Respuestas sanas al sentimiento de culpa

La culpa es un sentimiento doloroso que surge de la creencia o sensación de haber transgredido las normas éticas personales o sociales, sobre todo cuando de la conducta (u omisión) de una persona ha derivado un daño a otra. Lo saludable es identificar lo negativo correctamente, tomar conciencia apropiada de la culpa (no de todo lo malo que ocurre es uno responsable), expresarla verbalmente, pedir perdón y asumir las responsabilidades debidas. Se trata de buscar soluciones, de reparar daños o de compensar los efectos negativos.

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¿Qué es la culpa según los psicólogos?

Es la acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado. Hay que creer que uno ha hecho u omitido hacer y que ha causado un daño y esa creencia genera el sentimiento. La palabra sentimiento viene del verbo “sentir” y se refiere a un estado afectivo, por lo general de larga duración, que se presenta en el sujeto como producto de las emociones que experimenta con algo o alguien. En psicología se definen como las experiencias subjetivas que forman parte de los individuos.

La culpa es un sentimiento

La culpa es un sentimiento doloroso que surge de la creencia o sensación de haber transgredido las normas éticas personales o sociales, sobre todo cuando de la conducta (u omisión) de una persona ha derivado un daño a otra.

Este sentimiento de culpa forma parte del ser humano, está relacionado con aspectos puramente humanos y que rigen nuestra capacidad para sentir satisfacción y serenidad internas, o no. El ser humano elige consciente o inconscientemente, con su voluntad o involuntariamente, a diferencia de los animales, que actúan por mero instinto.

¿Cuando surge?

Cuando se vulnera un principio ético (que regulan el comportamiento y las relaciones humanas), se genera una sensación de malestar emocional profundo, el sentimiento de culpa por lo realizado. Actúa como una alarma interna que suple la necesidad de controles externos, y consiste en la evitación de las situaciones que la generan o en las conductas de reparación, cuando se reconoce haber hecho algo mal, para eludir el remordimiento experimentado.

¿Por qué surge?

Surge porque lo que controla realmente el comportamiento humano e impide la transgresión de las normas válidas de convivencia, más allá del Código Penal, es la conciencia moral, un código no escrito que abarca todo el repertorio de conductas de la persona dotándola del sentido de responsabilidad. Una persona se siente culpable cuando sabe que ha hecho algo mal, pero también cuando se le hace sentir así, a modo de “chantaje emocional”, por no seguir unas normas sociales o morales o para conseguir la sumisión del sujeto.

Hay conceptos asociados al sentimiento de culpa, pero diferentes a este sentimiento:

  • La vergüenza
  • El remordimiento
  • El arrepentimiento
  • La humillación
  • El bochorno
  • La timidez
  • El miedo al ridículo

"Quien se culpa de una acción se autorreprocha las consecuencias de esta acción. A partir de la vivencia de culpa no es extraño que aparezca en el sujeto la angustia". Dr Castilla del Pino

La culpa real se encuentra en nuestra conciencia de forma que, cuando obramos mal, ésta nos indica que hemos hecho mal. Hay una fuerza en nuestro interior, como individuo y como colectivo, que tiende a buscar el culpable de una mala acción, así como exigimos un castigo por los daños producidos. La culpa falsa está fundamentada en hechos de los que no somos responsables, pero aun así nos otorgamos el sentimiento de culpa como si lo fuéramos. Nos culpamos de algo que no nos corresponde.

La culpa sana se da cuando el sentimiento evoluciona del miedo al castigo o al malestar personal (“me encuentro hecho polvo”), al remordimiento por haber causado daño (“siento lo mucho que está sufriendo”), y ello incita a la rectificación y a la reparación. Cuando el sujeto siente pesar y arrepentimiento por las transgresiones cometidas y plantea subsanarlas para, de ese modo, “lavar” las culpas (Zabalegui, 1997).

Un gran desafío

  • Sanar nuestras relaciones personales
  • Mediante el perdón y diciendo adiós a la culpa
  • Desprendiéndonos del miedo y los reproches que nos separan y aíslan.

Las expectativas de uno

  • El mundo sería un lugar maravilloso si todos hicieran las cosas a mi manera.
  • Ponemos un montón de expectativas que deseamos sean satisfechas por las personas con las que nos relacionamos.
  • Son los otros los que deben cambiar si queremos mejorar o sanar nuestra relación, nunca yo.

Frases a reflexionar

  • Sólo mi mente genera el miedo.
  • Nada me puede dañar, salvo mis pensamientos.
  • El amor nunca se queja.
  • El amor y la culpa no pueden coexistir. La aceptación de uno es la negación del otro.
  • Amarse a uno mismo es sanarse a uno mismo.
  • Sólo mi propia condena me hace daño. Sólo mi propio perdón me libera.
  • No siempre lo hacemos por maldad. Puede ser por desconocimiento, por no analizar adecuadamente una situación, dejarnos llevar por nuestras emociones, por error, etc.

¿Qué hacer cuando surge el sentimiento de culpa?

El pasado ya no lo podemos cambiar. Analiza qué sucedió y sé honesto contigo mismo, responsabilízate y reconoce que fue el resultado de una decisión, tal vez equivocada o no, pero tomada por ti.

Asumir nuestra responsabilidad. Cuando nos sentimos culpables lo importante es:

  • Reconocer mi conducta.
  • Aceptar las consecuencias que provocó.
  • Analizar el motivo de mi actuación.
  • Corregir si es posible o pedir una disculpa.
  • Aprender para no volver a cometer el mismo error. Actuar así se llama responsabilidad y es sinónimo de crecimiento emocional y psicológico, de madurez.

El culpar a los demás, tampoco soluciona nada, pero me sirve para:

  • No responsabilizarme de la parte que me corresponde.
  • Jugar el papel de víctima y justificar mis conductas.
  • Enfocarme en el otro, para tapar mi dolor.
  • Enojarme y sentirme con mayor energía.

El primer paso es reconocer que el pasado ya no lo podemos cambiar. Por lo tanto, los pensamientos de "si hubiera…" o "yo debería haber…" son una pérdida de tiempo que te hacen sufrir inútilmente. Analiza lo que sucedió. Tu conducta y las consecuencias. Si la culpa que sientes se relaciona directamente con lo que hiciste, acéptala. Responsabilízate de ella, reconociendo que fue el resultado de una decisión, tal vez equivocada o no pensada, pero tomada por ti. En ocasiones, nos cuesta ser honestos con nosotros mismos, bien por no estar acostumbrados a un análisis detallado o porque no nos gusta lo que podemos encontrar, pero es la única forma de mejorar nuestra vida.

Conclusiones

  • Pregúntate qué quieres hacer para mejorar la situación y aumentar tú bienestar y recuerda que el pasado no lo puedes cambiar.
  • La culpa tiene como función regular la conducta social indeseable y promover el autocontrol, así como motivar a la persona a reparar el daño causado a otras personas.
  • Desde una perspectiva psicopatológica, se distingue culpa normal y culpa anormal.
  • Hay estrategias adecuadas e inadecuadas de afrontamiento.

Documento original adaptado de la masterclass celebrada el pasado 12 de abril de 2016 por el Doctor Fernando Sopeséns Serrano, Médico psiquiatra, en colaboración con ASAPME.