Amaxofobia: Causas, síntomas y tratamiento

Miedo a conducir. Puede parecer difícil, pero muchas personas lo padecen. Te enseñamos a reconocerlo y tratarlo para evitar problemas graves.

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El término amaxofobia tiene un origen griego y está compuesto por dos partes unidas: “amaxo” que significa carro, carruaje o coche y “fobia” que significa miedo o temor propiamente. Con este precedente, resulta fácil deducir que la amaxofobia se define como el miedo irracional a conducir.

  1. Las fobias
  2. Causas de la amaxofobia
  3. Síntomas de la amaxofobia
  4. Tratamiento de la amaxofobia

Las fobias

Una fobia específica como la fobia social se define como un miedo irracional e injustificado o una ansiedad muy intensa a un estímulo fóbico, ya sea un objeto, una situación u otros que no producen miedo en sí mismos pero que ante una persona que padece una fobia, los percibe como amenaza.

Existen múltiples y diferentes tipos de fobias, algunas más conocidas que otras como la hemofobia o fobia a la sangre, y con nomenclatura más fácil de recordar como la fobia social o la claustrofobia (fobia a espacios cerrados). Sin embargo, existen ciertas fobias catalogadas con nombres algo más complejos como sería el caso de la fobia a conducir conocida como amaxofobia.

Causas de la amaxofobia

Se trata de una fobia específica de tipo situacional ya que se produce previa o sobre todo durante la situación de enfrentarse a conducir. Se engloba dentro de la categoría de los trastornos de ansiedad descritos por el Manuel Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V) y su origen es diverso y multifactorial. Entre las causas más frecuentes podemos encontrar:

  • La falta de confianza y experiencia de la propia persona frente a la situación de conducir, mayormente el coche.
  • La experiencia de sufrir un evento traumático relacionado con el acto de conducir como sería un accidente de tráfico.

Este tipo de fobia es mucho más frecuente de lo que, por el contrario, puede parecer, afecta más a mujeres que a hombres y conviene no confundirla con la sensación de desconfianza o inseguridad al volante. La acción de conducir en sí puede suponer una situación estresante que nos puede generar cierta tensión. Pero la diferencia, cuando se desarrolla una fobia, radica que ésta nos incapacita e invalida y condiciona a realizar conductas de evitación, propiciadas por la vivencia de la propia ansiedad o estrés que se siente hacia la amenaza del estímulo; en el caso de la amaxofobia, a conducir.

Síntomas de la amaxofobia

De forma similar al resto de fobias específicas, la amaxofobia comporta:

  • Sensaciones vividas como desagradables como ansiedad (incluso angustia), pesadillas
  • Síntomas físicos como sudores de manos, temblores, rigidez muscular, …
  • Miedos irracionales que hacen que se conduzca con miedos y tensiones.
  • Pensamientos distorsionados y sobrecatastrofistas entorno a la situación de conducir.
  • Resulta habitual que la persona que padece amaxofobia se sienta incomprendida por su entorno lo cual le genere a su vez una disminución de su propia autoconfianza y autoestima que van a suponer un obstáculo para superar el problema.

Tratamiento de la amaxofobia

Por suerte, es un problema que, tratado debidamente por un profesional de la psicología, suele tener un alto porcentaje de éxito en su tratamiento. La persona que padece amaxofobia, al igual que el resto de fobias, debe ser consciente de la problemática y estar predispuesta a querer cambiar esta situación que le incapacita.

Entre las técnicas terapéuticas para resolver este tipo de fobia podemos encontrar desde técnicas sencillas de relajación y respiración profunda hasta técnicas de exposición in vivo o incluso mediante realidad virtual que simulan dicha exposición situacional.

Andrea Arroyo - Especialista en Psicología de la salud y de la nutrición - Psicóloga y nutricionista consultora de Advance Medical