Viajes: comida al volante

Se acerca el verano y es momento de planificar las vacaciones. Y cuando son desplazamientos de largo recorrido y en coche, es conveniente tener en cuenta algunos consejos para poder disfrutar del trayecto sin riesgos. Conducir precisa atención y buenos reflejos, y si hemos de hacer parón en el camino para comer, mejor tener en cuenta algunos aspectos sobre la digestión de los alimentos.

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Después de comer solemos entrar en un estado de somnolencia. El tipo de alimento, la cantidad y su preparación serán determinantes a la hora de tener mayor o menor sensación de adormecimiento. El sistema nervioso parasimpático y el sistema hormonal serían, en gran parte, los responsables de este efecto. El primero se ocupa de regular la digestión, y su actividad induce al organismo a entrar en estado de relajación. Con respecto al hormonal, el aumento de insulina tras la ingesta, entre sus muchos efectos, fomenta la disponibilidad de melatonina, hormona inductora del sueño.

El tipo de alimento, la cantidad y su preparación serán determinantes a la hora de tener mayor o menor sensación de adormecimiento durante el viaje.

Consejos de alimentación cuando vamos de viaje

Para minimizar la sensación de sueño tras una comida, y poder estar en plenas facultades para seguir nuestro camino, es conveniente seguir una serie de pautas:

-Evitar comidas abundantes y controlar las calorías. Es mejor comer cantidades moderadas y a intervalos  de 3-4 horas aproximadamente. Una única comida y de gran volumen va a implicar mayor esfuerzo digestivo y sensación de distensión abdominal, favoreciendo la sensación de pesadez y sueño. Hemos de ser prudentes con las calorías consumidas, y no dejarnos llevar por los caprichos y comida rápida, rica en azúcares y grasas.

-Mantenerse hidratado. El agua va a ser nuestro mejor aliado para hidratarnos durante el viaje. Imprescindible llevar una botella en el coche y evitar bebidas refrescantes azucaradas, cuyo contenido en azúcares simples es muy elevado.

-No comer conduciendo. Este consejo es básico. Ya sabemos que las distracciones al volante son un peligro, y picar algo mientras se conduce implica gran falta de atención y por tanto aumenta el riesgo de sufrir un accidente. Además, generalmente el picoteo se relaciona con la toma de golosinas, snacks muy dulces o salados, nada indicados para mantenernos bien despiertos y atentos al volante.

En la comida principal...

-Controlar la ingesta de grasa. Para favorecer la digestión, se deben evitar platos que incluyan frituras y salsas oleosas, así como alimentos muy grasos.

-Los hidratos de carbono, mejor los complejos. No es lo mismo consumir azúcares “complejos” que “simples”. Los primeros se absorben fácilmente en el intestino y provocan una elevada glucemia en sangre que se compensa con el consecuente aumento de insulina. Este proceso es rápido y, por tanto, implica una pronta bajada de glucosa en sangre que favorece la sensación de fatiga o adormecimiento al poco tiempo. Así, no es recomendable comer alimentos ricos en azúcares simples como el azúcar, la miel, las bebidas azucaradas y productos muy azucarados. Es mejor elegir alimentos con carbohidratos complejos o de absorción lenta como los cereales, el arroz, la patata o las legumbres, aunque estas últimas tienen una digestión más pesada, sobre todo cuando se trata de tomarlas en forma de potaje y acompañadas de embutidos grasos. Igualmente, teniendo en cuenta el primer consejo, hemos de controlar la cantidad, y optar por medias raciones.

-Las verduras. Son poco calóricas, ricas en fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, todos ellos motivos más que suficientes para tenerlas bien presentes en comidas y cenas. Y si viajamos, no vamos a excluirlas de nuestra comida principal. Escoger una verdura como primer plato o como guarnición de otros alimentos, ayudará a no romper con nuestro equilibrio dietético. Cocida, al vapor, o en puré es más fácil de digerir y además hará que nuestro menú de viaje no sea muy calórico.

-Cuidado con los condimentos. Comidas muy condimentas, sobre todo con picantes, pueden provocar malestar digestivo. Por tanto, si queremos evitar situaciones comprometidas, es mejor optar por platos sencillos y no excesivamente condimentados.

¿Qué comer en un viaje diurno en coche de 8 horas (de 8-16h)?

  • Antes de emprender el viaje. 8h: Un café con leche semidesnatada o desnatada
  • Media Mañana.10:30-11h: bocadillo de jamón (50 g de pan, mejor integral) + 1 fruta
  • Comida. 14-14:30h: ensalada de arroz basmati (con tomate, pepino, queso fresco y atún) + 1 cortado
  • Tentempié 17h: 1 yogur + 1 fruta 

Isabel López – Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos – Diplomada en Nutrición Humana y Dietética – Nutricionista consultora de Advance Medical