Desconectar para conectar

A pesar de haber desconectado en vacaciones, llega septiembre y volvemos a tener esa sensación de que nos faltan horas para desconectar plenamente del trabajo, del móvil y de la rutina para disfrutar de actividades de ocio, la familia o descansar.

desconectar

De casa al trabajo y del trabajo a casa, y así pasan los días y las semanas, anhelando las ansiadas vacaciones para desconectar, que para muchos parece que nunca acaban de llegar. ¿Te suena esta rutina? Si eres de los que esperan el periodo vacacional “como agua de mayo” y haces una lista interminable de cosas que vas a hacer cuando estés de vacaciones porque el resto del año no dispones de espacio para hacerlas, ¡sigue leyendo porque te resultará interesante!

¿Por qué es tan difícil desconectar?

En las grandes ciudades, muchas personas suelen seguir un tipo de vida donde la dedicación laboral y las horas que pasan en el trabajo forman parte de la mayor parte de su tiempo libre. Esta realidad provoca que el trabajo ocupe un gran espacio del día y a su vez hace sombra para que perdamos la oportunidad de llenar otras necesidades y áreas de nuestra vida igualmente importantes: tiempo para la familia, los amigos, los hobbies, el cuidado de nuestra salud... Tendemos a centrar el día a día en funcionar, en resolver tareas y obligaciones, sin darnos cuenta de que esto nos aleja de la importancia de parar, de contemplarnos, de cuidarnos.

En el mundo occidental existe una creencia muy extendida según la cual parar y desconectar es una pérdida de tiempo. Sin embargo, para saber autolimitarnos debemos saber parar y ganar ese espacio. De no hacerlo, caemos en la trampa de necesitar “desconectar”.

Consejos para desconectar

Desconectar de…

  • La falta de autocuidado.
  • Las jornadas interminables de trabajo en la oficina.
  • El piloto automático, las prisas y el estrés.
  • El ruido que nos impide detenernos a conocernos y escucharnos, a preguntarnos: ¿cómo estás hoy?
  • La falta de presencia en lo que hacemos.
  • No permitirnos ser personas humanas pues somos personas siempre ocupadas.
  • La esfera racional para equilibrar la esfera emocional que se queda a menudo olvidada e invadida por la rutina diaria y sin frenos.

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Desconectar para conectar ¿con qué?

Por ello, tanto si estas a punto de coger las vacaciones como si no, pero te sientes identificado igualmente con esta desconexión, queremos recordarte la importancia de intentar “conectar” todo el año con:

  • Nuestra esencia olvidada y nuestro momento presente, ser consciente de lo que hacemos.
  • El tiempo para cuestionarnos, acompañarnos a nosotros mismos, escucharnos y sentirnos.
  • El tiempo para compartir abrazos, miradas y besos acompañados de nuestros seres queridos. Las relaciones personales son muy beneficiosas para nuestra salud emocional.
  • El silencio para combatir el estrés
  • Observar pequeñas cosas cotidianas que pasan desapercibidas a nuestros sentidos con el mindfulness: oler, saborear, escuchar….
  • Nuestro cuerpo, darle actividad o practicar los deportes que nos gustan. Cualquier época del año nos permite realizar actividades al aire libre para conectar también con la naturaleza con escapadas a la montaña.
  • Dedicar tiempo a pasear, cantar, navegar, oler la brisa del mar o la hierba después de una tormenta de verano.

Así pues, si eres de los que esperaba la llegada de las vacaciones para “desconectar”, ahora es el momento de pensar diferente: las vacaciones pueden ser un espacio para reconectar. El resto del año no dejes que la rutina acabe acaparando todos los espacios y convirtiendo de nuevo las vacaciones en el único momento del año para desconectar y conectar.

  

Andrea Arroyo

Artículo de Andrea Arroyo

Psicóloga

Psicóloga sanitaria y dietista-nutricionista clínica. Experta en trastornos de la conducta alimentaria, obesidad y psiconutrición. - Psicóloga consultora de Advanced Medical. Blog de Andrea Arroyo

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