Consejos para una vuelta a la rutina llevadera

Las vacaciones llegan a su fin y es el momento de deshacer las maletas, reordenar las cosas en casa, preparar la “vuelta al cole”, recuperar horarios y cambiar el chip mental de que ese momento del año tan esperado ya ha finalizado y toca volver a nuestros quehaceres habituales.

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A pesar de que todos sabemos que septiembre es un momento excelente para reiniciarse, son muchas las personas que se sienten emocional y mentalmente desbordadas. Esto puede venir ocasionado por ese contraste de pasar de un mes estival a un mes lleno de trabajo y tareas por hacer y la vuelta a la rutina, por la carga que vislumbramos y porque empezamos a notar ese cambio de estación que hace que los días empiecen a acortarse y nuestra ropa deje de ser ya tan ligera. Esa inestabilidad mental y emocional puede manifestarse en forma de estrés, ansiedad, nerviosismo, malhumor, insomnio o tristeza.

Sin embargo, volver a la rutina no tiene por qué ser negativo si se sabe cómo gestionarlo y cómo afrontarlo: septiembre es siempre sinónimo de nuevos comienzos y nuevas oportunidades, es un buen momento para marcarse retos y objetivos, y  afrontar la segunda mitad del año con las pilas recargadas.

Hoy compartimos contigo consejos sobre bienestar emocional para hacer  que la vuelta a la rutina sea mucho más llevadera. Además, si los incluyes en tu estilo de vida y los practicas a lo largo del año notarás como tu calidad de vida mejora notablemente.

Visualiza por las mañanas

Evita ir con el tiempo justo ya a primera hora. Levántate con tiempo suficiente como para poder desayunar de una forma tranquila y saludable, para asearte y para prepararte para el día de manera calmada. Empieza tu día visualizando cómo quieres que transcurra éste desde que te levantas hasta que te acuestas. El secreto está en visualizar de la manera más específica y clara posible: todo lo que haces, cómo es tu estado de ánimo, cómo te ves físicamente, etc.

Ejercicios de respiración consciente

Busca unos minutos antes de arrancar la jornada y unos minutos antes de meterte en la cama para practicar un sencillo ejercicio de respiración consciente que no solo te calmará en el momento de practicarlo, sino que, si lo instauras en tu rutina habitual, también te irá reportando sosiego, positivismo y tranquilidad en tu día a día. Cierra los ojos y lleva tu atención a la respiración (inspira profundamente-espira). Realiza 10 respiraciones.

Casa en modo Zen

Al llegar a casa por la tarde-noche crea un ambiente que incite a la relajación y a la tranquilidad. Opta por las luces indirectas en vez de las directas. Pon alguna vela o algún aceite esencial relajante que te guste, acompáñalo de una música tranquila y repítete que la jornada está a punto de terminar y que si la acabas de una forma sosegada y en paz contigo mismo, te levantarás al día siguiente descansado y de buen humor.

Aromaterapia en tu día a día

El uso de aromas es un excelente remedio para rebajar los estados de estrés, ansiedad o insomnio. Puedes utilizarlos en forma de aceite esencial en un quemador o difusor para ambientar tu habitación o tu hogar en general, así como aplicártelo por las noches rebajado con un aceite de almendras en las muñecas, detrás de las orejas y bajo la nariz.  Tienes multitud de aromas a los que recurrir como la lavanda, geranio, ciprés, incienso, mirra, eucalipto…

Organiza y planifica tu tiempo

La mejor forma de evitar el estrés en tu día a día y el malhumor por tener la sensación de que vas como pollo sin cabeza por la vida es recurriendo a la organización y planificación de tu tiempo. Toma un rato el domingo por la tarde para planificar tu semana. Después revisa cada noche lo que vendrá al día siguiente y haz alguna modificación si lo consideras necesario.

Practica el diálogo interior al final de día

Actualmente dedicamos muy poco tiempo a dialogar con nosotros mismos. Cuando se practica el diálogo interno uno se da cuenta de qué tipo de vocabulario utiliza para hablarse a sí mismo, algo que es de vital importancia. Dedica unos minutos antes de meterte en la cama para preguntarte qué tal ha ido el día, cómo ha sido tu estado de ánimo y por qué ha sido de esta o aquella manera, observa cómo es tu nivel de energía y cómo te encuentras físicamente, pregúntate si estás feliz, qué es lo que te preocupa y cómo quieres vivir tu día a día. Pregúntate y, sobre todo, escúchate.

Practica la gratitud

Practicar la gratitud es un excelente y poderoso ejercicio para sentirse bien emocionalmente. Dar las gracias a diario por todo lo que tienes (desde un bonito día de sol, pasando por nuestros amigos y hasta el colchón en el que duermes), hará que te centres y valores todo lo bueno que hay en tu vida, dejando a un lado aquello que no te gusta tanto.

Asegúrate de dormir las horas necesarias

Es importante que retomes tu rutina del sueño pronto. El dormir te ayudará a mantenerte sano mental, emocional y físicamente, es por ello que es de vital importancia que dediques las horas necesarias a ello. Márcate la misma hora cada día para ir a dormir y practica hábitos que te ayuden a tener un sueño reparador para evitar cansancio, malhumor, dolores de cabeza y ansiedad.

Sal a pasear

Intenta buscar algún momento en el día o algunos momentos a la semana para salir a pasear, con 10-30 minutos bastará. Este simple gesto te ayudará a activarte, a oxigenarte, a mantener tus músculos engrasados y a despejar tu mente.

Practica la alimentación consciente

Dedica tiempo y conciencia a preparar tus menús semanales, a hacer la compra, a cocinar y al momento de comer. Recuerda que aquello que decidas ingerir será tu gasolina física, mental y emocional, así que recurre a alimentos frescos, de proximidad y llenos de nutrientes y vitaminas. Huye de la comida rápida, de los procesados, de los refinados, de los azúcares y de las comidas preparadas. Dedica el tiempo que tienes para desayunar, comer y cenar para hacerlo de forma tranquila, consciente y masticando debidamente.

Al empezar cada nuevo día recuerda que pueden suceder muchas cosas pero sólo tú tienes el poder de decidir cómo quieres que te afecten.


Artículo elaborado por Laura Miranda. Coach en Bienestar Integral