Cibercondría. Ser hipocondríaco en la era digital

Los hipocondríacos en la actualidad tienen una herramienta que mal utilizada, puede fomentar todos sus miedos y temores. Hablamos de internet, descubre como funciona la cibercondría y cómo evitarla.

Cibercondría

Un dolor de cabeza, una consulta a Google sobre los síntomas y en menos de cinco minutos, autodiagnóstico de padecer un tumor cerebral. Así podría resumirse el proceso que sigue un cibercondríaco, la versión actualizada del hipocondríaco. Y es que, si buscamos en Google síntomas comunes como pueden ser un dolor de cabeza acompañado de náuseas, nos aparecerán más de medio millón de artículos que relacionan dichos síntomas con enfermedades como la migraña, la diabetes, la hipertensión, el embarazo o un tumor. El peligro del autodiagnóstico es que síntomas normales que la mayor parte de las veces son benignos, debido a la falta de criterio por desconocimiento del campo, son mal interpretados erróneamente como muy graves y acaban generando un cuadro de ansiedad. 

¿Qué es la cibercondría y qué la diferencia de la hipocondría?

Cibercondría es un término que se utiliza para hacer referencia a la escalada de infundada preocupación que se genera al buscar compulsivamente los síntomas que se padecen en un buscador de internet, en lugar de consultarlos con un médico.

En la cibercondría, el cuadro de ansiedad anticipatoria bajo la idea de “Dios mío, me muero” llega mucho antes debido a la respuesta catastrófica encontrada en Internet. En este caso, el miedo y la ansiedad aumentan significativamente en un periodo de tiempo mucho más corto.

¿Cuáles son sus causas?

  • El libre acceso a la información ha dado lugar a ciertas conductas que hasta ahora no se expresaban de esta manera en la sociedad. Los hipocondríacos “clásicos”, antes de contar con esta herramienta, usaban otras vías para hacer sus consultas (revistas de salud, enciclopedias, comprobación médica compulsiva, etc.), pero a raíz de la aparición de internet, que permite dar una respuesta rápida al porqué de los síntomas, la creencia y el temor de que la vida está en peligro se multiplica, pues las personas que padecen hipocondría, sesgan la información y prestan especial atención a aquello que parece confirmar lo que les interesa.
  • Experiencias nocivas pasadas con respecto a la salud y la enfermedad, como puede ser la muerte de un ser querido por un infarto, pueden provocar que aparezca la creencia de que el síntoma implica siempre algo muy negativo. También el haber padecido alguna enfermedad real más o menos grave puede dar comienzo a la obsesión con la falta de salud.
  • Ser criado por padres o personas hipocondríacas, ansiosas y que hayan generado miedos e inseguridades.
  • La combinación entre la necesidad del paciente por saber más sobre su enfermedad y la falta de tiempo por parte de los médicos para explicarles mejor el porqué de su dolencia, el tratamiento y el pronóstico. 

¿Cómo puedo saber si soy cibercondríaco?

  • Utilizas internet para buscar información sobre temas de salud, enfermedades o síntomas, un promedio de seis veces al mes.
  • Le das mayor credibilidad a la información que encuentras por internet que a la proporcionada por los médicos.
  • Discutes con tu doctor acerca de lo que leíste por internet, sosteniendo que los médicos también cometen errores y se equivocan.
  • La búsqueda de información y el cuadro ansioso que conlleva, interrumpe la normalidad de tus actividades diarias.
  • Tienes dificultades para dormir porque tienes pensamientos obsesivos con aquello que te pasa.
  • Sientes miedo de acudir a un doctor y que corrobore tu supuesta enfermedad.
  • Acudes a tu consulta médica casi más buscando una corroboración con tu autodiagnóstico, que una consulta real.
  • Estás viendo una serie, película etc., y no puedes dejar de buscar en Google tus síntomas.

Consejos prácticos

  • Busca un médico en el que confíes 100%. Que te explique, escuche y conozca tu situación personal, y te dé la libertad de preguntar tus dudas e inquietudes sobre la salud las veces que sean necesarias.
  • No te dejes llevar por esos pensamientos catastrofistas. Las sensaciones corporales que experimentas cuando te agobias, son las reacciones normales del estrés.
  • Recuerda que estas sensaciones no son perjudiciales ni peligrosas. Nuestro cuerpo está preparado para experimentar estrés en millones de ocasiones.
  • Todas las emociones acaban pasando. Centra tu atención en el presente y observa como ahora no te pasa nada.
  • Corta de raíz los pensamientos obsesivos relacionado con la falta de salud. Si les das más importancia, el pánico aumentará.
  • No luches contra el miedo. Respira y deja que se retire poco a poco.
  • Ponte como objetivo aprender a afrontar el miedo y no evitarlo. Tener miedo es normal, en tus manos está en si te quedas enganchado a él o conseguimos enfrentarlo. Observa que cada vez que aparece es una oportunidad para progresar.
  • Si es muy grave y recurrente, acude a un profesional. Haciendo psicoterapia puedes tratar los síntomas presentes, además de buscar el origen de donde vino y repararlo tanto como se pueda.

  

Mireia Galán

Artículo de Mireia Galán

Psicóloga

Especialista en Psicología Clínica y Psicoterapeuta familiar y de pareja - Psicóloga consultora de Advance Medical

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