falso! Al contrario, hablar de ello reduce el riesgo de cometerlo.
Quien lo dice no lo hace. ¡Falso! La mayoría de las personas que se suicidan, primeramente, expresaron sus intenciones con palabras, amenazas o cambios de conducta.
El suicidio es impulsivo y por ello, no se puede prevenir. ¡Falso! Siempre existen señales directas o indirectas, verbales o no verbales.

 

¿Cómo puedo ayudar a prevenir la conducta suicida de un familiar o allegado?

  • Nunca ignores las amenazas de suicidio como un melodrama típico de la persona, toma en serio cualquier manifestación de malestar. 
  • Exprésale tu preocupación para que no se sienta solo. 
  • Pregunta sin miedo sobre sus ideas de quitarse la vida, sentirá alivio emocional. 
  • No le juzgues ni trates de minimizar sus problemas e intenta ponerte en su lugar y entender lo que siente, se sentirá comprendido. 
  • No invalides sus sentimientos, ni le digas cosas como “olvídate de esto”. 
  • No hagas que se sienta culpable diciendo, por ejemplo, que hará un daño enorme a su familia. 
  • Vigila su salud física, alimentación, higiene y sueño. 
  • No le dejes solo, intenta que esté siempre acompañado. 
  • No le prometas que mantendrás en secreto sus pensamientos sobre el suicidio y avisa al entorno para que estén pendientes de él.  
  • Muéstrale cariño y permítele que exprese sus sentimientos, deja que llore o se enfade. 
  • Convéncele para que no decida nada ahora, dile que lo que le sucede tiene tratamiento, que le vas a ayudar todo lo posible y que puede contar con tu apoyo. 
  • Saca de su casa cualquier cosa que pudiera usar para hacerse daño (medicamentos, alcohol, cuchillos afilados…). 
  • Busca ayuda profesional o acude a un centro sanitario, dile que no pierde nada con intentarlo y que para suicidarse siempre hay tiempo (a veces es más fácil conseguir que posponga el suicidio que lograr que abandone esas ideas). 

  

Mireia Galán

Artículo de Mireia Galán

Psicóloga

Especialista en Psicología Clínica y Psicoterapeuta familiar y de pareja - Psicóloga consultora de Advance Medical

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