¿Cómo afecta el verano al deseo sexual?

Llega el verano, nuestro apetito sexual se dispara y nos preguntamos por qué. Vacaciones, sol y hormonas forman un explosivo cóctel que tiene la respuesta.

Miniatura

Dice el refranero popular que "La primavera la sangre altera", pero no es menos cierto que con la llegada del verano nuestro deseo sexual aumenta. ¿Serán las horas de sol? ¿Será que nos vemos más atractivos cuando estamos bronceados? ¿Serán las hormonas?

  1. La química y el deseo sexual
  2. El sudor ¿elemento afrodisiáco?
  3. Las vacaciones y el factor mental

La química y el deseo sexual

Ni física ni mental. La principal causa de que crezca nuestro deseo sexual en verano es química. ¿Sorprendido? Varios estudios han demostrado que el aumento de horas de sol tiene un efecto directo sobre el comportamiento de nuestras hormonas sexuales. Sus conclusiones son claras: nuestros niveles de testosterona y estrógenos aumentan cuanto más nos exponemos a los rayos ultravioletas.

Pero la influencia del astro rey en nuestro deseo sexual no termina aquí. Está demostrado que tomar el sol también aumenta nuestra producción de serotonina y oxitocina, unas hormonas que nos provocan placer y excitación sexual. Este cóctel hormonal es la razón por la que en verano estamos mucho más receptivos a tener un encuentro íntimo.

El sudor, ¿elemento afrodisiáco?

El calor veraniego es sinónimo de sofocos, estrés y, por supuesto, sudor. Mucho sudor. Si bien es cierto que generalmente lo asociamos con algo que nos disgusta, ver a una persona del sexo contrario sudando puede resultar muy excitante. Y más si tenemos en cuenta que el sudor contiene feromonas de carácter afrodisíaco.

Diversos estudios han comprobado que el sudor es un potente estimulador sexual, especialmente en el caso de los hombres. El motivo es que, más allá de las feromonas, el sudor masculino contiene también androstenediona, un componente químico que aumenta nuestro deseo sexual.

Las vacaciones y el factor mental

Pero no todo es cuestión de química, otra de las claves que explican el aumento del lívido está en nuestra mente. En verano llegan las vacaciones y es nuestro momento para relajarnos, desconectar de nuestra rutina diaria y reducir nuestros niveles de estrés. Si pensamos que, además, en esta época pasamos muchas horas en la playa, en la piscina o simplemente estamos más tiempo relajados en casa, no es tan raro que nuestros encuentros sexuales aumenten.