Beneficios del yoga en los niños

El yoga es una disciplina física y mental que se originó en la India. El término yoga viene del sánscrito y significa “unión”, y busca encontrar el equilibrio entre cuerpo y espíritu, generando, con su práctica, sensación de bienestar.

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No sólo es una excelente actividad para los adultos sino también para los niños (de hecho, se puede practicar en familia) para encontrar un espacio de calma que les haga conscientes del cuerpo y sean capaces, a su vez, de conectar con su interior. Estaría indicada para todo tipo de niños y niñas, desde los más movidos hasta los más tranquilos, y la edad para empezar sería a partir de los 4 años.

¿Cómo se realiza el yoga infantil?

En la infancia, la práctica del yoga se realiza a través del juego, imitando figuras que tienen nombres de animales como pájaros o insectos o bien otras formas conocidas como un barco, árbol o puente. Dada la flexibilidad de los más pequeños, les suele resultar fácil adoptar las diferentes posturas.
Las clases para niños, a diferencia de las de las adultos, son más dinámicas y pueden mezclar, además del juego, canciones o historias que capten la atención de los más pequeños.
Es una práctica no competitiva, se trabaja en grupo y las relaciones entre iguales se basan en el respeto y el trabajo en equipo.
El trabajo de la respiración es fundamental durante las sesiones de yoga. El control de la respiración es el primer paso para encontrar el equilibrio necesario para practicar las diferentes posturas.

¿Qué se consigue?

Como en el adulto, el yoga en la infancia también aporta muchos beneficios:

  • Mejora la flexibilidad, la fuerza muscular, la coordinación y la conciencia corporal. Todo esto lleva a una mayor capacidad de concentración y sensación de calma o confort físico y mental, enseñando al niño a relajarse y a reducir el estrés.
  • Aumenta la autoestima y la capacidad sensorial, ya que nos hace conscientes de nuestro cuerpo y nuestro ser.
  • Mejora la postura, y ayuda a mantenerse más erguido.
  • Muchos estudios amplían los beneficios del yoga a algo más que al sistema músculo-esquelético. Podría, por ejemplo, mejorar la circulación, el sistema nervioso, respiratorio o digestivo.

Dra. Esther Martínez García - Especialista en Pediatría - Médico colaborador de Advance Medical